Madre chalaca pide ayuda para tratar problemas pulmonares
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El frío y la humedad de la noche la atormentan. Aurelia Miranda Peralta (57) se ha convertido en una madre coraje, pues ha trabajado por mantener a sus seis hijos. Ahora, que le queda solo uno, ya que los demás se independizaron, el esfuerzo le ha pasado factura. Aurelia padece de bronquiectasia y osteoporosis, y vive en una casa prefabricada en el asentamiento humano Márquez (Ventanilla), edificada con materiales reciclados. “Necesito ayuda de las autoridades para recuperarme”, sentenció con una voz suave y tierna.

Su último retoño vive con ella y labora en una zapatería cuando sale de estudiar, pues busca ganar un par de soles para apoyar a su progenitora. EXPRESO conversó con Aurelia y nos detalló su situación actual y qué es lo que necesita para salir adelante.

Aurelia Miranda lleva ocho años en su precario hogar, donde el clima la ha provocado una violenta bronquiectasia [enfermedad que implica la dilatación de los bronquios] y una osteoporosis [descalcificación de los huesos], factores que le impidentrabajar. “Necesito inyecciones cada cierto tiempo, pero no me alcanza”, agregó.

Asimismo, nos cuanta el calvario que pasó cuando le detectaron las patologías mencionadas. “Después de tener a mi tercera hija, me sentí mal, me hice varios análisis para saber qué es lo que tenía y el médico me dijo que tenía dos huecos en mi pulmones y se llamaba bronquiectasia. Si hago esfuerzo, boto sangre por la boca, por eso debo cuidarme, solo puedo cocinar y estar en mi casa sin hacer nada”, lamentó Aurelia.

Con una mirada sincera y enternecedora, comentó que hace un tiempo vendía cebiche, pero lo tuvo que dejar por su enfermedad. “Vendía cebichito de pota, pero hace 7 meses lo abandoné porque no podía caminar y ahora solo me apoya mi último hijo, con lo que gana sirve para comer y poder juntar algo para seguir construyendo nuestra casita”, manifestó.

“QUE ME ESCUCHEN”

“Solo pido que las autoridades me den una mano. Nosotros los elegimos y no deben olvidarse de nosotros. Hago un llamado a los políticos o candidatos al gobierno regional, que no se olvidende la población que está mal. No somos un objeto en tiempos electorales. Aquí hace mucho frío y no tengo otro lugar donde vivir. No puedo tratar mi enfermedad”, finalizó.

PRIMOGÉNITOS

Aurelia comentó que de sus seis hijos, cinco viven en la casa de su expareja, pero no los ve. Tampoco recibe ayuda, a pesar que los formó desde pequeños.

Renato Sanjines ([email protected])