Líderes mundiales invocan por la reunificación de Corea y la paz mundial
A+

En el evento virtual -organizado por la Federación para la Paz Universal (UPF por sus siglas en inglés), ONG consultiva del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, que apoya la labor del organismo en las esferas de la consolidación de la paz interreligiosa, la educación para la paz y el fortalecimiento del matrimonio y la familia- se rindió homenaje a los veteranos de la guerra, a los 22 países -que conjuntamente con las fuerzas de ONU- apoyaron a Corea del Sur directamente en la batalla y a 63 naciones –entre ellas el Perú- que ayudaron con asistencia humanitaria, además de hacer un llamado para la reunificación de las Coreas.

Cabe mencionar que la guerra no ha terminado, se encuentra en armisticio. 138 mil soldados coreanos perecieron en la guerra. Hubo 450 mil heridos, 25 mil desaparecidos, dos millones de civiles perdieron sus vidas. El 80 % de la infraestructura del país fue destruida.

En los dos primeros rallys, celebrados en setiembre y octubre, intervinieron el ex secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,  el presidente de Senegal, Macky Sall, los primeros ministros de Níger, Brigi Rafini, y Camboya, Samdech Hun Sen, los exmandatarios de Guatemala, Jimmy Morales y Albania, Alfred Moisiu.

Asimismo, en el II Rally fueron expositores doce líderes del orbe, entre ellos, José Manuel Durão Barroso, ex primer ministro de Portugal y presidente de la Comisión Europea; Richard “Dick” Cheney y Dan Quayle, exvicepresidentes de los Estados Unidos; Heng Samrin, presidente de la Asamblea Nacional de Camboya.

En esta oportunidad expusieron los presidentes de Etiopía, Sahle-Work Zewde; de Sudán del Sur, Salva Kiir Mayardit, de Liberia, el exfutbolista, George Weah y el primer ministro de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa y los ex primeros ministros de Canadá, Stephen Harper y Bélgica, Yves Leterme. Asimismo, el presidente de la Asamblea Legislativa de la República de El Salvador, Mario Ponce, el presidente de la Cámara de Representantes de Colombia, Germán Blanco Álvarez, el excongresista norteamericano, Charles Rangel y el exembajador de EE. UU. en Corea, Christopher Hill.

En las tres conferencias participaron –ante millones de telespectadores-  los anfitriones, la doctora Hak Ja Han Moon, cofundadora de la UPF y Thomas G. Walsh, presidente Internacional de la UPF.

Construyendo paz

Walsh, en su discurso de inauguración, agradeció a los líderes mundiales su contribución, así como el liderazgo de la doctora Moon en la organización del rally, por el aniversario de la Guerra de Corea, más conocida como la «guerra olvidada».

Recordó que mientras el armisticio fue firmado en 1953, nunca se firmó ningún tratado de paz, por lo que las dos naciones están prácticamente en guerra, separadas por una zona desmilitarizada en el Paralelo 38.

Subrayó que la defensa de la República de Corea fue una defensa del pueblo coreano, su soberanía nacional, su libertad política, económica y religiosa. Lamentó que las familias coreanas siguen trágicamente separadas y que muchos murieron sin reunirse con sus seres queridos.

“Este Rally de la Esperanza trabaja para inspirar y construir una alianza global en todos los continentes dedicados a la reunificación pacífica de la península coreana, y la creación de un mundo unificado pacífico. Con este fin, estamos construyendo una coalición global de constructores de paz, que representen a los gobiernos, la religión, la sociedad civil, las empresas, los medios de comunicación y la academia”, denotó Walsh.

“Fui dado por muerto”

En su ponencia, el excongresista de Estados Unidos y veterano de la Guerra de Corea, Charles Rangel, contó que en junio de 1950 sirvió en el Ejército en la Segunda División de Infantería y que el presidente Truman les aconsejó que las NN.UU no iban a la guerra sino a participar en una acción policial para detener la invasión de los comunistas en Corea del Sur.

«La mayoría de nosotros no teníamos ni idea de lo que ello significaba (…) Pasamos el Paralelo 38, llegamos a Pyonyang y nos quedamos en la frontera del río Yalu. Para nuestra total sorpresa estábamos rodeados por decena de miles de chinos, fuerzas comunistas, fue una masacre y solo un puñado de los soldados de mi unidad pudo sobrevivir a ella, algunos fueron capturados, otros heridos, como en mi caso, pero muchos de nosotros fuimos dados por muertos”, rememoró.

Cuando se fue de Corea prometió que jamás querría regresar porque le trajo tanta miseria y dolor. Pero, siendo miembro del Congreso tuvo que retornar y le impresionó el ascenso de Corea del Sur, que reducido de las cenizas se convirtió en un símbolo de la democracia, la libertad y la expansión económica, y un aliado clave para los Estados Unidos.

Para él hoy es muy importante no hablar de la guerra, 70 años después, sino hablar de la paz. “Dios no nos creó para destruirnos unos a otros», dijo Rangel.

Superar las divisiones

A su vez, el exembajador de Estados Unidos en Corea, Christopher Hill, señaló que la Guerra de Corea es una de las cuestiones más amargas del siglo XX, una de las peores guerras que se han producido en ese siglo, una de cuyas consecuencias negativas se siguen sintiendo al estar divididos entre familias, una tragedia del siglo XX y en un sentido muy real parte de los asuntos pendientes de ese siglo.

Elogió a la UPF por sus esfuerzos incansables para crear conciencia para tratar este tema y que el resto del mundo entienda y comprenda su significado

“Fue una lucha entre un mundo comunista y un mundo no comunista. El pueblo coreano fue victimizado por esa división, que continúa hasta el día de hoy. El mundo debe saber que hay gente malvada que puede atacar a gente buena. La diplomacia tiene que desempeñar un papel importante, pero sostuvo que cada persona tiene un rol que desempeñar en el intento de superar las divisiones”, explicó el diplomático.

Reforzar la cooperación internacional

A su turno, la presidente de Etiopía, Sahle-Work Zewde, afirmó que esta reunión es oportuna y apropiada, sin precedentes, de numerosos y complejos desafíos en todo el mundo, porque la humanidad se enfrenta a amenazas existenciales.

“Estamos siendo testigos de la pandemia mundial que causa estragos en nuestro sistema de salud, el cambio climático y sus devastadores impactos, también están arruinando nuestro medio ambiente. La economía y el comercio mundial se han ralentizado. Todos los países, grandes y pequeños, están siendo afectados. Las crecientes desigualdades han creado frustraciones y desconfianza, lo que ha dado lugar a una mayor inestabilidad”, manifestó.

“Ninguno de estos desafíos –prosiguió- se pueden resolver de manera aislada, todos están interconectados y necesitan una solución global a través de esfuerzos concertados y cooperación entre todas las naciones del mundo, por eso es necesario reforzar el multilateralismo. Por eso, también es importante, que todos reafirmen su compromiso con los principios y propósitos de la Carta de la ONU, que encarna nuestra esperanza de paz, desarrollo y prosperidad”.

Sahle, la primera mujer en ocupar la presidencia de su nación, indicó que “Etiopía es un firme defensor del multilateralismo y del principio de seguridad colectiva consagrado en la Carta de las Naciones Unidas. Gracias a esta convicción Etiopía  junto con otros 22 países respondieron al llamado del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y desplegó sus fuerzas bajo los Cascos Azules para ayudar a Corea del Sur a repeler la invasión norcoreana”.

En esta conmemoración, recordó la inolvidable valentía y sacrificio de los hombres y mujeres de su país, que lucharon en ese conflicto. “Fue un testimonio del compromiso inquebrantable de los valientes soldados etíopes con el principio de seguridad colectiva, consagrado en la Carta de las Naciones Unidas y una huella indeleble en las relaciones entre Corea y Etiopía. Sus historias serán recordadas para siempre, un recuerdo para las generaciones venideras», aseguró la mandataria.

Al concluir dijo que este rally debe promover una cultura de paz y armonía en todo el mundo. “Trabajemos para salvar la confianza rota, que ha fracturado a las sociedades. Fomentemos los hechos y la verdad, en lugar del odio y la intolerancia, inculquemos un sentido de esperanza en el futuro  en nuestra juventud, protejamos a las poblaciones marginadas y vulnerables y esforcémonos todos para crear sociedades justas, equitativas, inclusivas sustentables y resistentes. Solo puedo esperar que estos nobles objetivos nos inspiren a hacer más para superar los desafíos actuales y construir un futuro mejor para todos los pueblos”, reclamó la líder etíope.

“Acuerdos de Abraham”, paz sin precedentes.

El presidente de la República de Liberia, George Weah, saludó los esfuerzos de la UPF como «una fuerza líder para la paz en el mundo de hoy», al recordar cómo su nación ha soportado «sufrimiento, destrucción y devastación causados por la guerra y la división, por lo que espera que la Península Coreana logre su reunificación en forma pacífica».

Por su parte, el ex primer ministro de Canadá, Stephen Harper, destacó que contra todo pronóstico, la intervención aliada en 1950 preservó la luz de la libertad en el sur y permitió que se constituyera en un magnífico país desde entonces, la República de Corea, que es hoy uno de los países más pacíficos, prósperos y progresistas del planeta. Pocas naciones han construido tanto en tan poco tiempo.

Canadá fue unos de los miembros de las NN. UU que acudieron en ayuda de Corea del Sur.

“La edad promedio de los veteranos de la Guerra de Corea tiene 88 años, por lo tanto, utilicemos las oportunidades que queden para agradecerles desde el fondo de nuestro corazón por lo que lograron», requirió.

Mencionó que lo eventos organizados por la UPF, mantienen no solo viva la esperanza de la reunificación de la península de Corea, sino también la reconciliación de los pueblos del mundo, que es un mensaje que se necesita hoy más que nunca.

“La agitación económica, financiera y política me temo que será el resultado final de la pandemia covid-19, particularmente dada la falta de cooperación entre las naciones. A medida que entramos en nueve meses de recesión global, mis temores se han hecho más fuertes, El mundo todavía se enfrenta a múltiples cierres, restricciones y cuarentenas, a menudo sin criterios o medidas claras y en gran medida sin coordinación internacional, pero hay algunos signos esperanzadoras para combatir el virus, como tratamientos y vacunas y las poblaciones están aprendiendo gradualmente a hacerle frente”, dijo el ex jefe de Estado canadiense.

“Además, hemos sido testigos de uno de los acontecimientos más relevantes, en el Medio Oriente, naciones profundamente divididas han dejado a un lado sus diferencias con la firma de los ´Acuerdos de Abraham´. No solo han logrado una paz sin precedentes, sino que han demostrado que la fe y la búsqueda común de la reconciliación entre el hombre y Dios puede ser un gran unificador de la humanidad. Qué tremendo desarrollo y qué extraordinario mensaje”, finiquitó Harper.

Resistir al proteccionismo y populismo

El ex primer ministro belga Yves Leterme, recordó cómo más de 3 000 voluntarios soldados belgas se unieron a las fuerzas de la ONU para proteger la libertad de los ciudadanos coreanos de la invasión comunista.

“En Bélgica ha sido desde entonces una cuestión de orgullo colectivo ser testigo del tremendo desarrollo que Corea ha logrado para convertirse en una nación rica y próspera, sino también en un destacado defensor de la libertad, la paz, la democracia y la dignidad humana.

Todavía hoy tenemos la esperanza de que estos impresionantes logros y los valores que los sustentan puedan pronto florecer en toda la península coreana reunificada, en beneficio de todos los ciudadanos coreanos”, mencionó.

De otro lado, advirtió que es necesaria “más cooperación para diseñar la tan necesaria vacuna para llevar ayuda y alivio a las víctimas, especialmente a las partes más pobres del mundo y para asegurar el acceso a la atención y la cura para todos. Seguramente podremos superar eficazmente la covid-19 si unimos fuerzas. Y podremos tomar el camino del progreso económico y social si resistimos al populismo, al proteccionismo y al egoísmo. Estas amenazas para un mundo pacífico y aun progreso continuo han estado floreciendo durante demasiado tiempo y en demasiados lugares, sin reacción suficiente, sin ser contrarrestadas”.

En otro momento de su alocución, Leterme sostuvo que la paz es mucho más que la ausencia de la guerra y que se debe promover activamente la justicia, la seguridad y la tolerancia. Reiteró que la guerra nunca trae soluciones duraderas y sustentables a los conflictos.

“Esta acción tan necesaria de todos los ciudadanos de buena voluntad, es un esfuerzo que no solo puede dejarse al mundo político. De hecho nuestro mundo actual más horizontal, más caótico y fragmentado, necesita impulsos positivos de todos los ciudadanos comunes, de las organizaciones privadas y de todas las fuerzas sociales positivas de la familia humana, por lo que es más necesario que nunca ofrecer plataformas para la reflexión común, como lo que hace la UPF a través de estos Rallys de la Esperanza”, culminó.

Monumento a los combatientes

Colombia fue el único país latinoamericano que se unió a las fuerzas de la ONU, «y esta importante acción ha forjado un vínculo eterno con la historia de Corea del Sur», dijo el presidente de la Cámara de Representantes de ese país, Germán Blanco, agregando que la desnuclearización de la península de Corea es fundamental para garantizar una paz estable y duradera, no sólo para esa región, sino para el mundo entero».

La cofundadora de la UPF, Hak Ja Han Moon, rindió homenaje a todas las naciones que apoyaron a Corea y a los veteranos de la guerra, que tienen entre 80 y 90 años y que protegieron la libertad y la democracia.

Solicitó que en todos los países que cooperaron con los surcoreanos se erijan monumentos conmemorativos (algunos tienen), con los nombres de todos los jóvenes héroes que lucharon en la Guerra de Corea, y que el de Seúl, ella ayudará a construir el próximo año. Anunció, además, el establecimiento de una asociación internacional de artistas para la paz mundial, que buscará crear una cultura de gratitud, paz y armonía.

El Rally de la Esperanza comenzó con una ofrenda de paz de KH Nasaruddin Umar, Gran Imán de la Mezquita Nacional Istiqlal, de Indonesia, en la que dijo que la paz entre religiones es una condición previa para la paz mundial. El evento fue amenizado por el famoso ballet folclórico “Los Angelitos” y se recordó, igualmente, al fallecido reverendo Sun Myung Moon, que dedicó su vida a la promoción de la paz mundial y la reunificación de la península de Corea, cuyo principal obstáculo es el programa de armas nucleares de Corea del Norte, (aliado de China comunista) amenaza para la paz de la región y del mundo.

POR: RICARDO SÁNCHEZ SERRA

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a la versión digital, aquí.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.