Nadie sabe cómo se sale del pantano monetario global

De acuerdo con un Reporte Macroeconómico Especial del BCP, este año economías emergentes como Perú, Chile y Colombia se verán beneficiadas en la economía mundial por las cotizaciones de materias primas (cobre: 27 %; zinc: 30 %; petróleo: 15 % y oro: 12 %).

No obstante, el peligro viene de que, al cumplirse el décimo aniversario de la Gran Recesión del 2008-2009 (GFC), los mercados financieros “exhiben altos niveles de complacencia” no vistos desde la burbuja inmobiliaria del 2007, exacerbada por la política monetaria ultraexpansiva de los bancos centrales del mundo (FED, ECB y BoJ) durante la última década.

Ravi Menon, presidente del Banco Central de Singapur, recientemente nombrado mejor banquero central del Asia-Pacífico, dijo en octubre pasado que “todos están excesivamente enfocados en lo que los bancos centrales están haciendo y eso no es bueno en términos del estado de la economía. Estas instituciones deberían estar en la parte posterior de la foto.”

No se sabe a ciencia cierta qué efecto tendrán las estrategias de salida de los BCs durante los próximos años ya que no existen antecedentes en la historia económica moderna.

Estudios empíricos (Taylor 2009, BIS 2015) sugieren que la política monetaria tiene un potente impacto en el apetito por riesgo y percepción de riesgo (el “risk-

taking cannel”). Mantener las tasas de interés bajas por mucho tiempo estimula a los inversionistas a aceptar mayores riesgos.

Recién luego de casi diez años, en oct-17, la FED ha empezado a reducir de forma gradual su hoja de balance, que se ha reducido en USD 24 mil millones y permanece en niveles de USD 4.4 billones (28 % del PBI). El FMI estima que la reducción del tamaño de la hoja de balance de la FED recortará los flujos a mercados emergentes (EM) en USD 55 mil millones en los próximos dos años.