PLENO TOMÓ DECISIÓN POR MAYORÍA AJUSTADA

TC emitió un voto político ideológico

Vizcarra aparece bendecido por esta sentencia que favorece la arbitrariedad, señalan expertos disconformes con un debate pobre.

TC emitió un voto político ideológico
  • Fecha Miércoles 15 de Enero del 2020
  • Fecha 6:00 am

El pleno del Tribunal Constitucional (TC) aprobó por mayoría la ponencia del magistrado Carlos Ramos de declarar como infundada la demanda competencial presentada por el titular de la Comisión Permanente, Pedro Olaechea, con ello se declara como constitucional la disolución del Congreso ordenada por el presidente de la República, Martín Vizcarra.

Además se estableció por unanimidad la validez de las elecciones que se desarrollarán el próximo 26 de enero, así como la regulación a futuro de criterios para limitar la cuestión de confianza que utiliza el Ejecutivo.

Finalmente decidió que en los próximos siete días se complementarán los fundamentos de los votos, así como considerar si establecen

en la sentencia el impedimento de la postulación del presidente Vizcarra a las elecciones del 2021. Esto último no tuvo un criterio unánime.

Todo terminó cuando finalmente los magistrados Eloy Espinosa-Saldaña, Manuel Miranda y Marianella Ledesma respaldaron la ponencia de su colega Carlos Ramos, quien refería que dicha disolución del Parlamento sí podía ser considerada como constitucional.

No obstante, los otros tres magistrados, Ernesto Blume, Augusto Ferrero Costa y José Luis Sardón, emitieron un voto singular en contra de la ponencia de Ramos. Para dichos magistrados se debió declarar fundada la demanda de Olaechea.

Para los cuatro magistrados que votaron por rechazar la demanda competencial, si bien existió la aprobación de la cuestión de confianza a través de una votación por parte del Congreso, en la práctica “se rechazó” puesto que no se procedió a la suspensión de la elección de los nuevos miembros del TC que se realizaba.

Mientras que, para los otros tres jueces constitucionales que votaron por declarar fundada la demanda, el Ejecutivo actuó de manera inconstitucional al asumir que se le había negado la confianza de manera “fáctica”; ya que finalmente los parlamentarios sí expresaron una votación expresa.

OPORTUNIDAD PERDIDA

El expresidente del TC, Óscar Urviola precisó que no puede considerarse una pauta lo señalado por la presidenta del TC, Marinella Ledesma, referido a que no es necesario que la negación que interpreta el Ejecutivo sea de manera expresa.

“Lamentablemente creo que el TC perdió la oportunidad para fijar pautas que permitan que en nuestro sistema democrático se vaya perfeccionando y se eviten prácticas tan inconvenientes como las que hemos vivido a partir del 30 de septiembre”, dijo.

HABLA RAMOS

Durante su exposición, el magistrado Ramos señaló que el Poder Ejecutivo contaba con competencia para plantear una cuestión de confianza, tanto para proponer una reforma de la ley orgánica del Tribunal Constitucional como para solicitar la postergación de la elección de magistrados.

Lo cual, añadió, obedecía a la especial coyuntura política que aún atravesaba el país. “En la medida en que el Congreso decidió no suspender dicho acto es evidente que decidió denegar la confianza al Poder Ejecutivo”, añadió.

Sostuvo, además, que el Congreso aceptó el proyecto planteado por el Consejo de Ministros referido al TC, pero no el segundo pedido, que era la suspensión de la elección de los magistrados del tribunal.

“Materialmente no se cumplió con uno de los extremos solicitados, no se materializó en el acto de votación, pero sí en la forma manifiesta de no aceptar lo solicitado”, indicó.

Después de la exposición del magistrado Ramos, se inició el debate de la ponencia con la exposición de la postura del magistrado Manuel Miranda, quien hizo hincapié en que la sentencia que emitan sobre el caso de la disolución del Congreso no va a determinar de modo definitivo todos los alcances de la cuestión de confianza y la disolución del Parlamento.

Es una concepción desfasada del concepto de separación de poderes considerar que el procedimiento de elección de magistrados del TC está a cargo de manera exclusiva y excluyente por el Congreso y que por esa razón no puede ser objeto de cuestión de confianza.

“Como lo ha señalado de manera sostenida este Tribunal la separación de poderes que configura nuestra Constitución no es absoluta, porque de la estructura y funciones de los poderes del Estado regulados por ella, también se desprende el principio de que los poderes contienen mecanismos de control y colaboración”.

Tras ello continuó el magistrado Sardón, quien sugirió tres puntos. Primero que se debía declarar inconstitucional la disolución del Congreso por razones de fondo y forma. No obstante, propuso declarar que la convocatoria a las elecciones del 26 de enero son válidas y finalmente declarar que el actual presidente Vizcarra no pueda postular en las elecciones generales del 2021.

“El presidente de la República ha dicho que dejará el poder el 2021. Yo confió en su palabra, pero tenemos experiencias cercanas que nos obligan a ser cautelosos. Es posible e incluso probable que luego surjan voces que lo mal aconsejen y le hagan perder la perspectiva, llevándolo a aventurarse a buscar su reelección”, dijo.

Le siguió Ferrero Costa, quien citó la sentencia del TC referida a que la cuestión de confianza que pueden plantear los ministros ha sido regulada en la Constitución de “manera abierta”, con la clara finalidad de brindar al Poder Ejecutivo un amplio campo de posibilidades en búsqueda de respaldo político por parte del Congreso para llevar a cabo las políticas que su gestión requiera.

Es decir, la cuestión de confianza está circunscrita a la gestión del Ejecutivo. Costa sostuvo que la denegatoria de la cuestión de confianza debió manifestarse de manera expresa y no tácita.

Por su parte, Marianella Ledesma precisó que su posición es a favor de que una negación de confianza esté asociada a una “voluntad que se exprese de manera clara indubitable” por parte del Legislativo.

“En este caso, considero que dicha manifestación se dio clara e indubitable. Se produjo el 30 de septiembre, cuando, pese a la solicitud planteada por el presidente del Consejo de Ministros de suspender el proceso de la elección de magistrados del TC, el pleno del Congreso decidió continuar con la agenda programada para dicha sesión”, manifestó la titular del TC.

Ledesma recordó que la Constitución, en otros artículos, sí señala que debe haber una manifestación expresa de una voluntad, algo que no ocurre en el artículo sobre la denegatoria de una cuestión de confianza. Pese a ello, sí señaló que no solo hubo un rechazo fáctico al seguir con la votación para elegir a magistrados del Tribunal Constitucional, sino que se rechazó una cuestión previa para que se suspendiera la sesión del 30 de septiembre.

DEBATE POBRE

Las reacciones no se hicieron esperar. En canal N los oficialistas Luciano López y Carlos Caro Coria tomaron distancia inmediata del fallo, no solo por haber sido producto de un debate pobre, sino porque no se pusieron candados a futuro para aventureros y eventuales dictadores de derecha o de izquierda.

No se estableció una discusión rica sobre la denegación “explícita”, “fáctica” ni “material” en una sentencia que es vinculante, pero tiene el problema de ser ajustada, es decir de 4 votos contra 3.

“Pero debe ser el punto de partida para un debate más amplio y una reforma constitucional (…) para evitar [que la sentencia] sea mal usada”, dijo Luciano López.

Por su parte, el jurista Enrique Ghersi declaró a EXPRESO que “por un solo voto el país ha perdido una oportunidad magnífica para institucionalizarse. Los responsables deberán asumir su responsabilidad política ante la historia”.

“Han preferido hacer un voto puramente político que en la práctica significa que la Constitución queda sometida al poder”, añadió.

La posición minoritaria por el contrario “la encuentro muy sólida. Un gran coraje de los magistrados Blume, Ferrero y Sardón para refutar las falacias del voto mayoritario”.

Para Natale Amprimo, esta decisión del TC respecto de la demanda competencial contra la disolución del Congreso es “una suerte de matasellos para la inconstitucionalidad porque justifica la arbitrariedad y el incumplimiento de la formalidad exigida”.

Finalmente, el experto Domingo García Belaunde, en una columna que se publica en esta edición, señala que la sentencia del TC ha bendecido el golpe de Estado de Vizcarra al Congreso y que el Presidente “aparece bendecido por esta sentencia política que favorece la arbitrariedad”.

Por su parte, el expresidente del TC, Carlos Mesía, sostuvo que las atribuciones del Presidente tienen que estar expresamente establecidas en la Constitución y en este caso concreto no se ha establecido que la denegatoria fáctica de la confianza sea constitucional.

“Estamos en una crisis terrible. En este momento no hay control de constitucionalidad. No hay nada. Vivimos en una dictadura”, dijo.

VOTO CANTADO

“La resolución del Tribunal Constitucional en rechazo de la medida cautelar ya adelantaba alguna idea que había una mayoría, en ese caso de 5, de que la disolución del Congreso era por lo menos provisionalmente una medida constitucional y que la convocatoria a elecciones el 26 de enero significaba algo legítimo”, aseguró expresidente del TC, César Landa.

REACCIÓN CONGRESAL

El titular de la Comisión Permanente, Pedro Olaechea, dijo a través de su cuenta en Twitter que cumplió con su deber al no dejar indefensa la institucionalidad del Congreso de la República. “Luché para que prevalecieran la Constitución y la separación de poderes frente a meras voluntades políticas”, escribió.

“Felicito a los magistrados Blume, Sardón y Ferrero por ser firmes en su defensa del Estado de derecho y la democracia. Acataré la sentencia, será la historia quien juzgue la decisión adoptada el día de hoy. Mantengo la esperanza de que el Perú sea un país donde los ciudadanos se deban a la ley y no a personas”, se lee en sus redes sociales.

DISOLVER…

Como se sabe, el 30 de septiembre de 2019, el presidente Vizcarra decidió disolver el Congreso al considerar que, de “manera fáctica”, se le había negado por segunda vez la cuestión de confianza al Ejecutivo cuando se decidió no suspender la elección de los magistrados al Tribunal Constitucional.

POR: ERICK SÁNCHEZ NORIEGA

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.



Top
Prima de Nadine blindó a Odebrecht

Prima de Nadine blindó a Odebrecht