Siempre los mismos en la ‘colada’
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Chavimochic es un proyecto ubicado en las costas de la región La Libertad cuya finalidad es aprovechar el potencial hídrico del caudaloso río Santa para mejorar el riego de los valles y aledaños de Chao, Virú, Moche y Chicama e incorporar tierras nuevas a la frontera agrícola, aparte de prever de suministro de agua de

potable para la ciudad de Trujillo y la generación hidroeléctrica.

Es un viejo anhelo que viene de 1967, retomado en el año 1983, cuando se definió que el proyecto Chavimochic contemplaba tres etapas.

Por eso es que en la primera etapa se inició en febrero de 1986, durante el primer gobierno del expresidente Alan García Pérez, con una inversión de US$ 422 millones de dólares y ejecutada por la empresa Odebrecht.

En lo que respecta a la segunda etapa, las obras se iniciaron en el año 1997, por el consorcio Chimú, integrado por Odebrecht y Graña y Montero.

Las obras relacionadas a la primera y segunda etapa, han concluido en su totalidad, mediante la modalidad de obra pública y con una inversión aproximada de US$ 960 millones.

En ambas fases del proyecto, según  algunos especialistas, se habría agregado más de 66.000 Ha. de nuevos terrenos agrícolas, y se proporcionó energía eléctrica y agua potable a la ciudad de Trujillo.

“INICIATIVA PRIVADA”

Los antecedentes actuales del proceso de concesión del proyecto Chavimochic tienen su punto de partida en la iniciativa privada presentada por la constructora Odebrecht valorizada en US$ 765 millones de dólares, sin embargo, esta propuesta no fue aceptada en el segundo Gobierno de Alan García (2006-2011).

Seguidamente vino la promulgación del Decreto de Urgencia N° 047-2008, firmada por el mismo García y el titular del Consejo de Ministros Yehude Simon Munaro. Y con el rollo de promover la iniciativa privada se encargó a Proinversión impulsar este negocio.

Como se sabe, los acuerdos fueron en efecto suscritos entre Proinversión y el Gobierno Regional de La Libertad, que llevó adelante el concurso para la concesión del proyecto Chavimochic que otorgó la buena pro a favor de consorcio Rio Santa Chavimochic (hoy Concesionaria Chavimochic SAC).

Sin embargo, de esa época ya venía la falla de fábrica. Y es que la comisión Lava Jato del Congreso en su búsqueda de documentación  encontró “unas PPTs elaboradas en diciembre de 2008” en las la empresa NAPMA planteaba que la estrategias que debería seguir Odrebrecht debía ser la de esperar para que “las obras se realicen por inversión pública o APPs (asociaciones público privadas)”.

Es decir la desnaturalización de la inversión privada para que los recursos o la inversión sea puesta por el Estado bajo el ropaje de las APP.

Con esta filosofía es que se trabaja la tercera etapa que consigna una inversión de US$ 715 millones, y es la que se viene ejecutando a través de una APP cofinanciada que encabeza la Concesionaria Chavimochic, constituida en 2014, y que pertenece a las brasileñas Construtora Norberto Odebrecht S.A. (20,5%) y Odebrecht Partipações e Investimentos (53,5%) y a la peruana Graña y Montero S.A.A. (26%).

Las principales obras a ejecutarse son estas:

– Presa Palo Redondo

– Tercer Línea de Cruce de Río Virú

– Canal Madre tramo Moche – Chicama – Urricape

– Conducción lateral para el sector Urricape por debajo del Canal Madre.

– Remodelación integral del sistema de tomas desde el Canal Madre, tramo Chao-Virú-Moche.

– Sistema de control de medición y automatización con cobertura integral para toda la infraestructura hidráulica mayor del proyecto Chavimochic.

Pero un balance de lo ejecutado de parte de la comisión Lava jato del Congreso da cuenta de que en la primera y segunda etapa los nuevos terrenos fueron de apenas 18 mil hectáreas en los intervalles Chao, Virú y Moche, por lo que la tercera etapa del proyecto deberá permitir ampliar la frontera agrícola con alrededor de 63 mil hectáreas de tierras nuevas.

Estamos hablando entonces de la concesión de las obras hidráulicas mayores y de la subasta pública de tierras y el respectivo programa de atracción de inversiones en el agro.

ESQUEMA ECONÓMICO

El monto referencial del proyecto de inversión fue de US$ 715´447,020.00 incluido IGV que se solventaría con el financiamiento del Estado con un monto de US$. 373´813,112.00 y el aporte del concesionario privado de US$ 341´633,908.00.

El cofinanciamiento del Estado sería solventado con un aporte del Gobierno Regional ascendente a US$. 303´813,112.00 y otro aporte de la misma entidad de US$ 70´000,000.00.

Además se acordó una retribución anual máxima por recuperación de inversiones del concesionario, cuyo monto anual llegaría a US$ 39´478,715.00, más una retribución anual máxima por operación y mantenimiento anual hasta de US$. 10´311,777.00, amén de una garantía soberana y un fondo de reserva de la región, en su calidad de concedente en el fideicomiso de la concesión, por un monto anual de US$. 8´000,000.00.

Dicho de otra forma, había que trabajar y endeudarse para el concesionario carioca porque además el plazo preliminar de la concesión sería de 25 años.

Así fue como el contrato de “concesión para el diseño, construcción, operación y mantenimiento de las obras hidráulicas mayores del proyecto Chavimochic”, a celebrarse con la empresa concesionaria Chavimochic S.A.C., se firmó el 09 de mayo de 2014 cuando era presidente de la República Ollanta Humala Tasso.

COFINANCIAMIENTO

Es de recordar que el aporte correspondiente al cofinanciamiento del Estado, se realizó a través de dos créditos otorgados por la Corporación Andina de Fomento (CAF), por un total de US$ 303´813,112.00.

En abril de 2014 firmaron por parte de la CAF, L. Enrique García R., y por el Estado el ministro de Economía y Finanzas de Entonces, Luis Castilla Rubio.

Para el segundo monto la representante de CAF fue Eleonara Isabel Silva Pardo y por el Estado, el sucesor de Castilla, Alonso Segura Vasi.

Los dos créditos deberían cancelarse en un plazo de 12 años y tuvieron 3 años de gracia.

El contrato se había firmado en mayo y el 27 de octubre del mismo año Odebrecht ya estaba solicitando una primera adenda al contrato de fideicomiso con el fin de incorporar nuevos cobros a las partes no contempladas en el contrato original.

Es lo que se puede leer en el cuadro Nº 19 que publicamos en estas páginas. Esto, es, amigos lectores, una mera introducción para introducirnos en este nuevo caso de adendas, incumplimientos de obra, vistas a Palacio, viajes al Brasil, etc, etc, que sublevan la conciencia nacional.

Todo empezó con el DU Nº 047-2008

En las indagaciones de la primera etapa y las declaraciones de José Antonio Murgia Zannier, ex presidente del Gobierno Regional de La Libertad, y Huber Vergara Díaz, ex gerente general del proyecto Chaavimochic (PECH) se desprende que las acciones para impulsar el proyecto Chavimochic III Etapa, empezaron con la promulgación del DU N° 047-2008.

Es más, de la búsqueda de documentos almacenados en la empresa Polysistemas se recabaron documentos que permitieron advertir que mediante la Carta CHAVI/006-2007 del 2 de julio de 2007 y la Carta y 008-2007 del 16 de julio de 2007, suscritas por Raymundo Trindade Serra y Mauricio Cruz López, apoderados de las empresas Constructora Norberto Odebrecht S.A. y Odebrecht Investimentos em Infraestructura Ltda., se presentó ante Huber Vergara Díaz, que gerente general del proyecto Chavimochic (PECH), una iniciativa privada para ejecutar la tercera etapa de este proyecto.

“Además, conforme a unas PPTs, elaboradas en diciembre de 2008 por la empresa NAPMA, para exponer las estrategias que debería seguir la empresa Odrebrecht, se concluyó que era conveniente esperar que las obras se realicen por inversión pública o APPs”, como señalamos en nota aparte.

Para conseguir este objetivo es que se realizaron visitas a Palacio de Gobierno de parte de José Murgia Zannier, Huber Vergara Díaz y Jorge Barata, ex CEO de Odebrecht en el Perú, entre enero de 2005 a diciembre de 2016.

Varias veces hablaron con García Pérez  o sus secretarios de confianza, y, después, al mismo Palacio, cuando asumió la más alta magistratura del país Ollanta Humala Tasso, como la reunión sostenida el 21 de marzo de 2012, cuando estaba en todo su furor la maquinación de otros grandes megaproyectos, como el Gasoducto del Sur y la ejecución de las Interoceánicas.

¿César Acuña Peralta también?

Saltando etapas, la comisión Lava Jato asegura que desde la fecha en que César Acuña Peralta asumió el cargo de gobernador regional de La Libertad (01/01/2015), hasta la fecha en que cesó sus funciones (12/10/2015), «no celebró, ni mucho menos dispuso la suscripción de un acuerdo que tenga como objeto ampliar el plazo para la entrega del control de proyectos, a pesar que, desde el 5 de noviembre de 2014, el plazo estaba vencido» por los incumplimientos de parte de Odebrecht.

Además, incluso la concesionaria Chavimochic SAC, tuvo la posibilidad de invocar la caducidad de la concesión, por la causal de falta de entrega del control del proyecto», pero tampoco lo hizo, generando un perjuicio económico al Estado.

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