“Retraso en procesos laborales afecta el progreso del país”
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El abogado laboralista Hugo de la Cruz sostuvo, en entrevista con EXPRESO, que el doctor Duberlí Rodríguez, presidente del Poder Judicial, tiene la oportunidad de lograr la tan ansiada celeridad procesal.

−¿Cómo evalúa la nueva Ley Procesal del Trabajo?

El Equipo Técnico Institucional de Implementación de la nueva Ley Procesal del Trabajo (ETTI Laboral) decidió el 12 de noviembre de 2012 poner en funcionamiento la Nueva Ley Procesal del Trabajo, Ley Nª 29497, en la Corte Superior de Justicia de Lima, se supone para beneplácito de letrados y litigantes. Pero lo cierto es que pronto se empezó a ver sus problemas, pues los procesos acusaban evidente dilación. La Ley 29497, a más de cuatro años de su vigencia, deja de ser célere y pese a que se puso a conocimiento del ETTI – Laboral, al parecer no se han tomado cartas en el asunto.

−¿Qué ocasiona el retardo en el nuevo proceso laboral?

Vea usted, por qué una audiencia en primera instancia, que debe celebrarse entre los 20 o 30 días de calificada la demanda, se programa actualmente para después de nueve meses en promedio; y en segunda instancia, para más de un año. He podido advertir situaciones que ocasionan el retardo, y que a simple vista se lo atribuimos a los servidores, pero he llegado a la conclusión que esa perspectiva no es exacta. Los trabajadores del Poder Judicial también son administrados, son el recurso humano y dependen de las directivas de sus jefes, ya sea a través del Consejo Ejecutivo o del mismo presidente de la Corte Suprema de Justicia, por consiguiente no son exclusivamente responsables de la carga procesal.

 −¿Se trata solo de mala gestión o administración?

Debo hacer notar que es el Estado el primer trasgresor de las normas laborales a través de sus diversos órganos públicos, ministerios, municipalidades, órganos constitucionalmente autónomos, el mismo Poder Judicial. El Estado llena los juzgados con miles de procesos, convirtiéndose en el primer causante de la sobrecarga laboral. Luego, tenemos una etapa procesal, que es la “audiencia de conciliación”, que estimo se ha convertido en una etapa inoperante, inservible, por la escasa o nula eficacia que tiene. Esperar que se celebre ésta primera audiencia nos lleva a una espera de casi ocho meses cuando legalmente debería ser de 20 o 30 días, y todo para no tener resultados. Las empresas no concilian, peor aún, los jueces no ayudan a conciliar, no son conciliadores. Este es el primer escollo que debemos superar.

−¿Qué pueden hacer los jueces?

Para aclarar el tema de lo inútil que resulta la “audiencia de conciliación”, en lo que a resultados se refiere, debo precisar que los jueces no han sido capacitados para promover una conciliación, convirtiéndose en una deficiencia que hace en inoperante su actuación en la referida audiencia. De otro lado, el Estado, los procuradores encargados de la defensa del Estado, si bien tienen facultades para conciliar, no son autorizados por las instituciones públicas a las que representan. Esto no solo deviene en más pérdida de tiempo, sino que además se observa un contrasentido. Por un lado el Estado, representado por el Poder Judicial, impulsa una la Nueva Ley Procesal del trabajo, que promueve la conciliación como una forma de terminar rápidamente los conflictos laborales; y por otro lado, ese mismo Estado con sus procesos aumenta la carga de los juzgados.

 −¿Qué alternativas vislumbra?

Si leemos la Ley 29497, los plazos legales son muy cortos, podemos entenderla como una ley de gran velocidad. Para mantener constante dicha velocidad, un juzgado no debe sobrepasar de una carga fija de 400 expedientes. Si un juzgado sobrepasa dicha cantidad, los plazos legales empiezan a alargarse, y para corregir ello hay que crear más órganos jurisdiccionales, contratar más personal, más logística, en conclusión, más inversión. Esta es la etapa que estamos atravesando, y el ETTI Laboral, no lo desconoce. Sin embargo no logra superar la tara que afecta a los órganos del Estado, y esta es, que todo se puede arreglar haciendo cambios internos, cambiando las funciones de los servidores, quitando y aumentando funciones a los trabajadores, probando por aquí, probando por allá, cambiándolos de lugar, un día vemos a un servidor en una función, al otro día, lo encontramos en una nueva; pero jamás invirtiendo.

 “Personal aprende en el camino”

 −¿Apuesta por más personal técnico?

Se contrata personal sin previo proceso de inducción. El personal aprende en el camino. Esta toma de decisiones, lejos de solucionar el problema, provoca retraso. El ETTI Laboral está maquillando el retroceso de la nueva Ley Procesal del Trabajo. Ese equipo institucional, lejos de reconocer que se avecina la trágica historia de siempre, el retraso y sobrecarga incontrolables, no impulsa una inyección económica constante. Por el contrario, persiste en la práctica de vender ilusiones a los justiciables. Por tal motivo, el equipo técnico debe renunciar y designarse uno nuevo que tenga intenciones de salvar la nueva Ley Procesal del Trabajo.

PRIMERA REUNIÓN DE COMISIÓN TÉCNICA

El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) informó hace unos días que se instaló – y se llevó a cabo – la primera reunión de la comisión técnica encargada de analizar y revisar la implementación de la Nueva Ley Procesal de Trabajo, Ley N° 29497.

RAFAEL ROMERO