Sagasti mentiroso
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El presidente Francisco Sagasti ha mentido al afirmar que las aglomeraciones en las fiestas de Navidad y Año Nuevo fueron las causantes de la segunda ola de covid-19, como lo muestra -en forma irrefutable- el cuadro adjunto que publicamos en estas páginas. Allí está claro que han sido las movilizaciones de la llamada “generación equivocada” de noviembre del 2020 las causantes del actual rebrote del virus.

Y es que la plaga se disparó a los quince días de las algaradas violentas que se trajeron abajo al presidente Manuel Merino de Lama el 9 de noviembre de 2020, con incitación -en las calles- de los morados Julio Guzmán, Daniel Olivares, Gino Costa, Alberto de Belaunde, entre otros, como Ollanta Humala, del Partido Nacionalista.
Una de las consecuencias de las movilizaciones callejeras en la salud de la población fue el nuevo embate del virus.

Eso está en el cuadro del Instituto Nacional de Salud (INS) donde se precisa que el punto más bajo de la caída de la pandemia, con apenas 2,718 nuevos casos ubicados con pruebas moleculares, fueron los días que van del 8 de noviembre al 14 de ese mismo mes.

Luego, 8 días después, del 15 al 21 de noviembre, empieza un ascenso lento de las cifras de infectados, primero con 2,847 casos nuevos y, para mediados de diciembre, ya se había disparado -entre el 13 y el 19 de ese mes- a 5,691 casos positivos al nuevo coronavirus.

A fines de último mes del 2020, entre el 27 de diciembre y el 2 de enero del Año Nuevo, la cifra trepó a 8,498 casos, y, desde esta última fecha al 9 de enero de 2021, se disparó a 10,928 infectados, causando la alarma de las autoridades, los medios de comunicación y la población.

Los preámbulos a la actual segunda ola están en constataciones que, con base en pruebas moleculares, se había pasado de 5 % al 6 % de positivos en la cuarta semana de noviembre, lo que graficaba un incremento del 20 %.

Es decir, este diario dio cuenta de que teníamos 51 nuevos pacientes en hospitalización (3,730 en total) y 54 más en UCI (1,010 en total), según Susalud, datos que no habían sido informados por la titular del Salud, Pilar Mazzetti, en su exposición ante la comisión del Congreso que investigaba o hace un seguimiento al tema de la pandemia.
Visto en una perspectiva si se quiere equilibrada, se puede decir que la segunda ola tuvo como impacto principal las movilizaciones callejeras provizcarristas, encabezadas por el Partido Morado contra Merino de Lama, y en menor medida por el impacto de los tumultos de las fiestas de fin de año.

El problema del crecimiento del número de infectados transmitido por los muchachos que salieron a las calles a protestar es que estos, al retorno a casa, contagiaron a los mayores, en especial a los más vulnerables, los de la tercera edad. Con el agravante de que por esas fechas se disminuyó en forma sospechosa el número de pruebas de diagnóstico.

Aun así, las cifras están más que claras. Así como los fotógrafos dicen que una foto vale más que mil palabras, los economistas y matemáticos también dicen que una cifra bien puesta vale más que mil palabras.

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