Fiscales, ¿y “Callao Monumental”?

  • Fecha Jueves 9 de Agosto del 2018
  • Fecha 12:00 am



La llamada “gran prensa” no dice nada sobre el tema que presentamos en las siguientes líneas. Los fiscales de todo nivel tampoco, prefiriendo mirar de costado, por lo que cabe ahora que recién el nuevo titular del Ministerio Público, Pedro Chávarry Vallejos, dinamice más la labor de los magistrados que representa, ya que al parecer fue su antecesor, Pablo Sánchez, quien prefirió ponerle la velocidad de una tortuga a este caso emblemático.

¿Y cuál es este caso? No es otro que la investigación fiscal sobre el denominado proyecto “Callao Monumental”, por medio del cual un grupo de constructoras peruanas iban a trabajar junto a Odebrecht a fin de realizar dizque obras artísticas y de ornato, entre otros planes inmobiliarios, en el centro histórico del primer puerto.

En torno de ese tema que permanece silencioso, o quizá silenciado debido al poder económico de las personas involucradas, la Fiscalía de Lavado de Activos y Pérdida de Dominio va a paso de tortuga y urge que el Fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, y el coordinador del caso Lava Jato, Rafael Vela Barba, pongan más atención en este extremo de la lucha contra la corrupción.

Por si acaso la ciudadanía no es boba y no olvida que hay mucho pan por rebanar frente a la compleja red de corrupción que se ha extendido por todo el país y con mayor razón ahora que se ponen los reflectores en el Callao, donde la cereza noticiosa de la inmoralidad y de la ola delictiva está sobre Walter Ríos y en lo que la Corte Superior de Justicia de la precitada provincia constitucional ha hecho o dejado de hacer.

Como se recuerda, son varias las autoridades chalacas y los empresarios que se mostraron condescendientes con Odebrecht, al punto de no dudar a la hora de convertirse en sus aliados -desembozados u ocultos- con el objetivo de favorecer proyectos inmobiliarios y para lo cual también se habría lavado millones de dólares, además de otras coimas, incluso comprando numerosos inmuebles en el centro histórico del Callao a nombre de corporaciones ad hoc o a título personal de algunos empresarios inescrupulosos.

El Ministerio Público y el Poder Judicial tienen que ser claros en este caso, además lo conocen, ¿o están jugando a la figura de la prescripción para salvarle el pellejo a más de uno de los encumbrados personajes metidos en el embrollo?

Es hora que en el Perú no haya medias tintas frente a la corrupción, pues nadie debería tener corona. No queremos para el futuro nuevas sorpresas ni repetir la crisis moral del presente, porque ya deberíamos haber aprendido cuando sobran antecedentes como el de la “salita del SIN” pero todavía seguimos tropezando con la misma piedra. Señores fiscales, ¿se les perdió la lupa?

 










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