Maribel Rondón: “Solo pido que se haga justicia con mi caso”
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¿Cuándo ingresa a trabajar al Congreso y cuándo deja de laborar?

Empecé en el 2013, durante la gestión del congresista Fredy Otárola, y salí el 31 de marzo de 2017. Siempre he trabajado en el Área de Comunicaciones del Congreso con diferentes encargos, de acuerdo a lo que decidían mis jefes inmediatos.

¿Cuándo se entera que tiene cáncer?

En el 2014 me detectan cáncer gástrico en estadio 3B [avanzado] y por eso me operan en la Clínica Internacional casi de inmediato, pues contaba con el seguro por el contrato que tenía a plazo fijo en el Congreso. Me sacan todo el estómago, después hice 12 quimioterapias, las que acabé en octubre de 2015 y luego hice 25 radioterapias, tras las cuales debía tener un estricto monitoreo durante cinco años. Ahora ha hecho metástasis.

¿Cuántos hijos tiene?

Tengo cuatro hijos en etapa escolar, y ellos son los que me dan fuerza para salir adelante. Yo quiero trabajar por ellos y porque eso me ayudaría a soportar mi enfermedad.

¿A quiénes les tenía que avisar de su enfermedad?

Por lo delicado de mi condición, estuve en descanso médico y reportando de mi estado de salud a la Coordinación General de Comunicaciones del Parlamento, por lo que estaban plenamente conscientes de mi situación.

¿Quién toma la decisión de ya no contar con sus servicios?

En el momento en que salgo de trabajar, Mónica Su estaba como encargada general del Área de Comunicaciones del Congreso –estamos hablando del año 2016–, pero Christian Peralta estaba a punto de asumir el cargo de jefe del Área de Prensa, por lo que ambos tuvieron que tomar la decisión de mi salida. Pero antes de despedirme existieron varios indicios de que ya no querían que siguiera trabajando.

–¿Como cuáles?

Ha existido un tema personal hacia mí por parte de Mónica Su. Desde antes de asumir la encargatura de la oficina [de Comunicaciones], ella me decía que por mi enfermedad debería irme a trabajar a otra área que no me exigiera tanto ajetreo. Ese comentario me dolió, luego me doy con la sorpresa de que me bajan de nivel y con ello también me bajan el sueldo.

–¿Pese a su enfermedad?

Sí. En diciembre de 2016 fui a firmar mi renovación y me doy cuenta que de nivel 7 me bajan a nivel 5 contratada a plazo fijo con una rebaja de mi sueldo de unos 4 mil soles; sin embargo, firmé porque necesitaba trabajar y continué en el Área de Redacción. En diciembre de 2017, cuando tenía que renovar mi contrato, ya no estaba en la lista, es decir me despidieron sin decirme nada.

–¿Pidió una explicación?

Sí, pero los encargados me dijeron que no sabían nada. Hablé con Luz Salgado, entonces titular del Congreso, y me contestó que como mi caso había un montón, pero iba a ver qué podía hacer, pero no pasó nada. Luego, en una entrevista reciente que le hacen sobre mi caso, ella dice que sí me conocía pero que la decisión la había tomado mi jefe inmediato, que en ese momento era Mónica Su.

¿Cree que la decisión de su despido fue injusta?

Totalmente, más aún cuando veo tantas denuncias de nombramientos de personal allegada al partido mayoritario [Fuerza Popular]. Quiero que mi caso sirva como precedente para que no se cometan esos actos en ninguna institución, ni pública ni privada, porque nadie pide enfermarse de cáncer y nadie está libre de eso.

¿Qué es lo que necesita?

Que se haga justicia conmigo, el tema de cáncer no es sinónimo de invalidez. Que lo que ha pasado conmigo tenga una respuesta de parte de quienes tomaron esa decisión que ha afectado mi salud, estoy hablando de una rectificación y que pueda volver a trabajar y, si no, una indemnización.

QUIMIOTERAPIA PUDO CONTROLARLA ENFERMEDAD

–¿De qué forma ese despido ha afectado su salud?

Ahora la enfermedad ha hecho metástasis y han tenido que quitarme los ovarios. Si hubiera estado controlada, quizás me hubieran dado quimioterapia otra vez, y con eso se hubiera controlado el cáncer, pero perdí el seguro. Actualmente me han sacado dos tumores de Krukenberg [comunes en los ovarios] y, según los estudios que he consultado, toda paciente que pasa por cirugía y quimioterapias tiene un margen de vida de 24 a 30 meses.

MARÍA TERESA GARCÍA