Viento en popa en las relaciones peruano chilenas
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“Las relaciones peruano-chilenas se enmarcan en los principios de respeto mutuo, de amistad, cooperación complementariedad, voluntad política de integración y proyección común en un mundo globalizado y crecientemente competitivo”, así coincidieron en definirlas, el embajador de Chile en Perú, Andrés Barbé González y el ministro Eduardo Zeballos Valle, director de América del Sur del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú.

Estas palabras fueron vertidas durante el XIV Seminario bilateral Chile-Perú, Relaciones de Cara al Bicentenario, evento virtual organizado por el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, la Fundación Konrad Adenauer y el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Católica del Perú.

Zeballos apuntó que el bicentenario es una ocasión para reflexionar sobre las relaciones bilaterales en el pasado y cómo potenciarlas en este mundo tan complejo en que vivimos.

“No es la primera vez que el Perú y Chile caminan juntos para enfrentar escenarios externos que afectan a ambos países. Como ha sucedido en nuestra historia común, en muchas ocasiones, el bicentenario nos recuerda la gesta de la independencia, en la que enfrentamos de manera conjunta el reto de construir nuestro Estado-nación”, indicó el diplomático peruano.

Mencionó que el presidente chileno Sebastián Piñera estuvo invitado a la ceremonia de conmemoración por el 200 aniversario del desembarco de la flota libertadora en Paracas. Lamentablemente las circunstancias de la pandemia lo impidieron, pero el mandatario tuvo la gentileza de enviar un video grabado que fue proyectado en  la ceremonia que se celebró en la plaza del Desembarco en Paracas.

Estabilidad, confianza y seguridad

“La relación bilateral se desenvuelve en el  entorno de una consistente, estable e histórica estabilidad jurídica. Ambos países tenemos una red de tratados, que nos vinculan jurídicamente y que nos dotan de una seguridad, que nos permite proyectarnos al futuro y abordar los diferentes temas de la agenda bilateral con solidez”, señaló Zeballos.

Detalló que esos instrumentos jurídicos bilaterales incluyen el Tratado de 1929, el Acta de Ejecución del año 1999, la sentencia de la Corte Internacional de Justicia y su ejecución a través de un proceso de cooperación muy intenso que nos permitió identificar las coordenadas y cumplir con las tareas que habían sido encomendadas por la Corte.

“Sobre esa base –agregó- se ha producido de manera espontánea diría yo, una densificación de los intercambios en todo ámbito de las actividades entre ambos países. Chile es, en este momento, nuestro segundo socio comercial en América Latina y el Perú es el segundo destino de las inversiones chilenas en la región. Chile es nuestro primer país en emisión de turistas y en el año 2019, en circunstancias normales, se produjeron 7.2 millones de pasos por nuestras fronteras terrestres entre Tacna y Arica. El número para el Perú más alto de tránsito por un paso fronterizo después del aeropuerto internacional Jorge Chávez.

Tacna y Arica, complementariedad y unión

Estos intercambios  se han venido intensificando y diversificando de manera espontánea y nos da una idea de los niveles de complementariedad que existen entre nuestras economías, sociedades y comercio exterior. Esta intensificación es algo que viene sucediendo desde hace un tiempo pero viéndolo en la perspectiva del bicentenario, vale decir desde el origen del Perú hasta julio que celebraremos los 200 años, resulta algo novedoso, a pesar que ya tiene varias décadas”.

El experto peruano afirmó que otro elemento muy novedoso en las relaciones bilaterales, es la presencia numerosa  de ciudadanos de un país residiendo permanentemente en el otro.

“Aproximadamente 200 000 peruanos residen en Santiago, muchos de ellos ya son chilenos y sus familias son chileno-peruanas. Existe toda una generación de niños y de jóvenes que ostentan las dos nacionalidades y que sienten y experimentan sentimientos de pertenencia al país donde viven y también al país del que son originarios sus padres”, aseveró Zeballos.

“Esto es ya una realidad nueva –prosiguió- una comunidad importante que ha generado un mejor conocimiento mutuo, tanto en Santiago como en Lima. De hecho, la capital chilena es la segunda ciudad del mundo con más restaurantes peruanos, después de la ciudad de Lima”.

Diplomacia convergente

Eso puede dar una idea del impacto que tiene la presencia de una comunidad tan importante de ciudadanos de un país en el otro. La comunidad chilena en Lima es en términos de números, menor, pero no es menos importante con respecto de la presencia que tiene en la vida social, económica, empresarial del Perú.

En otro momento, el diplomático peruano se refirió a la similar percepción y la proyección de ambos países en este mundo globalizado. “El Perú y Chile tenemos coincidencias casi instantáneas respecto a los procesos globales. Nuestros colegas chilenos son siempre el interlocutor privilegiado para intercambiar percepciones, ideas, objetivos, respecto a la mejor forma de enfrentar las complejidades del mundo que nos toca vivir”, sostuvo.

Añadió que se comparte una misma mirada respecto a la importancia del multilateralismo y el respeto al derecho internacional. Asimismo, en el espacio de la APEC, en donde se trabaja de manera conjunta.  Ambos son socios fundadores de la Alianza del Pacífico y entusiastas impulsores del fortalecimiento de este mecanismo de integración tan exitoso.

“El Perú participa activamente del proceso de construcción de la unidad sudamericana, después de las crisis que esta ha vivido en los últimos años como consecuencia de los acontecimientos que todos conocemos. Participamos en el Foro para el Progreso de América del Sur (PROSUR) con entusiasmo. Hemos, desde el principio de este proceso, junto con Chile, enfatizado la importancia que adquieren la participación progresiva y creciente de todos los Estados que formamos parte de la subregión”, expuso.

Otro espacio en donde se comparten posiciones coincidentes es en el Grupo de Lima, para la mejor forma de enfrentar las complejidades, trabajando en los procesos de construcción de los consensos y que se traducen en las declaraciones que son puestas en conocimiento de la  opinión pública.

La utilidad de los gabinetes binacionales

El diplomático peruano resaltó el mecanismo de los gabinetes binacionales, que es una experiencia novedosa y que ha permitido impulsar relación bilateral. En el 2020 se iba a celebrar la cuarta reunión, pero se postergó por la pandemia.

“Estos gabinetes nos han permitido ordenar la agenda bilateral en cinco ejes, con la ventaja que representa tener dentro de los gabinetes a los propios ministros, que pueden comprometer directamente, durante el desarrollo del gabinete, la voluntad política del gobierno para avanzar en los diferentes compromisos que vamos adquiriendo, con el fin de impulsar nuestra agenda bilateral”, adujo.

Del mismo modo, dijo que los gabinetes han ahondado acuerdos muy importantes en diferentes materias y han permitido, por ejemplo, acordar planes quinquenales de salud en las fronteras, relevantes en medio de la pandemia. Se han acordado, además, formas para hacer más eficiente la recuperación de bienes culturales y establecido un mecanismo de dialogo entre los altos mandos de las fuerzas policiales,  para enfrentar el delito transnacional.

Refirió que existen otras clases de reuniones más específicas, aparte de los gabinetes, que atienden la agenda bilateral, como el de seguridad y defensa, muy importante para la generación de fomento de la confianza, en un principio con reuniones de los altos mandos militares y que se han convertido en mecanismos de verdadera cooperación, para enfrentar conjuntamente los retos, la vecindad, la frontera y los temas que tienen que abordar en materia de seguridad contra nuevas amenazas y actividades ilícitas.

Necesidad del “semáforo” en Santa Rosa-Chacalluta      

Zeballos, que anteriormente se desempeñó como cónsul General del Perú en Arica, contó que estaba muy convencido que el proceso de integración fronterizo entre la dos ciudades (Tacna y Arica) y su dependencia cotidiana, constituye un capital enorme para la construcción de las relaciones bilaterales del futuro.

“Sienten a la otra ciudad como parte de su propia realidad cotidiana. Realizan parte de su vida en la otra ciudad, que complementa, de manera muy importante, las economías de las familias ariqueñas y tacneñas y constituyen una sólida realidad de integración”, expresó.

“Las Cancillerías –complementó Zeballos- son conscientes que se ha concurrido en un proceso espontáneo de integración, facilitando a los ciudadanos el tránsito entre ambas ciudades, con el control integrado (Santa Rosa-Chacalluta), que es impresionante como ha funcionado y que es un ejemplo de cooperación, diálogo y voluntad de integración, que anima a ambos gobiernos.

Sugirió que podría implementarse el exitoso sistema «semáforo» -que funciona en el paso de Los Libertadores entre Chile y Argentina-, que reduciría aún más los tiempos de atención.

Finalmente, aseguró que se está trabajando en la interconexión eléctrica entre Tacna y Arica, un tema que es muy importante y de mucha potencialidad para el futuro de ambas ciudades. Informó que se ha atendido a las comunidades peruanas y chilenas a través de acuerdos muy prácticos, por ejemplo, referidos a la convalidación de las licencias de conducir, que si bien es un tema sencillo, es muy importante para las personas que tiene que visitar un país y el otro.

Reafirmó que no existe entre el Perú y Chile ningún tema que no se aborde a través de los mecanismos del diálogo político y diplomático.

Confianza mucho mayor

Por su parte, el flamante embajador de Chile en el Perú, Andrés Barbé, ratificó que ambos países tienen una relación muy intensa, desde la independencia.

Resaltó que en el último encuentro que tuvieron los presidentes en el gabinete binacional, se destacó, entre otras cosas, el alto nivel del diálogo político y cooperación que caracteriza la relación bilateral, basado en principio, en valores compartidos.

“Esto demuestra el nivel de la relación en que están Chile y Perú. Luego del fallo de La Haya hay una relación mucho más intensa, con grados de confianza mucho mayor”, aseveró.

En los gabinetes binacionales se instituyó un Consejo de Prospectivo, sobre el cual el diplomático chileno  adelantó que se está trabajando intensamente. “Hubo una reunión entre las dos direcciones de Planificación Estratégica de Chile y Perú, y falta definir quiénes compondrán este Consejo, que podría ser la academia, las universidades, y de diferentes áreas como cultural y económica, con el propósito de la mayor integración, que sea inclusivo, y que pueda recoger el pensamiento de ambos países de manera concreta para avanzar y mirar al futuro”, informó.

Recomendó reforzar los gabinetes binacionales y evitar burocratizarlo, además de evaluar y hacer continuo seguimiento al cumplimiento de tareas.

Desafíos para afrontar juntos

Barbé coincidió con Zeballos en que ambas Cancillerías están trabajando muy fuerte en apoyo del multilateralismo “que es la única manera que dos países de tamaño medio, pueden pararse en el mundo, coordinando muy bien en las Naciones Unidas ONU, Alianza del Sudeste Asiático (ASEAN y Organización Mundial de la Salud, en donde hay que tener presencia y fortalecerla”, sostuvo.

Entre los principales desafíos nombró el cambio climático, “que es una preocupación conjunta de ambos países y es un tema no menor. Hay que evaluar en conjunto, crear comisiones de investigación, tenemos un gran espacio para poder cooperar”, observó.

Igualmente, planteó que hay que prestar atención en la protección de nuestra riqueza marítima, debido a que hay una demanda cada vez mayor por explotar en zonas que son aledañas y cómo evitar las depredaciones en nuestras especies, que no solamente afectan la economía, sino también a las pequeñas y medianas empresas.

Por otra parte, el diplomático chileno reiteró que se ha trabajado en conjunto en los organismos regionales como la Alianza del Pacífico, y PROSUR, que es un grupo de concentración y diálogo político. “Da la impresión que no hemos avanzado en un verdadera instancia, que vaya más allá de la ideologías y tanto los dos países tienen que hacer un esfuerzo. Convergencia en la diversidad es un término que acuñó el excanciller Heraldo Muñoz y es el punto en el que hay que trabajar”, dijo.

Importancia de PROSUR

Acotó que es difícil predecir si PROSUR será el mecanismo para el futuro. “PROSUR trabajó mucho y bien en el tema Covid. Los ministros lograron coordinar una serie de actividades e intercambio de información.

PROSUR seguirá funcionando en la medida en que los países sigan participando. No tiene carácter obligatorio. Tiene algo positivo que dañó mucho a UNASUR, que es el tema del consenso, que en UNASUR se convirtió en veto. Y eso PROSUR lo evita y es flexible. Tiene que haber un mecanismo de diálogo político en América del Sur, más allá de las tendencias que tengan los gobiernos”, razonó Barbé.

Entre otros desafíos puntualizó el fortalecimiento de la Carta Democrática, no solo en la OEA, sino en general, que evitaría los problemas de muchos países. Asimismo, enfrentar conjuntamente la recuperación económica, desarrollar logística, infraestructura, mejor competividad, que se pueden lograr en conjunto con  cadenas de inversiones, de trabajo a nivel internacional, crear empleo productivo e innovación tecnológica.

Reiteró que se debe reforzar la integración energética entre Arica y Tacna, y llegar, en un plan más amplio, hasta Moquegua, asegurando que el abastecimiento energético en esa zona ha sido exitoso, sobre todo con la nueva tecnología, y es vital para nuestros países.

Del mismo modo, con respecto a la sociedad del conocimiento, que en el trabajo en el área de la tecnología,  “sea uno de los temas en donde nosotros podemos ahondar aún más. Este trabajo entre los institutos de estudios internacionales de las universidades de Chile y Católica, es una muestra de cómo se puede trabajar en el área del pensamiento, pero también se puede extender al área científica. Podemos cooperar más de lo que venimos haciendo hasta ahora”, propuso el embajador chileno.

De igual forma, afrontar juntos el tema migratorio con respecto a los venezolanos y trabajar en conjunto el tema de las relaciones Estados Unidos-China, que nos tocará en distintas áreas.

POR: RICARDO SÁNCHEZ SERRA

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