Papas para evitar crisis alimentarias: The Guardian
Una variedad lleva el nombre de “haz llorar a tu nuera”.
A+

El Valle Sagrado de los Incas, en la región surandina del Cusco, alberga un museo vivo dedicado a una esperanza para evitar la crisis alimentaria mundial ante el cambio climático que afecta a la mayoría de los cultivos: la papa, destacó el diario británico The Guardian.

Se trata del Parque de la Papa, de 90 kilómetros cuadrados entre 3,400 a 4,900 metros sobre el nivel del mar. Allí los agrónomos buscan el conocimiento ancestral de los agricultores para identificar cepas genéticas que podrían ayudar a los tubérculos a sobrevivir a sequías, inundaciones y heladas cada vez más frecuentes e intensas.

“Ha mantenido una de las más altas diversidades de papas nativas del mundo, en un proceso constante de evolución”, dijo a The Guardian Alejandro Argumedo, fundador de la Asociación Andes, una ONG que apoya el parque. “Al sembrar papas a diferentes altitudes y en diferentes combinaciones, estas papas crean nuevas expresiones genéticas que serán importantes para responder a los desafíos del cambio climático”.

Las papas pucasawsiray que recolectan se encuentran entre las 1,367 variedades en el parque. El mosaico intensamente cultivado de pequeños campos y terrazas graduadas es un laboratorio vivo de diversidad de papa. La papa fue domesticada hace 7,000 años por los antepasados de los campesinos peruanos a orillas del lago Titicaca, entre Perú y Bolivia, dicen los arqueólogos. El Parque de la Papa se considera un centro de origen secundario para el tubérculo, que hoy se cultiva en todos los continentes de la Tierra, excepto la Antártida.

Los científicos de la agencia espacial estadounidense NASA y el Centro Internacional de la Papa del Perú han estado probando, incluso, si las papas se pueden cultivar en Marte. Los descendientes de los incas han bautizado de manera ingeniosa las papas cultivadas y consumidas en los Andes del sur del Perú, desde un tubérculo grisáceo y rechoncho que lleva el nombre de la nariz de una alpaca hasta un chinche amarillo dentado llamado puma maqui o pata de puma.

Incluso hay una papa enloquecedora y nudosa conocida como pusi qhachun wachachi, cuyo nombre literalmente significa “haz llorar a tu nuera”, ya que ha frustrado a muchas futuras esposas que han intentado pasar la prueba de tratar de pelarla. Los lugareños lo llaman el “abuelo” salvaje de la papa domesticada, que todavía crece en las tierras altas.

“En los laboratorios, los científicos están tratando de resolver esto mediante la transferencia de genes y la ingeniería genética, pero los campesinos aquí han estado haciendo este tipo de trabajo durante miles de años”, remarcó Argumedo.
 
POLO NORTE

En 2017, se llevaron 650 ejemplos a la bóveda de semillas global en la isla noruega de Svalbard dentro del círculo polar ártico, donde se almacenan a 18 grados bajo cero. El Centro Internacional de la Papa (CIP) en Lima alberga más de 4,600 tipos del tubérculo y tiene el mayor banco de genes in vitro del mundo.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.