Artidoro Cáceres: “En nuestros países el fútbol es antidepresivo” 
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– Doctor, ¿cómo analiza usted este fenómeno social de algarabía futbolista a horas de jugar contra Argentina?

Para mí el fútbol se ha transformado en una religión, y como religión proporciona y nos ofrece una fe inquebrantable. Esa fe es más irracional que racional. El fútbol ahora como religión, es una creencia, una adicción que al mismo tiempo da esperanza y muchas veces resignación a la gente, pero que en definitiva termina siendo fanatismo. Recordará usted que Carlos Marx dijo sobre la religión que era el opio del pueblo. Ahora resulta que el fútbol se ha convertido en el opio del pueblo.

– ¿Tanto así que nos sirve de válvula de escape a los problemas políticos?

Si a la religión se le agrega este ingrediente del fútbol como fenómeno de masas, entonces, tendría yo en mi calidad de neuropsicólogo que decirle que el fútbol termina estimulando partes del encéfalo que no son racionales. El fútbol como la religión misma estimula a una parte del cerebro que es el lóbulo límbico, que se conoce en neuropsicología como el cerebro mamífero. En estas estructuras hay algunas agrupaciones celulares que dan placer y que dan adicción, y que producen sustancias como la adrenalina, serotonina y dopamina que se presentan en gran cantidad en los ludópatas o fanáticos religiosos terroristas en Medio Oriente.

– ¿El éxito futbolístico ante la eventualidad de ir al mundial de Rusia 2018 puede trastocar la vida nacional?

El fútbol enceguece a mucha gente y le quita la racionalidad. Y en países como el nuestro, donde hay tantos problemas sociales y políticos, el fútbol se convierte en un ansiolítico, un antidepresivo, en un estimulante de la alegría. Y naturalmente, en esa dimensión, es útil para los políticos y para la gente que descerebra al pueblo en su afán de hacer lo que les da la gana.

– ¿Qué puede pasar si la selección peruana gana en Buenos Aires?

Que no les sorprenda que si Perú le gana el partido a Argentina aparezca el indulto del expresidente Alberto Fujimori. No les sorprenda que el triunfo deportivo se utilice como cortina de humo para que pasen bajo nuestras narices las movidas legales para desviar la extradición de Alejandro Toledo y las acusaciones judiciales contra expresidentes y políticos.

– El presidente Kuczynski ha dicho que Perú tiene que ganar. ¿Qué implica ese mensaje?

Está muy mal que el presidente Kuczynski diga que Perú tiene que ganar, pues ganará él, en su delirio de grandeza, no lo sé. No creo que tengamos que estar tan seguros del triunfo. Ayer escuché a varios políticos de escritorio decir con entusiasmo que vamos a ganar con resultados de 2-0, 3-1 pero ninguno arriesgaba a pronosticar una derrota de Perú. Eso demuestra que los peruanos tenemos una fe irracional y la sorpresa podría ser muy grave.

– ¿Qué podría suceder si Perú termina perdiendo en la ‘Bombonera’ ante Argentina?

Si perdemos la gente se va a frustrar, se va a deprimir, va a entrar en crisis neurovegetativa, vamos a tener los síntomas de estrés negativo. Porque el estrés es un mecanismo normal, pero el estrés negativo es compulsivo y violento. El fracaso produce estrés negativo que tiene consecuencias en el organismo de las personas, como la acidez gástrica, estreñimiento, mal carácter, violencia y aumento del colesterol. Y, en algunos casos, lleva a la violencia hacia los demás.

 

RESULTADOS RESULTAN INSOSPECHADOS

-¿Cómo podemos actuar si en el fútbol no existe lógica, o simplemente los resultados son insospechados?

Por eso es que yo digo es que hay que tener la racionalidad y la capacidad para advertir que los resultados en el fútbol son muchas veces insospechados. Un resultado puede ser discutible. Argentina no es cualquier equipo. Se trata de un país con historia futbolística, sin contar que tienen un ego elevadísimo, y ahora están entre la vida y la muerte.

ROBERTO SÁNCHEZ REYES / [email protected]