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Era previsible que apenas asumiera el cargo de presidente de los Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump retirara a su país del Acuerdo Transpacífico (TPP) promovido por su antecesor, Barack Obama. El Perú y diez países más forman parte de las negociaciones y deberán continuar sin el Tío Sam.

Este no es sino otro episodio de la lucha y competencia entre dos gigantes de la economía del mundo como son EE.UU. y China, pero el planeta y concretamente nuestra economía no tienen por qué detenerse o pasmarse en materia de acuerdos como el descrito porque uno de ellos se retire, y eso lo entiende perfectamente el presidente Pedro Pablo Kuczynski, quien ha dicho que nuestro país seguirá adelante esté o no presente la potencia del norte.

Lamentablemente la decisión de la Casa Blanca apuesta por una supuesta defensa de la economía estadounidense y de los trabajadores, demostrándose con esto la forma proteccionista como va a gobernar Trump, hecho que va en contra del reloj de la globalización y de la sociedad abierta que los demás miembros del TPP promueven. Sin embargo, lo importante es que esa medida ejecutiva de EE.UU. no afectará el crecimiento del Perú puesto que nuestro país tiene una serie de Tratados de Libre Comercio con varios Estados que garantizan sus exportaciones.

Además es obvio que el TPP estaba en la fase de negociación y por tanto no se tenía a la vista ni en el presente ninguna materialización económica que Trump haya afectado con la firma del retiro de EE.UU. de dicho acuerdo. Por si fuera poco, el TLC con EE.UU. sí está vigente y tampoco se afecta. De manera que, en esencia, las relaciones comerciales bilaterales con la primera potencia del mundo se mantienen y seguirán proporcionando sus beneficios.

Lo que sí debe tenerse presente –y sobre lo cual se debe poner mayor énfasis– es la búsqueda de la potenciación de las oficinas de negocios que el Perú tiene en el mundo para ganar, precisamente, más mercados para nuestras exportaciones. En este objetivo el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) tiene muchas metas por cumplir y más aún cuando en los últimos diez años nuestras exportaciones se han reducido, lo que pone en evidencia cuál es el papel que cumplen dichas oficinas con funcionarios que ganan miles de dólares en el exterior.

De manera que por el bien de nuestra economía y nuestra nación, es mejor que el referido ministerio proporcione resultados más palpables y concretos. Sobre todo cuando hay tareas en la perspectiva de firmar nuevos tratados de libre comercio con países del Asia y Oceanía, en especial para nuestros productos no tradicionales y aquellos a los que le proporcionemos más valor agregado, sin descuidar los acuerdos que están vigentes –entre los que destacan los TLC con la Unión Europea, China y Japón– y en especial cuando debemos fortalecer las relaciones estratégicas en el marco de la Alianza del Pacífico.