Grupo Aéreo Nº 8 de la FAP cumple 57 años llevando alas de esperanza
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Un equipo comprometido a ayudar al que lo necesita. El Grupo Aéreo Nº 8 es una de las unidades más poderosas de Latinoamérica y la más grande en transporte de la honorable Fuerza Aérea del Perú (FAP).

Se trata de un gran puñado de profesionales de la FAP que se prepara a diario en los simuladores de riesgo, ingresan a la cabina de realidad virtual y viven diferentes escenarios de vuelo para que estar preparados cuando lleguen a su destino, porque nuestra geografía y clima son indomables.

Los pilotos están a prueba cada vez que suben a un avión, ellos saben que la vida de sus pasajeros y amigos son un tesoro que celosamente deben cuidar. Entre la flota aérea más moderna de esta unidad se encuentran los versátiles C 27 Spartan, nave que puede llegar hasta unos 10 mil metros de altura, aproximadamente, contar con nueve horas de autonomía.

El comandante Cristian Everett, piloto experto en estas aeronaves, comentó que han logrado asistir con éxito en el último incendio forestal ocurrido en Chile. Desde que recibieron la alerta planearon su estrategia de vuelo para ir auxiliar al país vecino de inmediato.

Hoy, el Grupo Aéreo Nº 8 cumple 57 años, en 1960 comenzó sus labores patrióticas y solidarias para todo el mundo, nos cuenta el coronel de la FAP

Roberto Aranda Del Castillo y enfatizó que los trabajos y actividades que realizan lo hacen con eficiencia y seguridad. Precisamente, esa pasión y compromiso han sido reconocidas con el premio a la seguridad de vuelos que otorga el Sistema de Cooperación de las Fuerzas Aéreas Americanas (SICOFAA).

Han obtenido el récord por la seguridad en sus operaciones aéreas y por las medidas preventivas que tienen hacia su personal e institución. El coronel Aranda Del Castillo recibió el galardón y expresó su satisfacción con la meta alcanzada.

 Orgulloso de su guiar a este equipo

 El coronel Aranda recuerda que tuvo su primer viaje en 1993, cuando tenía aún 17 años, se sentía preparado y con ganas de recorrer diferentes partes del país sirviendo a la FAP y hoy detalla orgulloso: “nuestra capacidad de transporte es la mejor, trasladamos pasajeros y autoridades. Además, vamos a los países vecinos para ofrecerles un apoyo”, comenta.

Desde que inició el 2017 estamos siendo víctimas del Fenómeno del Niño. Los coterráneos de diferentes puntos del Perú se han visto afectados por el poder de las torrenciales lluvias que aumentan las cuencas de los ríos y provocan que se desborden arrasando todo a su paso. Ante esta problemática el Grupo Aéreo Nº 8 ha puesto a disposición sus naves para apoyar y auxiliar a quienes piden ayuda de manera urgente.

“Ante el Fenómeno del Niño, en el país, la fuerza aérea lleva la ayuda oportuna que se requiere para satisfacer las necesidades esenciales. Ahora nuestra principal tarea es ayudar a los damnificados por los huaicos”, agregó el alto mando.

La unidad está dispuesta a atender cualquier emergencia, su vocación no tiene límites. “Recuerdo el terremoto de Pisco del 2007, a las 3 de la mañana partió la primera aeronave para auxiliar a las víctimas. El trabajo fue duro, el tiempo de descarga era agotador porque la fatiga no nos abandonaba. No parábamos de volar y dejar suministros para colaborar con las casas derrumbadas y las familias destruidas”, relató.

Dijo con satisfacción que actualmente son el brazo extendido del Estado para que esté presente en todo el país y también en el extranjero. Sin embargo, cada viaje trae complicaciones, “por la misma geografía de nuestro territorio, comparados con otros países tenemos sierra, costa y selva y a veces eso limita nuestro trabajo, pero gracias a la tecnología estamos reduciendo esa brecha”, agregó.

El coronel muestra con orgullo por su flota, pero también por el equipo que lo sigue en todas sus misiones. “En diferentes operaciones existen campos de aterrizaje que obligan a tener equipos adecuados para tener a nuestro personal seguro. Hemos operado en la Antártida en diferentes años, hemos llegado hasta el fin del mundo en un Hércules, avión de transporte táctico, y las condiciones climáticas son cambiantes, pero gracias a la experiencia de la tripulación pudimos superarlo”, afirmó.

Tecnología

Un punto fundamental para que operen las aeronaves es la tecnología que se ha adaptado dentro de la unidad y, ahora, es esencial para la preparación de los futuros pilotos. “Hay simuladores de vuelo donde se ve el rescate de personas. Se viene capacitando a todos”, sostuvo el coronel.

“El desarrollo en aviación ha tenido una evolución muy rápida, antes las estadísticas mostraban muchos accidentes. Los medios de precisión que tenemos como la ubicación o GPS dan una mejor apreciación. Hubo viajes sin esos equipos, donde un piloto decía “mira ese cerrito, por ahí es”, eran los vuelos románticos. Bueno en esos tiempos si un avión llegaba a un lugar era todo un acometimiento”, recordó.

Un objetivo del Grupo Aéreo Nº 8 es recuperar rutas por donde las empresas privadas no viajan. “Deseamos abrir nuevas vías. Ahorita estamos trabajando en Puerto Esperanza, en Ucayali, como unidad aérea. Estamos teniendo un incremento de transporte y buscamos llegar a Chachapoyas o lugares donde los vuelos comerciales no llegan”, resaltó.

Así mismo, el coronel Aranda mencionó sus aeronaves. “Boeing, Hércules, Antonov y los que han llegado en el 2015, los C27. Los más antiguos son los Hércules, lo bueno es que hemos modernizado los aviones, de los paneles tradicionales, antiguos, a paneles digitales. Es la adaptación que estamos pasando”, específico.

80 mil pasajeros durante el 2016

El año pasado han salido y entrado por el Grupo Aéreo Nº 8, 80 mil pasajeros. “Acá tenemos un promedio de 400 colaboradores y uno de las áreas más importante es la de mantenimiento, porque trabaja para dar continuidad a las actividades y aviones. Se esfuerzan arduamente”, el vigor de sus palabras retumbó las paredes y quedó claro que el coronel ama su profesión.

Por último, el coronel Aranda del Castillo expresó sus sueños para el 2021. Vestido con su camisa celeste, pantalón oscuro, sentado en el mueble negro que estaba delante de un cuadro de madera con una hermosa e imponente imagen de una aeronave, comentó que el Grupo Aéreo Nº 8 ayudará al país para que sea parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde están los Estados más consolidados. “Vemos a la FAP, para el 2021, llevando alas de esperanza que requiere el Perú para entrar a la OCDE y estamos colaborando con el desarrollo para satisfacer necesidades de nuestra patria, siempre dispuestos y atentos para brindar ayuda a todos”, finalizó sonriendo.

 Juan Pablo II y la FAP

Un recuerdo imborrable. Era 1985, nuestro país estaba amenazado por los cruentos hechos terroristas, las personas tenían miedo cuando salían de sus hogares, pero un rayo de esperanza llegó al Perú. El primer día de febrero, hace 32 años, llegó el papa peregrino. Juan Pablo II, descendió del avión Luigi Pirandello de Alitalia en el Grupo Aéreo del Callao, una vez en el suelo peruano, se arrodilló y con una humildad característica del, actual, santo, besó el pavimento.

En la entrevista con el coronel Aranda, que se realizó en una sala del comando del grupo aéreo Nº 8, observamos el bloque de cemento que recibió el ósculo del papa. Nos contaron que después que Juan Pablo II comenzó su recorrido por el país un equipo de la FAP extrajo el pedazo de suelo donde había estado la figura católica.

Juan C. Ángeles

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