Las Naciones Unidas evitaron una Tercera Guerra Mundial
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Por: Ricardo Sánchez Serra

El Perú se desempeñó, por quinta vez en su historia, como miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La delegación diplomática dejó muy en alto el nombre del país ante la comunidad internacional.

De acuerdo a su tradición, defendió el multilateralismo, promovió el principio de solución pacífica de las controversias y la protección de civiles en conflicto, en especial a las mujeres y niños y los derechos humanos.

Durante su presidencia –en dos oportunidades, abril del 2018 y julio del 2019- promovió que en el Consejo de Seguridad se aborden temas no acostumbrados y que en pleno viaje a Colombia para apuntalar el proceso de paz.

Los “Trece de la Fama” o “Los Trece Mosqueteros”, fueron los integrantes de la delegación peruana, autores del libro –bajo la coordinación del embajador Paul Duclós- que inmortalizaron no solo la política exterior peruana, sino también su titánica labor.

En el evento de la ADP expusieron los excancilleres Gustavo Meza-Cuadra, Néstor Popolizio y Allan Wagner. Asimismo, trasmitieron su valiosa experiencia el embajador Carlos Alzamora, la praxis de la primera secretaria Sandra Rodríguez e intervención de Iván Garafulic, representante de la ONU en Lima, actuando como moderador el embajador Luis Enrique Chávez Basagoitia.

Fortalecer el multilateralismo

El embajador Carlos Alzamora -“escuela viviente de los diplomáticos” como señaló el excanciller Popolizio»- sostuvo que el multilateralismo auténtico debe ser reforzado hoy más que nunca, frente al peligro del unilateralismo, de la fuerza, la imposición y el dominio.

“Sin desconocer los gravísimos efectos de la pandemia y del colapso económico que provoca, las prioridades nacionales y las implicancias geopolíticas, debemos cuidarnos de no debilitar el multilateralismo y en cambio luchar por devolverle su rigor, autoridad y equilibrio, que son al fin de cuentas la salvaguardia de países como el nuestro”, dijo.

“Confiemos –agregó- que tras esta funesta y ruinosa crisis de alcance universal, que nos hermana en el sufrimiento y nos exige juntar fuerzas, podamos construir una nueva, pacífica, democrática, solidaria vivencia mundial y que para entonces una América Latina más unida y más concertada y como el Perú en el puesto de honor en el que lo colocó Javier Pérez de Cuéllar y que hoy mantienen vigente los diplomáticos peruanos esté a la altura de esa magna y trascendente responsabilidad histórica.

Alzamora narró que estuvo en las Naciones Unidas en dos periodos, marcados por las restricciones de la Guerra Fría, de ahí recordó el famoso apotema de Víctor Andrés Belaunde cuando mencionó “que en las NN. UU. siempre desaparece algo, porque si el conflicto es entre dos pequeñas potencias, desaparece el conflicto, si es entre una gran potencia y una pequeña, desaparece la pequeña y si el conflicto es entre dos grandes potencias, desaparece las NN. UU.”

“A pesar de esa época tan forzosamente realista y limitada en la acción hay una gran conclusión: NN.UU. nos libró de la terrible y nuclear Tercera Guerra Mundial”, determinó.

El éxito fue la preparación y las alianzas

El excanciller Gustavo Meza-Cuadra expresó que el libro es un esfuerzo conjunto de todos los autores que participaron en la delegación peruana. “La idea nace desde que iniciamos la participación en el Consejo y dejar un legado para futuras participaciones del Perú y para conocimiento de la opinión pública en general en nuestro país, porque creo que fueron dos años muy fructíferos para la acción externa peruana”.

Indicó  que el éxito peruano fue porque se contó con un grupo pequeño de 13 diplomáticos “muy comprometidos, la mayoría eran jóvenes, en algunos era su primera o segunda misión, pero que nos preparamos adecuadamente, asumiendo este reto, para poder influir en el Consejo en ese corto tiempo  de dos años”.

La clave de una buena performance estuvo en la preparación. “Seis meses antes reunimos al grupo, no solamente al que iba a estar en Nueva York, sino al de Lima,  elaborando las carpetas, las posiciones que se iban a defender y sobre todo priorizando cuáles iban a ser los grandes temas que se iban a promover en el Consejo, tanto para las resoluciones que se iban a tratar de admitir, como las presidencias, que nos tocó dos, en las cuales pudimos promover temas de nuestra política exterior, algunos de ellos, por ejemplo, la aprobación de una resolución muy importante sobre el nexo entre el terrorismo y el crimen organizado. Dicha resolución se aprobó durante nuestra segunda presidencia”, detalló Meza Cuadra.

Manifestó que un país pequeño puede tener resultados, reiteró, con una buena preparación, generar una red de contactos y un trabajo conjunto con los tres niveles del organismo que básicamente son los Estados, el Secretariado y las organizaciones de la sociedad civil, con la que tuvimos alianzas muy importantes, para resolver no solo el conflicto, sino también su prevención.

Críticas injustas

Al referirse concretamente a la labor del Consejo de Seguridad, comentó que “se le juzga y se cometen dos injusticias, por un lado no se habla de todo lo que se hace, y que sí tiene efectos concretos positivos, por ejemplo, hay varios conflicto que se han resuelto. No yendo muy lejos, el Perú por ejemplo tuvo un rol muy importante en el tema del proceso de paz en Colombia. El Consejo organizó durante la presidencia peruana una visita a Colombia, que fue muy bien recibida, porque fue in momento en que la situación del proceso de paz tenía algunas dificultades y el hecho  que viajar todo el Consejo contribuyó definitivamente a resaltar esa buena imagen, eso es uno de los casos exitosos, más aún con la presidencia de Perú”, relató Meza Cuadra.

“Siempre –continuó- se le juzga por Siria, por el problema en Yemén. Naciones Unidas tiene misiones de paz y personal en el terreno, cerca de 100 000  Cascos Azules, muchas de esas misiones permiten realmente mantener la paz, quizás no resolver los conflictos, pero evitar que estos se agraven y se juzga al Consejo de Seguridad por algunos casos (…) Y el Perú tuvo un rol de puente, un rol constructivo y lo pudo hacer durante sus presidencias y con algunas resoluciones que logramos aprobar”.

Por otra parte, Meza Cuadra –que se desempeñó como representante permanente del Perú ante la ONU entre 2013 y octubre de 2019- denotó que una prioridad de la política exterior es participar en el Consejo de Seguridad. “El tema es que solamente hay dos espacios para América Latina y cada vez se hace más difícil. Ahora hay más países que desean participar, antes eran los países grandes o medianos, ahora los países pequeños, caribeños, entonces las oportunidades se van reduciendo, especialmente porque  la región se ha puesto de acuerdo en rotarse y para eso se ha hecho un listado.

Por eso es que el Perú participa activamente en las negociaciones para ampliar el Consejo de Seguridad y hacerlo más democrático y más adecuado a la realidad. Ahora participamos en otros órganos como miembro de la Consolidación de la Paz y el Perú es candidato a presidir la Asamblea General”, enunció.

Entre otros logros del Perú, fue la promoción que exista una presidencia rotativa entre los diez miembros no permanentes; que se realicen reuniones mensuales con el secretario general, por que antes eran solo con los “P5” (miembros permanentes), para disminuir en algo la asimetría existente.

Meza-Cuadra valoró el tema de los derechos humanos, que es una de las prioridades del Perú, pero es un tema muy sensible y politizado. “A veces algún país apoya una iniciativa, pero otros por razones ideológicas no lo hacen. Durante nuestra participación se quiso hacer una reunión en la que el Alto Comisionado de DD. HH. iba hacer una exposición sobre la situación en Siria y no se pudo, porque no alcanzaron los votos. Esa fue una situación muy incómoda, que se tuvo que solucionar inmediatamente, convocando una reunión en otro formato, en la que participaron un grupo de países y pudo salvarse la situación. Lo mismo ocurrió cuando se trataban los casos -que generan controversia- como Nicaragua o Venezuela”, precisó.

“Levantamos el caso de la violación de los derechos humanos en Myammar. Durante la presidencia peruana hicimos la primera visita del Consejo para ver un campamento de refugiados rohingyas, en Bangladesh, casi un millón de personas en situación deplorable y lo mismo  en otros casos”, concluyó.

Trascender entre las potencias

En su turno, Néstor Popolizio reafirmó que el multilateralismo debe ser relanzado, para tener una cooperación internacional mucho más efectiva, eficiente y además tener el espíritu de solidaridad entre todos los países en el mundo.

Elogió a Meza Cuadra por haber realizado un trabajo admirable “no solo como representante permanente ante NN. UU., sino al generar esta colaboración de todos los que participaron en el equipo y para hacer este libro. Hay que dejar constancia de las cosas que se hacen y que se hacen bien. Felicito a todo el equipo por esta gran contribución”.

El Perú es un socio fundador de NN. UU. Fue uno de los 50 países que estuvo en San Francisco, y es una nación que tiene una profunda vocación por el multilateralismo. “Y eso unido a su tradición permanente de respeto del respeto del derecho internacional y todos los aspectos que tienen que ver con la solución pacífica de las controversias. En ese contexto tienes un primer elemento de política exterior que te dice cómo hago para trascender simplemente  los aspectos que manejo en términos vecinales o regionales a un plano global y eso ha marcado permanentemente la posibilidad de que el Perú opte por un puesto en el Consejo de Seguridad”, anotó.

Lo que ha hecho el Perú en las cinco oportunidades en que ha participado en el Consejo de Seguridad, es tratar de trascender a un plano global y buscar una interrelación con las potencias mundiales, no solamente para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, sino para ver en qué medida nosotros podemos enfrentar otras ideas y aspectos que tienen un impacto a esa paz y seguridad internacionales, y crear puentes en el contexto de un mundo sumamente polarizado y que tiene el riesgo de tener una nueva Guerra Fría, comentó Popolizio.

El multilateralismo debe ser más inclusivo

Sobre las críticas al multilateralismo aludió que se comienza a decir la pandemia lo ha desnudado, por lo que definitivamente se tiene que hacer una reflexión más profunda de cuál es el siguiente paso.

“Cómo se va a adecuar no solamente el Consejo de Seguridad, sino todos los órganos del sistema de NN. UU. para que sean muchas más eficientes y aquello que vamos a tener que trabajar en el tema sanitario para la próxima pandemia, sino también todo el aspecto de reconstruir mejor nuestros países en términos económicos, eliminar la exclusión, hacer que el multilateralismo sea mucho más inclusivo”, discernió Popolizio, que es el actual representante permanente peruano ante las NN. UU.

“Eso implica –adicionó- no solamente trabajar con lo que hoy día conocemos, sino incorporar a la sociedad civil,  a todas las instituciones multilaterales, financiera, etc. eso es un aspecto que es mayor y hacia eso tenemos que ir en términos de reflexión, para ver cómo te posicionas en un contexto que es mucho más complejo, sobre todo cuando tienes una marcada división, como se ha mencionado de la grandes potencia y que no coinciden sus intereses para avanzar, ni siquiera en los temas que tienen que ver con la paz y seguridad, sino en temas que se han mencionado claramente”.

Observó que los temas que impactan a la paz y la seguridad hoy en día son el cambio climático, deterioro del medio ambiente y eso afecta la seguridad alimentaria, pero además de eso, la violencia contra las mujeres, niños, en conflicto; problemas de igualdad de género y además, el terrorismo en un contexto en que la pandemia ha demostrado la parte positiva de la digitalización, pero también tiene un lado perverso, un punto que es utilizado por grupos terroristas y que definitivamente tiene una contrapartida que hay que combatir, y en ese contexto el Perú promovió un tema muy importante, como es combatir el terrorismo, sino también su vinculación y crimen organizado.

No se habla de reforma

Sobre el proceso de reforma del Consejo de Seguridad, Popolizio advirtió que está paralizado. El derecho al veto “es lo que se diseñó en San Francisco y que consolidaba la postura de las cinco potencias en ese momento y que es el que funciona hasta hoy. Refleja la correlación de fuerzas del orden internacional. Veo difícil una eliminación próxima. El Perú ha comprometido desde hace años su apoyo a países que aspiran a un puesto permanente en el Consejo. Otros quieren ampliar la no permanencia, etc”, reconoció.

Por último, Popolizio aconsejó que los diplomáticos en NN. UU. deben tener vocación de servicio, trabajar duro porque las aristas son enormes, tener muy claro siempre cuales son las prioridades y los objetivos de la política exterior en cada uno de los temas que se va a ver, cuáles son tus límites, hasta donde pueden llegar, y siempre tener una vocación de tolerancia, de negociación y la capacidad de buscar siempre acuerdos

Referente

En el conversatorio también participó el embajador dominicano en ONU, José Singer. Luego de elogiar el liderazgo de Perú y el apoyo a su país en el Consejo de Seguridad, indicó que el embajador Meza Cuadra siempre fue un referente para las consultas de las naciones -con el apoyo de Popolizio- y afirmó, de otro lado, que el Consejo sí funciona, el problema es que la discordia entre los “P5”, congela muchos temas. Reiteró que el Consejo es un reflejo de lo que está pasando en el mundo y que esa es la realidad.

En el evento fue elogiada, igualmente, la experta Loraine Sievers, autora del libro más leído sobre las prácticas en ese organismo The Procedure of the UN Security Council. Ella ayudó a la delegación peruana en la preparación y en los momentos álgidos.

Las instituciones son reflejo de sus componentes

El representante de la ONU en Lima, Iván Garafulic, resaltó el trabajo de la delegación peruana, su capacidad y que, como decía Meza Cuadra, “si uno no llega preparado desde el día uno, no se gana el respeto de las distintas delegaciones”.

De otro lado, afirmó que “hay algunos problemas que no se circunscriben a un país y que un país en sí mismo no es capaz de resolverlo y eso es válido para la migración, para el tráfico de personas y la pandemia (…). Un país no puede arreglarlo solo, y si no tiene controlada la pandemia es algo que no termina. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la pandemia no se ha estabilizado, los focos van variando, por ende, la dimensión del golpe económico, que esto va a tener todavía no está totalmente calibrado. Los problemas se resolverán en una mesa multilateral”.

“Es alentador –agregó Garafulic- que la Asamblea General haya decidido fortalecer el multilateralismo. En muchas intervenciones hubo un apoyo a la OMS, como un organismo que estaba cumpliendo un rol importante y por ende hay que tomarlo desde esa buena disposición que tienen los países.

Pero también ser realistas, porque las organizaciones son lo que son los países y por eso uno tiene que tener una clara lectura de qué está pasando con las grandes potencias en el mundo, cómo ellas están influyendo y así como hay momentos felices en la diplomacia, hace muy poco el secretario general tuvo un momento triste, él pidió que el Consejo de Seguridad le diera una resolución para un cese al fuego en Yemen, en Siria, para que pudiéramos concentrar todas las energías en combatir el covid, pero esa resolución la dilataron y no fue oportuna, porque había un conflicto entre EEUU y China en cuanto apuntar con el dedo culpable si se comunicó lo del covid-19 a tiempo, si se ocultó o no”.

Una experiencia inolvidable

En otro momento, la primera secretaria, Sandra Rodríguez, en representación de los jóvenes diplomáticos, expuso su experiencia, que señaló fue desafiante y una de las más significativas en su corta  carrera diplomática.

“Estuvimos en un constante aprendizaje y con muchísimo compromiso con la labor que nos tocó asumir, porque teníamos la responsabilidad de defender y promover los intereses del Perú al más alto nivel. Eso no es una tarea fácil para un diplomático joven, pero considero que estuvimos guiados siempre por el liderazgo de embajadores de amplia y sólida experiencia en el tema y también nos acompañó un grupo de funcionarios no diplomáticos que colaboraron significativamente”, atestiguó.

Añadió que no fue una tarea fácil y que se enfrentaron muchas veces a temas muy complejos o sensibles, con alta polarización entre los miembros permanentes principalmente, y que el equipo afrontó ese reto con mucho profesionalismo y dejando siempre en claro la posición del Perú, como un país que está comprometido con el multilateralismo, respetuoso del derecho internacional y el principio de resolución pacífica de las controversias.

Al mencionar los viajes de algunos de los miembros del equipo peruano a países en conflicto, subrayó que vieron el apoyo que brinda NN. UU. para la mejora de esos países y que le impactó su viaje a la República Centroafricana, que tiene una de las crisis humanitarias más severas del mundo.

La diplomática peruana causó grata impresión

“Trabajar en este equipo, resaltó la joven diplomática, nos permitió aprender de primera mano la importancia de la diplomacia constructiva que aplicó el Perú en estos años, que se refleja en el libro (…) Hay muchas críticas al Consejo de Seguridad porque verdaderamente más son públicos los “fracasos” que el éxito de algunas de sus actividades, pero yo considero que tiene una relevancia independientemente de las diferencias políticas, ideológicas, estratégicas que encontramos en esos dos años”, relató.

Sugirió que el Consejo de Seguridad del futuro debería tener un mayor fortalecimiento de asuntos temáticos, adaptarse a las nuevas tendencias que están ocurriendo a nivel global. “Es una tarea difícil, delicada, pero no imposible. El Perú lo hizo, planteó como predictibilidad el tema de mujeres y jóvenes, asuntos delicados y sensibles porque tienden a tener una fuerte oposición de países permanentes del Consejo que consideran que este tipo de asuntos deben ser tratados en la Asamblea General y que el  Consejo no es el foro apropiado”, recordó.

“Pese a ello –continuó Rodríguez- promovimos de manera eficiente estos temas, copresidimos el grupo de trabajo de Mujeres, Paz y Seguridad, promovimos el lenguaje sobre igualdad de género, empoderamiento de mujeres, erradicación de la violencia sexual, en conflicto, en todas las resoluciones del Consejo, porque este es un tema transversal a todo lo que es parte de la agenda de este organismo y lo mismo ocurrió con el tema de jóvenes. El Perú organizó en su primera presidencia el primer debate en la historia y fuimos coartífice de una resolución del Consejo sobre este tema y que permanezca en la agenda porque tendrá que hacer un seguimiento periódico”.

Recomendó, asimismo,  que el Consejo de Seguridad  invite a participar en sus debates a más miembros de organizaciones de la sociedad civil. “Nosotros lo hicimos, invitamos a muchas mujeres a exponer ante el Consejo. Sobre tema de financiamiento, invitamos a representantes del Banco Mundial, del Banco Africano para el Desarrollo, para ver de qué forma todos estos actores pueden trabajar junto con la ONU tanto en la prevención como en la solución de conflictos”, finalizó.

Sistema meritorio

Entre sus múltiples comentarios, el embajador Luis Chávez Basagoitia, director general para Asuntos Multilaterales y Globales de la Cancillería, estimó que hay una sensación de insatisfacción, porque siguen los conflictos y sigue muriendo gente, pero eso no quita en nada  el mérito al sistema en general y al Consejo de Seguridad, en particular.

“La institución ha funcionado, hay que verla con optimismo y a la vez con prudencia, porque las expectativas que se crean sobre lo que el Consejo de Seguridad debiera hacer, también lo ponen en una situación ponen de riesgo, de saturación. Hay límites para la capacidad de cualquier organización para tratar todos los temas y la arquitectura del sistema no supone que el Consejo deba resolver todas las situaciones”, consideró.

Qué hacer con la ONU

El foro fue clausurado por el excanciller, Allan Wagner, director de la Academia Diplomática (ADP), que explicó la diferencia del comportamiento de un diplomático en el área bilateral de uno multilateral. “Se requieren las mismas habilidades básicas, capacidad de propensión, de análisis, prospectivas. La manera de actuar, de negociar, es diferente. La diplomacia multilateral es fundamentalmente de alianzas, uno tiene que buscar aliados para sacar adelante sus temas en los distintos órganos en los cuales está actuando”, especificó.

“Para comenzar –contó- los grupos regionales son muy importantes, como el Grulac. Muchas veces hay que ir avanzando por escalones, hasta poder llegar a plantear sus temas, luego de haber reunido un grupo importante de aliados. Un caso que me tocó fue el de la deuda externa y la limitación del 10 % de los ingresos por exportaciones en el servicio de la deuda. Lo que hicimos fue ir paso a paso, de organismo en organismo, primero a nivel latinoamericano, con mucha dificultad, el consorcio de Cartagena no funcionaba, luego a los No-Alineados, de ahí pasamos al Grupo de los 77, y finalmente logramos que se aprobara en la Asamblea General de NN. UU. una resolución que establece la prioridad del desarrollo frente a los intereses de los acreedores”.

“En cambio –dijo- en la diplomacia bilateral, lo que uno tiene que hacer es encontrar aliados dentro del Gobierno ante el cual estás representado y además, buscar instituciones que de alguna manera influyen en la toma de decisiones de ese Gobierno, que pueden ser diversas, culturales, medios de comunicación, etc. entonces son dos formas diferentes de trabajar, lo que es la esencia de la diplomacia que es la negociación”.

En otro momento, Wagner estableció que el libro “El Perú en el Consejo de Seguridad. Testimonio de los diplomáticos peruanos”, pasa a convertirse en un texto obligatorio de la ADP.

Resaltó lo dicho por el embajador Alzamora, de no debilitar el multilateralismo. “Esas palabras me llevan a un artículo que escribió Richard Haass, uno de los grandes internacionalistas norteamericanos: ´NN. UU. ha fracasado, el Consejo de Seguridad no ha logrado cumplir su función´ y concluye diciendo que no hay posibilidad de reforma de las NN. UU., no sería realista siquiera planteárselo, pero dice que la necesidad de cooperación internacional es muy grande, debido a todo lo que ha venido ocurriendo en los últimos años, pero además, impulsado por la pandemia”, refirió.

Comentó que le preocupaba lo que señala Haass, pero que «la buena noticia es que los países pueden crear alternativas a las NN. UU, por ejemplo, dice, el G7 y el G20. No concuerdo con Haass, pero evidentemente es importante tener en cuenta que una persona como él diga algo así”.

Potencial peruano

Destacó las palabras del embajador Meza Cuadra cuando dijo un país pequeño como el Perú puede actuar en el Consejo de Seguridad o en su presidencia, si sabe cómo armar sus alianzas, con los Estados, el Secretariado, con distintas organizaciones de la sociedad civil y eso se complementa con algo que dijo el embajador Popolizio que el Consejo le brinda a un país como el Perú, trascender a un plano global y ambas expresiones le hacen recordar a Carlos García Bedoya, cuando decía que la capacidad y el potencial de un país no se mide por sus recursos naturales, sino por la capacidad de su gente, de sus dirigentes y en este caso de sus diplomáticos, desarrollar una política exterior activa, dinámica y que sepa interpretar el momento que se vive y proyectarse hacia el futuro. Esa es la importancia de ser miembro del Consejo de Seguridad para un país como el Perú. Ser más de lo que uno es, si es que se mide en términos de su actual potencial.

“La manera como se resuelva el tema de la vacuna, va a marcar la viabilidad de poder recrear un sistema de cooperación internacional, que realmente esté al servicio de los pueblos. Hay una iniciativa el Covax, no será la solución del problema de inmunización de la humanidad frente a ese virus. Es un buen comienzo, pero se va a requerir mucha más cooperación internacional”, sostuvo.

Relievó la propuesta franco alemana de reunir a cincuenta cancilleres, a mediados de setiembre, para lanza la Alianza por el Multilateralismo, que revela el espíritu que anima por lo menos a una gran parte de la comunidad internacional.

Finalmente, consideró que “hay necesidad de reflexionar sobre todo el sistema internacional, para fortalecer a los organismos de la ONU, primero para defenderlos, a la OMS, que está bajo ataque, defender a la Organización Mundial de Comercio, que está paralizada hace tres años, y ver qué ajustes hay que hacer para fortalecerlos, y hacerlos más inclusivos. Hay necesidad de pensar en nuevos acuerdos multilaterales, sobre temas aún no regulados, como por ejemplo, la ciberseguridad”.

Obra de cabecera

Los autores del libro “Perú en el Consejo de Seguridad (2018-2019). Diplomacia constructiva en tiempos de polarización. Reflexiones del equipo peruano”, son Néstor Popolizio, Gustavo Meza-Cuadra, Francisco Tenya  Paul Duclós, Luis Ugarelli,  Enri Prieto,  Glauco Seoane, Verónika Bustamante,  Ronnie Habich, Humberto Velásquez,  Gonzalo Rivera, Ángel Horna,  Sandra Rodríguez, Olga Lukashevich,  Amadeo Solari, Gerardo Talavera y Juniza Castillo.

Es dedicado al embajador Javier Pérez de Cuéllar y fue editado por la Fundación Academia Diplomática del Perú.

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