Arturo Woodman: “No le importan los rehenes de las protestas” | Entrevista
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¿Cuál es su percepción de lo ocurrido durante las últimas protestas en el país?
En los disturbios en Ica, por ejemplo, los manifestantes tuvieron como rehenes a mucha gente y camiones con productos que se dirigían a Lima y, pese a que está penado, el Gobierno no ha sabido imponer el principio de autoridad y el respeto a la ley. En las protestas que vinieron después se repitió el mismo escenario: los viajeros de rehenes, falta de autoridad y una policía sin el respaldo necesario para actuar.

Según informes, por lo menos en Ica, la Policía no podía hacer mucho.
Aquellos manifestantes debieron ser detenidos y procesados por el bloqueo de las carreteras y el secuestro de los viajeros, pero incluso hubo órdenes contradictorias a la Policía, a la que le prohibieron usar los equipos antidisturbios e intentar el desbloqueo la carretera. Lo que se les exigía era que no hagan nada.
Tampoco, el presidente ofrece un resarcimiento a quienes estuvieron retenidos por cinco días. Eso es negativo y si no hace nada el gobierno, los violentistas repetirán esta situación continuamente.

Los viajeros y transportistas fueron las víctimas directas de este reclamo.
Está penado el bloqueo de carretera y más aún el secuestro. En los buses se podían ver jóvenes, niños pequeños, adultos mayores. Todos ellos han estado expuestos al contagio de la covid y a cuántos peligros más. No podemos olvidar todos los productos que se han malogrado esperando que se desbloquee la carretera.
Tome en cuenta que los verdaderos afectados, sin tener alguna justificación, también son pobres, son ciudadanos que viajan en bus por necesidad, o los transportistas que llevaban alimentos u otros productos, muchos de ellos han perdido el poco dinero que pueden tener.
El camionero, el chofer, va llevando mercadería, mucho es perecible; quién ha pagado eso, ni siquiera una amonestación o sanción.

Finalmente, los manifestantes tuvieron éxito con este mecanismo de protesta.
No sé si fue exitoso, pero tomó fuerza con una policía descabezada, sin ningún apoyo del Gobierno y con temor. Hubo protestas iniciales y les quitaron a los policías su mando y autoridad. Ellos actuaban con temor y con órdenes contradictorias.
Hubo errores de parte del Gobierno; por lo pronto, la Policía no intervino para impedir el secuestro de los pasajeros. Al Gobierno no le ha preocupado en absoluto la situación de los rehenes. Esto es una grave señal, esta actuación puede repetirse en otras protestas.
Han cumplido con todas sus exigencias, pero la derogatoria de esa ley, por ahora, no los favorece, porque regresan al régimen anterior.

¿No cree que era justo el reclamo de los agricultores?
Los agricultores han tenido trabajo, incluso durante la pandemia son los únicos que han trabajado. Puede ser que los llamados ‘services’ cometieran abusos, pero se debe considerar que las empresas agrícolas no pueden tener trabajadores en planilla durante tanto tiempo, porque la cosecha es estacionaria; es solo durante una temporada al año que se puede cosechar. Por eso usan los ‘services’.

¿Toda esta situación puede ser parte de la falta de dirección del Gobierno?
Con este cambio de ministro, este ya es el titular N° 31 en el Mininter en 18 años.
Cada seis meses hay un ministro nuevo. La Policía necesita más herramientas y equipos, personal suficiente para cambiar a los agentes que están más de 8 horas frente a la manifestación, y se requiere una dirección firme en su conducción. Hay policías que ya no saben quién es el ministro.

Sin embargo, la Policía es la más golpeada.
Evidentemente, es increíble que un gobierno ponga de culpable de todos, cuando ni siquiera las investigaciones han concluido. Han descabezado a la Policía y le han menguado su autoridad. Lo que debe hacer la Policía es proteger al Estado y a los peruanos, defender la propiedad del Estado y la privada. No puede vivir el país sin una policía motivada y aceptada por la sociedad.
Si hay algún exceso, se corrige de inmediato y les da los elementos necesarios para enfrentar el crimen y las turbas.
Se debe considerar que toda esta situación afectará la lucha contra la delincuencia por parte de la Policía Nacional.

En todo caso, sancionar a los responsables, pero no manchar a toda la Policía.
Al mismo presidente de la República, ¿quién lo defiende? No su familiar ni sus amigos. Lo defiende la Policía. Lo mismo a los ministros y a los altos funcionarios y a sus familias. Cómo se atreven a decir que es mala la Policía, y ellos mismos la necesitan y utilizan.
Es un error que está cometiendo el Sr. Sagasti. Definitivamente es una persona culta, pero no tiene el manejo del país, es bastante teórico y tiene una posición de izquierda evidente. Hay una indecisión, él ha dicho que no le tiembla la mano para tomar decisiones, pero parece que le tiembla todo el día.

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