Cambios normativos y política fiscal

No hace mucho, vía las facultades legislativas delegadas, el Ejecutivo publicó 17 decretos legislativos relacionados con la modernización del sistema tributario y con el objetivo de obtener una recaudación de S/ 9,800 millones hacia el año 2020.

Sobre el particular tanto el enfoque de Carlos Oliva, titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), y de Víctor Shiguiyama, superintendente de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), va por el aumento de los ingresos tributarios estructurales de la economía. Sin embargo, ¿de qué forma esto se puede reflejar en beneficio para todos?

Según las autoridades hay tareas que efectivizar como adaptar la legislación nacional a las mejores prácticas internacionales y trabajar puntualmente el concepto de “beneficiario final”, creándose al respecto un registro obligatorio en ese objetivo; también se han enfocado en el cambio de reglas para limitar la deducción de intereses del financiamiento empresarial y se han establecido disposiciones para dar seguridades a los contribuyentes en la aplicación de las normas antielusivas.

Esto va en paralelo a la transformación digital en el sistema tributario, empoderando a la Sunat como entidad de verificación para la emisión de certificados digitales, masificándose así el uso del comprobante electrónico. Precisamente, en el marco de los decretos legislativos, todo esto suma para lograr un impacto positivo sobre la inversión, además de contribuir a la ejecución de las políticas públicas, preservando la sostenibilidad y responsabilidad fiscales.

Pero hay algo más en cuanto a la facilitación del clima de inversión. Por ejemplo, se ha incorporado el crédito indirecto en favor de las empresas domiciliadas que tienen subsidiarias en el exterior y se simplifica el acogimiento al Régimen de Recuperación Anticipada y Reintegro Tributario; como también se ha ampliado el ámbito de la Recuperación del IGV por la adquisición de bienes de capital para las mypes.

Es decir, tanto el MEF y la Sunat se concentran en la mejora y simplificación del sistema tributario, reduciendo la evasión y la elusión, y con ello se propicia la eficiencia del Estado, pues –en teoría– al incluirse el uso de comprobantes de pago electrónico se simplifica el cumplimiento tributario y se permite una mayor eficiencia en el sistema de control y fiscalización tributaria. Por tanto todo este esfuerzo tendría que derivar en la mejora del cumplimiento y con ello de la recaudación.

Desde esta columna hemos sido sistemáticos en la línea de cambiar la enorme informalidad que existe en el país, y esto si queremos ser una nación desarrollada, reto sobre el cual el entonces presidente Kuczynski no actuó sino que agudizó el problema de la informalidad.

De modo que sería bueno que el actual primer mandatario, Martín Vizcarra, enfrente el desafío olvidado por su antecesor. En ese camino la estrecha cooperación entre el MEF y la Sunat es determinante, y esperamos que –como lo anunciaron sus titulares–, se pongan sobre la marcha a trabajar las normas que contribuirán a la mejora del sistema en los asuntos pendientes del impuesto predial, las exoneraciones y los regímenes simplificados para las micro y pequeñas empresas.

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