La necesidad de medidas ‘antidumping’
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Jorge Peschiera Cassinelli (*)

En su edición del 29 de octubre, El Comercio publicó un artículo de Fernando Berckemeyer, titulado “Las industrias panda”, donde, por desconocimiento sobre la competencia desleal de las importaciones y sobre los procesos antidumping, llega a conclusiones erradas.

‘Dumping’ es la práctica de vender por debajo del precio normal o a precios inferiores al costo con el fin de obtener una ventaja competitiva que permita eliminar la competencia y adueñarse del mercado. Bajo las reglas del comercio internacional, los países pueden defenderse de esta forma de competencia desleal estableciendo medidas específicas.

Las medidas ‘antidumping’ no se establecen arbitrariamente. Para hacerlo, la comisión de Indecopi especializada en ‘dumping’ realiza una exhaustiva labor, que por lo general toma más de un año, durante el cual recoge información de fabricantes e importadores, así como experiencias de otros países. Cumpliendo con las normas de la Organización Mundial de Comercio, las medidas ‘antidumping’ se establecen solamente si se demuestra que determinados productos, procedentes de uno o más países, se importan con ‘dumping’ y, además, que su importación causa daño a la producción nacional. Tanto los fabricantes como los importadores y los países afectados intervienen presentando ante Indecopi evidencias y estudios y exponiendo sus puntos de vista en audiencias públicas, para defender sus posiciones a favor o en contra de las medidas.

La motivación de estas medidas no es ‘preservar’ una industria, como afirma Berckemeyer, sino corregir distorsiones del comercio internacional y evitar que la competencia desleal cause daño a la producción nacional.

Muchos países aplican medidas ‘antidumping’ para frenar las importaciones de China y otros países del Asia; el Perú no es el único. China tiene una estrategia de largo plazo. Para adueñarse del mercado de otro país debe destruir su capacidad de producción. Una vez logrado ese fin podrá elevar los precios a su antojo en el mercado conquistado. Cuando eso ocurra el país estará indefenso, sin poder restablecer la producción nacional, porque se habrá perdido el saber hacer y  habilidades y será difícil volver a crear las cadenas de valor que han tomado décadas en desarrollarse en sectores como Confecciones o Calzado. Y conforme los fabricantes nacionales vayan dejando de operar ante la invasión de productos importados, ¿quién empleará a los trabajadores cuyos puestos de trabajo desaparezcan?

En los deportes no se permite el “doping”, es decir el uso de sustancias prohibidas que favorezcan a uno de los competidores. En el comercio internacional no se permite el ‘dumping’. Entonces, ¿por qué se critica de plano la aplicación de medidas ‘antidumping’? ¿Tampoco debería haber ‘antidoping’ en los deportes? No aplicar medidas ‘antidumping’ para defender a una industria nacional frente a importaciones a precios debajo del mercado equivale a permitir que un deportista extranjero use esteroides, mientras el deportista nacional no lo puede hacer. Aplicando la lógica de Berckemeyer, ese deportista que no usa drogas no es competitivo, es un deportista panda.

Todo lo que se busca con las medidas ‘antidumping’ es nivelar el terreno, eliminando uno de los muchos factores que hace que las industrias nacionales compitan en desventaja frente a los fabricantes extranjeros. Por ese motivo las medidas ‘antidumping’ son necesarias y es función del Estado aplicarlas cuando corresponda, cuidando, de esa forma, la sana competencia en el mercado.

(*) Director-Secretario de la Corporación de Cuero Calzado y Afines