Ernesto Pinto Bazurco Rittler: “No se puede negar ingreso a refugiados”

–¿Qué opina de la situación de los refugiados venezolanos?

De niño llegué al Perú en un barco de refugiados peruanos. Huíamos de una Alemania descastada por la Segunda Guerra Mundial. Se nos acogió bien. Serví al Perú muchos años. Ahora he retornado a Europa, donde nací. Es un tema en el que convergen no solo la voluntad de miles de personas, sino también el destino de muchas familias. El Perú ha actuado de acuerdo a las normas del Derecho Internacional, así como a una práctica vigente en el derecho humanitario, al dar acogida a aquellas personas que por necesidad o temor buscaron refugio.

–Sin embargo,  hay opiniones en contra de esa migración.

Lo que es necesario ahora es ordenarla. No se puede negar el ingreso a los refugiados que califiquen para ello. Para eso hay una comisión y se está coordinando asimismo con el ACNUR, que es la entidad correspondiente de las Naciones Unidas. El refugio no solo es un tema peruano, sino un problema internacional. Hay cerca de 70 millones de refugiados en el mundo. En el Perú se encuentran más de 400,000 venezolanos, de los cuales más de 100,000 han pedido refugio. Ese estatuto solo ha sido otorgado a 400.

 Es como si se hubiera producido una gran congestión vehicular.

Esa analogía me permite decir que si hay congestión, no se soluciona con la prohibición de circulación, sino con adecuada señalización y ordenamiento. Hay falta de información en los propios migrantes. Ninguno pidió asilo, que es otra figura del Derecho Internacional.

–¿Qué opina sobre los brotes de xenofobia?

Diría que son brotes de ignorancia. En el Perú hay una tendencia a aplicar palabras que se escuchan en el extranjero, sin conocer su significado. Eso tiende a ser una huachafería. Publiqué hace unos años un Diccionario de Relaciones Internacionales, que fue editado por la Universidad de Lima y luego por la Academia Diplomática. Ahí defino lo que es xenofobia. En el caso de los venezolanos no puede haber xenofobia porque no son personas distintas a nosotros. El venezolano tiene la misma cultura, habla el mismo idioma y tiene la misma religión. En Europa sí se dan casos de xenofobia porque la mayoría de los migrantes provienen del África, son musulmanes, hablan otros idiomas y tienen características raciales que los distinguen.

–¿Qué les diría a los xenófobos criollos?

Hace 30 años el embajador Javier Pérez de Cuéllar presentó mi primer libro sobre Derecho Internacional y Política Exterior en la Academia Diplomática. Y dijo que la obra era necesaria porque en el Perú existía una flagrante ignorancia sobre temas internacionales

Les diría a los que quieren hacer un aprovechamiento político del tema que lean, piensen, reflexionen. Que lean mi novela Isabel de los Mares, que se refiere a los primeros viajes de los peruanos en los albores de la formación de la sociedad criolla en el Perú. Los que proclamaron la independencia del Perú y la consolidaron fueron San Martín y Bolívar, un argentino y un venezolano.

–Como diplomático tuvo una valiosa experiencia en Cuba que resume en su libro Diplomacia por la libertad.  ¿Qué hace la Cancillería al respecto?

El caso de le embajada del Perú en La Habana en 1980 es emblemático. Se acogió en solo 2,500 metros cuadrados, en nuestra sede diplomática, a 10,000 cubanos. Negocié con Fidel Castro la salida de esos cubanos y de otros 120,000. La mayoría fue a EE.UU. El Congreso del Perú, que editó mi libro, me hizo un reconocimiento, La Cancillería tiene que hacer coordinaciones en dos frentes, en el externo y en el interno. Cuenta con profesionales excelentemente preparados para afrontar el problema.