Inflación de los Estados Unidos presenta un nivel “muy bajo”
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El vicepresidente de la Reserva Federal (Fed) de EE.UU., Stanley Fischer, remarcó que la inflación de dicho país está en un nivel «muy bajo», pero consideró que se trata de una situación «temporal» que se «estabilizará».

«Los datos deben guiarnos, y debemos preguntarnos, ¿Dónde estamos? Y estamos en una situación con muy baja inflación y casi pleno empleo, pero muy baja inflación», señaló el número dos de la Fed en una entrevista con la agencia Bloomberg.

Fischer apuntó que «gran parte de la actual inflación es temporal», al señalar que las presiones a la baja sobre los precios debido a la caída del petróleo y otras materias primas «se acabarán estabilizando en algún punto. No vamos a estar tan bajos (de inflación) como estamos actualmente por siempre», dijo.

La Fed cuenta con un doble mandato de fomento del pleno empleo y estabilidad de precios.

Aunque el mercado laboral ha cumplido una gradual recuperación y la tasa de desempleo se encuentra actualmente en el 5,3 %, la más baja desde 2008, la inflación apenas ha entrado en terreno positivo hace unos meses y cerró julio en un 0,1 % interanual.

El objetivo de inflación a medio plazo de la Fed es del 2 % anual. «El problema no es con la parte que es la inusual en el doble mandato, en concreto el empleo, eso está funcionando bien. Es la inflación», aseguró Fischer, quien cuenta con doble nacionalidad estadounidense-israelí y fue presidente del Banco de Israel.

La Fed ha apuntado que dada la continuada mejoría de la economía estadounidense prevé que la subida de tipos de interés, actualmente entre un 0 % y un 0,25 % y que sería la primera en EE.UU. desde 2006, se produzca antes de finales de año.

Los analistas consideran como fecha más probable la próxima reunión del banco central estadounidense, prevista para el 16 y el 17 de septiembre.

Ante la inminencia del ajuste monetario, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recomendado retrasarlo hasta el inicio de 2016 debido a la previsible volatilidad financiera que provocará el encarecimiento del precio del dinero en EE.UU. en los mercados internacionales, especialmente en las economías emergentes.

Fischer subrayó, no obstante, que la obligación de la Fed, «especificada por la ley, es respecto a la economía estadounidense».

«Por supuesto, lo que ocurre en el extranjero nos afecta. Si el resto del mundo se ralentiza, eso no es bueno para la economía de EE.UU», agregó.