Pruebas rápidas no evitan muertes
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A la poca credibilidad que tienen las pruebas rápidas utilizadas en el Perú para conocer si una persona está contaminada o no con el coronavirus Covid-19, se suman los cuestionamientos por la adquisición de dichos test chinos sin certificación y mucho menos reconocimiento internacional, lo que ha provocado que varias voces ya estén pidiendo la cabeza de los responsables de jugar con las salud de millones de peruanos.

Ello debido a que la utilización de las mismas, de por sí, ya es un riesgo pues solo detectan los anticuerpos que la persona ha formado ante el ataque del virus, pero no así a quienes recién han contraído la enfermedad y pueden o no presentar síntomas. Si a esto se agrega que los test son de mala calidad, se pone en duda la veracidad de los resultados de las miles de pruebas que el Ministerio de Salud está tomando para descartar la presencia del virus.

Esta situación se agrava si tenemos en cuenta que la Contraloría General de la República (CGR) emitió un informe técnico, publicado el 27 de marzo (día en que la ministra de Economía, María Antonieta Alva, informó que iba a llegar la primera carga de pruebas rápidas), en el cual esta institución fiscalizadora utiliza argumentos de la misma Organización Mundial de la Salud (OMS), en donde se detalla que estas pruebas no ayudan a detectar la enfermedad, solo sirven para hacer ciertos estudios.

El documento N° 398-2020-CG/SADEN-SOO, detalla, dentro de su sección de “Situaciones adversas”, los cuatro puntos que analizó la OMS sobre la “orientación técnica sobre la enfermedad por coronavirus”.

En el punto 4 de este segmento, la Contraloría señala que la OMS realizó el documento “recomendaciones de estrategia de pruebas de laboratorio para Covid-19, del 22 de marzo de 2020”, en donde recomendaba las pruebas moleculares para la detección del coronavirus.

“Los ensayos serológicos (pruebas rápidas) desempeñarán un papel importante en la investigación y la vigilancia, pero actualmente no se recomiendan para la detección de casos y no se incluyen en este documento. El papel de las pruebas rápidas desechables para la detección de antígenos para Covid-19 necesita ser evaluado y actualmente no se recomienda para el diagnóstico clínico a la espera de más evidencia sobre el rendimiento de la prueba y la utilidad operativa. La OMS actualizará esta guía a medida que haya más pruebas de laboratorio de información disponibles para Covid-19”, señaló.

Este no es el único argumento que utiliza la Contraloría para cuestionar la adquisición de pruebas, también incluyó una opinión realizada por la Organización Panamericana de Salud (OPS), entidad que también se mostró en contra del uso de pruebas rápidas para detectar el coronavirus.

“No se recomienda el uso de pruebas rápidas ya que (…) este tipo de ensayos tiene una sensibilidad baja. Además, la determinación de anticuerpos (IgM/IgG) no se considera (hasta el momento) un ensayo apropiado para confirmación o diagnóstico de casos”, se lee en el informe.

No solo eso, la Contraloría detalla, dentro del segmento denominado “consecuencias”, que la aplicación de esta prueba como un elemento de control y prevención podría generar complicaciones al manejo del sistema de salud.

“La situación comentada precedentemente pondría en riesgo una respuesta sanitaria eficiente y eficaz frente al grave peligro de la propagación del coronavirus (Covid-19), así como una prestación de un servicio de salud de calidad, seguridad y oportunidad, dado que el uso de la ‘prueba rápida’ (serológica) para el diagnóstico de infección por coronavirus en fase inicial, es decir, de fase de incubación, no se encuentra recomendada por la Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud, entre otros; y al ser, según los Términos de Referencia elaborados por el INS, una prueba preliminar requeriría complementarse con otros métodos; asimismo, la situación expuesta generaría riesgo al correcto uso de los recursos públicos”, se señala en el documento.

Dentro de sus recomendaciones, la Contraloría propone “hacer de conocimiento al jefe del Instituto Nacional de Salud el presente informe de orientación de oficio, el cual contiene una situación adversa identificada como resultado del Servicio de Control Simultáneo bajo la modalidad de orientación de oficio a la adquisición de pruebas de diagnóstico para la prevención y control del Covid-19”.

No solo eso, también emplazó al Instituto Nacional de Salud a presentar ese caso ante la oficina de control interno, para revisar esta situación.

“Hacer de conocimiento al jefe del Instituto Nacional de Salud, que debe comunicar al Órgano de Control Institucional de su Entidad, a través del plan de acción, las acciones preventivas o correctivas que implemente respecto a las situaciones adversas contenidas en el presente informe de orientación de oficio”, se lee al final de las recomendaciones.

PEDIDO DE INFORMACIÓN

Tras cuestionar la utilización de las pruebas serológicas (test rápidos) que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó usar para los estudios y no para el descarte de la enfermedad, el virtual presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso, Édgar Alarcón, demandó al Ministerio de Salud presentar una información detallada sobre los efectos de las pruebas rápidas y la certificación de los laboratorios chinos que no estarían autorizados por su gobierno y de los cuales se adquirieron esos test.

“Pese a los requerimientos solicitados, hasta ahora no cumplen con revelar el nombre de las tres empresas proveedoras del Estado de las cuales fueron adquiridos los test rápidos que se emplean y debido a la insistencia solo revelaron la identidad de dos laboratorios que elaboran los productos comprados”, explicó el congresista de Unión por el Perú (UPP).

Estos laboratorios son Zhejiang Orient Gene Biotech Co. Ltd. y Core Technoloogy Co. Ltd., los cuales no contaría con registro sanitario otorgado por el gobierno chino, sin embargo se compraron estos productos (test) con la finalidad de utilizarlos en las personas en momentos de la emergencia sanitaria por el Covid-19, pero que no tendrían los alcances necesarios en el descarte de las personas, muchas de las cuales podrían ser asintomáticas.

Por esa razón, Alarcón pidió que el gobierno peruano devuelva estas pruebas, como lo hizo España en su momento, y evitar así jugar con las vidas de millones de peruanos.

“Si el ministro no quiere entregar los documentos tendremos que llamarlo para que públicamente explique al país esas compras, básicamente por la calidad y credibilidad del producto”, exigió.

“Estos laboratorios no están certificados mundialmente, por eso nos llama la atención. Si no hay certificación tienen que responder sobre la autorización de la compra. Las pruebas rápidas no llegarían ni siquiera al 30% de su capacidad, por eso podríamos tener problemas con los falsos negativos; mucha gente sale con negativo y después sale positivo, es preocupante”, comentó.

Recordó que las pruebas rápidas hechas al hoy fallecido excongresista Gilder Ushañahua salieron negativas; sin embargo, según la necropsia, murió a causa del coronavirus.

“Ante todo este desconcierto, exigimos al ministro de Salud, Víctor Zamora, un informe sobre quienes fueron sus proveedores de las pruebas rápidas, y todavía no se sabe el destino de parte de esa remesa (pruebas), mientras los pacientes del coronavirus siguen en aumento, al igual que lo fallecidos”, enfatizó.

Todo parece indicar que los proveedores pidieron a los compradores que la transacción se realice con documentos y autorización excepcional, comentó.

“Para dichos laboratorios, en las especificaciones técnicas tampoco se exige la certificación del laboratorio y del producto (test rápido), solo la certificación de buenas prácticas de manufactura y almacenamiento que hasta un comedor popular debe ostentar. Hay que recordar que España tuvo que devolver miles de muestras porque estaban falladas y por los altos índices de falsos negativos como está sucediendo en el Perú”, explicó.

Alarcón señaló que el gobierno chino informó que los laboratorios que vendieron a nuestro país no contaban con certificación de reconocimiento internacional.

OFICIO ENVIADO AL MINSA

Pero la denuncia del parlamentario no se quedó en simples declaraciones. El pasado viernes, Alarcón envió un oficio al ministro de Salud, Víctor Zamora, para que informe documentada y detalladamente la adquisición de los test rápidos para detectar a las personas contaminadas.

“Estas pruebas rápidas habrían sido adquiridas por el Gobierno peruano sin que los laboratorios que los producen como los test objeto de la compra, cuenten con las certificaciones sanitarias mínimas exigidas para laboratorios farmacológicos y productos médicos, entregadas por el gobierno del país de origen (China)”, indica el documento.

ÉDGAR ALARCÓN

El virtual titular de la Comisión de Fiscalización del Congreso, Édgar Alarcón, demandó al Ministerio de Salud (Minsa) presentar una información detallada sobra los efectos de las pruebas rápidas y la certificación de los laboratorios chinos.

MOLECULARES

Varios congresistas, entre ellos José Luna, se practicaron hasta dos pruebas rápidas que arrojaron resultados negativos, pero se realizaron la prueba molecular tras lo cual se comprobó el contagio del coronavirus. Sin embargo, la mayoría de ciudadanos al igual que médicos, enfermeras, técnicos y policías, no tendrán esa oportunidad.

ADVERTENCIA

La Contraloría detalla, dentro del segmento denominado “consecuencias” de su informe, que la aplicación de esta prueba como un elemento de control y prevención podría generar complicaciones al manejo del sistema de salud.

POR: JOSÉ M. CARMEN MORÁN/ SANTIAGO QUISPE 

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