“El Congreso va en perjuicio de los consumidores”

¿Qué opina usted de los beneficios de semáforo nutricional que aprobó recientemente el Congreso?

Lo que ha aprobado la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso no es un semáforo nutricional. Ellos le han puesto ese nombre porque es más vendible al público, porque la gente de alguna manera simpatiza con ese término. Lo que ellos han aprobado es un etiquetado ‘Frankenstein’, una mezcla de los octógonos a los que se refiere la Ley de Alimentación Saludable, más el semáforo nutricional, más la guía de la alimentación promovida por la industria. Es decir, lo que ha aprobado el Congreso no tiene ningún beneficio para el consumidor, por el contrario, crea puro perjuicio para los consumidores.

¿Por qué considera usted que el semáforo nutricional es perjudicial?

Lo explico así. Perjuicio uno: confunde al consumidor, porque en ese etiquetado con colores, números y letras se consigna una información que no es entendible ni siquiera para los nutricionistas. Otro punto tiene que ver con que ese etiquetado, con los colores del semáforo, ya está en el envase de los alimentos; es decir, no hay nada nuevo. Otro punto es que a lo único que se está favoreciendo aquí es al interés de la industria, porque la industria lo promueve, porque se supone que el usuario va a seguir en la ignorancia respecto de los componentes más importantes.

¿Cree que con esta ley se están transgrediendo principios elementales de salubridad?

Este dictamen también termina con la obligación de eliminar las grasas “trans”, lo que es gravísimo porque en países como Estados Unidos ya no se trata de consignarlo en el etiquetado sino simplemente se prohíbe fabricar alimentos con este tipo de grasas perjudiciales para el organismo humano. En el Perú no solo estamos destruyendo la ley de alimentación saludable, sino que estamos yendo a contracorriente del mundo entero. Es un terrible perjuicio para los consumidores, especialmente para los niños.

¿Cómo explica que el Congreso modifique y apruebe sorpresivamente la Ley de la Comida Chatarra?

Justo salgo de una reunión con la congresista Gloria Montenegro y estamos muy preocupados porque vemos que, en general, en el Congreso lo que hay es una situación en la que la bancada mayoritaria [Fuerza Popular] está votando no a favor de las grandes mayorías, sino a favor de los intereses de la industria alimentaria. Los congresistas han sido elegidos no para defender los intereses de un grupo empresarial concreto, sino para preservar los intereses de la población que los eligió, y eso no está sucediendo. De otra manera, no se explicaría que salga aprobado este dictamen del semáforo entre gallos y medianoche.

¿Qué opina del alza del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) para las bebidas azucaradas y alcohólicas, así como a los cigarrillos y sobre todo a los combustibles?

Se está siguiendo la tendencia mundial. En el planeta entero los gobiernos están adoptando medidas tributarias para que los consumidores reduzcan el consumo. A mí lo que me preocupa es que esta mayor recaudación que se va a obtener debería destinarse a fines específicos de cuidado y preservación de la salud. En México, por ejemplo, se instauró hace cuatro años una medida similar, en la cual se puso un impuesto a las bebidas azucaradas, pero allí tuvieron el buen tino de decidir que todo lo recaudado por ese impuesto iría a la construcción de bebederos de agua en las escuelas. El impuesto tuvo una finalidad concreta, específica, lo que lamentablemente no ha ocurrido en nuestro caso.

 

APELAREMOS SI PJ DA LA RAZÓN A CADENA DE CINES

¿Cómo va la acción de amparo de Cineplanet y Cinemark por el tema de consumo de alimentos al interior de sus salas?

Eso nos llama poderosamente la atención (…). Ellos quieren a toda costa que un juez deje sin efecto la medida interpuesta por el Indecopi. Antes los vendedores de canchita estaban parados en la puerta y tú ingresabas al cine tranquilo. Desde que llegaron las cadenas cambió toda esta figura. Si el PJ resuelve a favor de ellos, nosotros apelaríamos inmediatamente.

ESCRITO POR ROBERTO SÁNCHEZ R. – roberttosanchez7@gmail.com