Ciudadanos, mercado y servicio público
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La ciudad capital amanece con el alza del pasaje en uno de sus principales programas de transporte público, el Metropolitano. En pocos años de servicio su tarifa se elevó desde los S/ 2 dejados por la administración de Susana Villarán a S/ 2.50, cuando asumió funciones de alcalde Luis Castañeda Lossio.

Pero ahora, ya casi al final de la gestión de Solidaridad Nacional, el incremento va hasta los S/ 2.85, generando la protesta del público usuario, que en todos los planos merece respeto y buen trato.

Tal como lo manifestamos en el caso del alza de los peajes de la Línea Amarilla y Vía de Evitamiento, lo mismo sostenemos ahora en el caso del Metropolitano: el incremento de la tarifa es injustificado, peor todavía en el caso del transporte que va por la Vía Expresa, al no estar concluida la extensión de su ruta que debió llegar a Carabayllo.

Otra vez estamos frente a pésimas negociaciones de los contratos de concesión y a una relajada supervisión por parte de la autoridad, que debería hacer cumplir las promesas en torno al servicio que se presta y a la conclusión de las obras pendientes. Lo grave es que esos mismos contratos suelen tener cláusulas engorrosas que impiden soluciones rápidas, so pretexto de las salidas legalistas y arbitrajes que generalmente consagran, al menos en el caso del Metropolitano, el abuso contra el ciudadano.

En la práctica el pasaje se ha elevado a S/ 3, pues los céntimos lamentablemente hace tiempo que no cuentan en las transacciones, y de hecho el usuario del Metropolitano resultará pagando en el mejor de los casos casi S/ 6 por ida y vuelta, y si eso se multiplica por 30 días sucede que gastará S/ 180 solo en esta forma de transporte.

Peor es el caso de personas que necesitan el servicio con más viajes por día, pues ese monto se elevará a S/ 360 o S/ 500, lo cual es muy oneroso para jóvenes, madres de familia o trabajadores que cuentan con un ingreso mínimo de S/ 930 al mes. Otra vez el incumplimiento en lo concesionado, por parte de la autoridad edil y los transportistas, hace que el peso del problema caiga sobre los hombros de los usuarios.

Se requiere urgentemente dar solución a este gran malestar que desde hoy experimentan más de 700 mil de personas que usan el Metropolitano, y dentro de esa solución debe considerarse no solo que el alza es injusta sino que el servicio que se presta es malo. Basta ver la mayoría de horas en las cuales se presta el servicio para comprobar las grandes colas que hacen el público para subir a los buses.

También se constata una falta de mantenimiento a las puertas automáticas en cada paradero, como también se evidencia la inseguridad que existe en la ruta, pese a las cámaras de circuito cerrado existentes, ni hablar de la completa ausencia de baños públicos en los paraderos, salvo en la Estación Central.

Esperamos que hoy mismo la Municipalidad Metropolitana de Lima, y de cara a la gestión que vendrá el 1 de enero, ponga más atención a este problema, así como Protransporte sea más eficiente y cumpla mejor su rol, mientras que por parte de los concesionarios prime mayor seriedad en el servicio que presta.