Aliados de Palacio contra Chávarry
“Debido a que diversas personas vienen promoviendo la ejecución de actos violentos en contra de nosotros a través de las redes sociales”, manifestó el fiscal de la Nación. (FOTO): Expreso
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Como medio de prensa, que camina con la historia de la República hace seis décadas, desde esta columna editorial contribuimos a hacer el registro del día a día frente al acontecer nacional o internacional, según sea el caso, y al hacerlo nos preocupamos por ser imparciales, objetivos y serenos.

Así, uno de los temas más importantes del presente es la existencia de un evidente plan elaborado por diversos sectores políticos oficialistas y la variopinta izquierda peruana –incluso con la participación de funcionarios públicos de la magistratura–, buscando sacar del cargo al actual fiscal de la Nación, doctor Pedro Chávarry.

¿Quién gana con este cargamontón? Obviamente ganará la corrupción, pues basta con listar las investigaciones que están en juego en la Fiscalía para entender que las mismas no caminaban durante la gestión del anterior titular del Ministerio Público, doctor Pablo Sánchez; y recién ahora marchan por una senda más eficiente y diligente, gracias al impulso de su sucesor Pedro Chávarry.

Hoy, un gran conglomerado político, conformado por el propio presidente Vizcarra; por los demás involucrados en el proyecto del aeropuerto de Chinchero; por los investigados en el tema de los “mamaniaudios”, por ejemplo el exministro Bruno Giuffra; por los congresistas palaciegos, reforzados por las bancadas del Frente Amplio y Nuevo Perú; por los representantes del poder caviar, aliados mediáticos de Odebrecht; y lo que es peor, por algunos magistrados del Poder Judicial, alguno de los cuales es compadre de Pablo Sánchez, y fiscales como Marita Barreto y José Domingo Pérez, con algunos de sus adjuntos, sumarían esfuerzos denodados para separar al doctor Chávarry de la Fiscalía de la Nación.

Por si esto fuera poco, la prensa amarillista integrante del grupo mediático donde familiar y económicamente hay muchos personajes vinculados a Graña y Montero (GyM), socia de las corruptas constructoras brasileñas, tampoco le da tregua al fiscal de la Nación, Pedro Chávarry. Sin embargo, ese plan perverso no queda allí, sino que a este complot se suma el poder de los medios y las plataformas digitales de una ONG de izquierda.

Dicha ONG, que más parece un partido político con millonarias donaciones en sus alforjas, hace tiempo que está dedicada a poner la agenda nacional en función de sus intereses particulares, demostrándose de esta manera la desembozada ejecución de un golpe institucional, y por qué no decirlo, acaso un previsible golpe de Estado, por lo que estos hechos no pueden ser ignorados por la ciudadanía ni la opinión pública.

Reiteramos la interrogante: ¿quién gana con la salida de Chávarry de la Fiscalía de la Nación? Ganan los socios de Odebrecht involucrados en el caso Lava Jato, los poderosos del Club de la Construcción o del caso Chinchero; ganan los involucrados en las obras cuestionadas de la región Moquegua; ganan los protagonistas de los “mamaniaudios” y los comprometidos en una supuesta compra de votos para mantener en el cargo al entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski.

Entonces, señores, bajo un simple test de veracidad o proporcionalidad, si cabe el término, y bajo un contrapeso de pros y contras sobre la permanencia del doctor Chávarry en la Fiscalía de la Nación, se tendría como resultado que, en las actuales circunstancias, más pierde el Perú sin su presencia al frente de la referida institución integrante del sistema de justicia en el país.