China se prepara para una guerra económica de largo plazo
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Pekín.- El Banco Popular de China (BPC) niega que exista manipulación de los tipos de cambio. Dice que en el mercado chino de divisas se permite que el yuan aumente o disminuya en cada sesión en un 2 % desde la tasa fijada diariamente, por lo que la devaluación registrada el lunes entra en los parámetros establecidos.

La prensa oficial pasó hoy al ataque al asegurar que todo se debe a que «el presidente estadounidense, Donald Trump, busca un chivo expiatorio» y que «esta politizada medida sólo busca abrir la puerta para aumentar aún más los aranceles a China».

Mucho depende de si el Fondo Monetario Internacional (FMI) examina o no la supuesta manipulación del yuan: Pekín confía en que no lo hará y, de hecho, el organismo afirmó hace unos meses que no veía problemas en el funcionamiento de la divisa.

«Los mercados globales se verán sumidos en el pánico si la guerra comercial se extienda al ámbito de las monedas», comenta el economista Wu Jinduo al diario Global Times.

Así, la receta de China es no perder la calma y continuar con sus planes, ya que sus expertos ven a la economía con capacidad para resistir a largo plazo.

Según los académicos chinos, Trump no ha contado con la capacidad de resistencia de China, cuyos aranceles apenas han afectado al gigante asiático. «A quien afectaría una nueva ronda de aranceles es a las empresas y consumidores estadounidenses», indicó Lang Lihua, un analista.

Sus palabras hacen referencia a la medida tomada ayer por Pekín de suspender las compras de productos agrícolas de EEUU. China había dicho en enero que iba a comprar 5 millones de toneladas de soya al día.

Este miércoles, el yuan se recuperó algo: la tasa de referencia del BPC para la jornada se mantuvo ligeramente por debajo de 7 por dólar (6,9996). Un yuan más débil significa que los productos chinos denominados en dólares son más baratos, algo que ayuda a frenar el efecto negativo de los aranceles estadounidenses.

Reduciría compras de petróleo a EE.UU.

Compradores chinos podrían reducir las compras de petróleo a EE.UU. pensando que Pekín les impondrá aranceles. China se convirtió en el mayor comprador de petróleo del mundo en 2017.

Si EE.UU. pone nuevos aranceles, Pekín puede colocar cuotas a las importaciones de petróleo. Las refinerías podrían incluso frenar sus compras incluso si no se aplican aranceles.

EE.UU. produjo alrededor del 41% del petróleo mundial de baja densidad en 2018 en comparación con cerca del 14% en el 2000. China compró de EE.UU. el 5% de las importaciones totales. Ha comprado más petróleo del Reino Unido por la guerra comercial.

De otra parte, el precio del petróleo Texas cayó ayer en 4,73 % ante el temor a la desaceleración de la economía global hasta los 51,09 dólares el barril, ya que podría haber menor demanda y aumento de la oferta.

El inventario de crudo estadounidense se encuentra 2 por ciento por encima de la media de los últimos 5 años de esta misma época, lo que revela un menor consumo de petróleo actual.

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