Rosa Bartra: “Si Vizcarra renuncia, resuelve la crisis”

Presidenta de la Comisión de Constitución sostuvo que la crisis Ejecutivo-Legislativo ha sido provocada por el jefe de Estado, debido a su “incapacidad para gobernar”.

Rosa Bartra: “Si Vizcarra renuncia, resuelve la crisis”
(Foto: Congreso de la República)
  • Fecha Sábado 14 de Septiembre del 2019
  • Fecha 6:00 am

POR: AARON SALOMÓN

¿Hasta cuándo tienen plazo para aprobar o rechazar el proyecto de adelanto de elecciones al 2020 en la Comisión de Constitución?

Si hablamos de plazos, el artículo 77 del Reglamento del Congreso determina que una comisión tiene hasta 30 días hábiles para poder emitir un dictamen. Si hablamos, insisto, de plazos, ese sería el único plazo que nos obliga.

El ministro de Justicia, Vicente Zeballos, ha puesto un cronograma: para él debe haber un dictamen a fines de este mes.

La comisión está trabajando a un ritmo bastante exigente: nos hemos declarado en sesión permanente y estamos sesionando de dos a tres veces por semana. Dentro de nuestro programa, que está aprobado, se contempla el mes de setiembre para este proyecto y yo estimo que podemos tener un dictamen para esta oportunidad.

Un dictamen que puede ser a favor o en contra del proyecto.

Un dictamen puede ser de aprobación o también de archivamiento del proyecto. Si el dictamen es de aprobación, este todavía debe ser ratificado en el Pleno, que igualmente puede aprobarlo o rechazarlo también. Tratándose de un proyecto de reforma constitucional, en el Pleno requiere de por lo menos 87 votos en una primera legislatura y de 87 votos en una segunda legislatura. O de una aprobación de 66 o más votos y el referéndum, que es el caso que plantea el Poder Ejecutivo. Un referéndum, como han explicado los titulares de los organismos electorales, requiere de por lo menos 3 meses para su implementación y aplicación.

Ustedes van a recibir la opinión de la Comisión de Venecia, que no es vinculante, pero es un organismo importante. ¿Sobre qué precisamente se va a referir? ¿Sobre si se puede presentar una cuestión de confianza por un proyecto de forma constitucional? ¿Sobre si es constitucional adelantar elecciones?

La Comisión de Venecia es el organismo más importante en el mundo en temas constitucionales. El Perú es parte y, en este contexto, consultarle temas de doctrina constitucional, especialmente a los referidos a reformas constitucionales con impacto en el recorte de mandato, es absolutamente pertinente. Entonces, cuando la Comisión de Constitución y el presidente del Congreso (Pedro Olaechea) acuden a pedir opinión, eso es lo que se pide: una opinión que ellos la emiten en forma de recomendación. Emitirán opinión sobre el proyecto de ley referido al recorte de mandato.

Entiendo que se van a referir si es peligroso o no recortar el mandato, porque si se aprueba el proyecto del Ejecutivo, más adelante se podría alargar el mandato presidencial y congresal.

La Comisión de Venecia emitirá una recomendación en el marco de sus competencias. Ahora, ya si vamos a mi opinión, sí creo que este es un proyecto que requiere un análisis muy serio porque, efectivamente, es la puerta abierta para cualquier situación en el futuro que le resulte incómoda al poder turno. ¿Qué nos garantiza que mañana más tarde haya un Congreso que tampoco sea del agrado del Poder Ejecutivo y, entonces, como no me llevo bien, como soy incapaz de gobernar en un sistema republicano donde los poderes ejercen control mutuo, ya no al cuarto año, sino al primer año lo cierro o al segundo año lo recorto? O la inversa, me llevo muy bien con este Congreso y, entonces, extiendo mi mandato a ocho años, diez años, quince años.

Haciendo lo que te da la gana con la Constitución.

Ese es el mayor peligro de no respetar las reglas que están muy bien establecidas en nuestra Constitución. Y por eso es que cambiar la Constitución exige un altísimo consenso y además un tiempo prolongado para la reflexión necesaria. Insisto: 87 votos por lo menos en una primera y en una segunda legislatura. Cambiar la Constitución no es de ninguna manera un juego.

Y como no es juego se necesitan varias opiniones. Ustedes tienen también una comisión de “notables”, la que ha sido muy criticada.

La Comisión de Constitución de esta legislatura, como la anterior, o la que estuvo presidida por los congresistas Miguel Torres o Úrsula Letona, o las anteriores de otros periodos legislativos, tienen una comisión consultiva. Esta comisión consultiva es aquella a la que se le pregunta por los proyectos de ley que dictamina la Comisión de Constitución; es decir, no es una comisión creada para analizar este proyecto (del adelanto de elecciones). Quienes han cuestionado no solamente demuestran ignorancia, sino que creo que también puede haber mala fe. Esta comisión está integrada por juristas y constitucionalistas de reconocida trayectoria.

A cierto sector no les gusta los personajes más que todo. Digamos, no están de acuerdo en que Martha Chávez integre la comisión, ni Aníbal Quiroga o Domingo García Belaunde porque tienen tendencia de derecha. Ese es el fondo del asunto.

Martha Chávez, por ejemplo, es exconstituyente. Ella estuvo en el Congreso Constituyente Democrático, ella ha formado parte de la redacción de la Constitución (de 1993) que ahora se quiere reformar. ¿Quién más informado que ella para poder emitir opinión? Si ahora tenemos constitucionalistas, de esos que abundan ahora, que acuden al Libro de Debates para verificar qué afirmaban determinados constituyentes al redactar la Constitución. Es parte de la doble moral, del doble discurso, y de la peligrosísima tendencia a imponer el pensamiento único: si no piensas como yo, entonces debes ser proscrito.

Y esto lo sufrió el maestro Enrique Bernales, que en paz descanse, que por decir que eran mamarrachos los proyectos del presidente terminó vetado prácticamente en los medios.

Insisto: la dictadura del pensamiento único, totalitarismo. Estamos repitiendo exactamente el modelo que se gestó en Venezuela a finales de la década de los 80, así que muchísimo cuidado que hasta las palabras y las formas son las mismas. Hugo Chávez hablaba de estos problemas con el Legislativo, hablaba de estas crisis de gobernabilidad, y ya vemos a dónde llevaron a Venezuela. Hay un millón de venezolanos en nuestra patria que puedan dar cuenta de eso.

Eso es por hacerle caso a la calle, cuando un estadista debe ver qué es lo mejor para la calle.

Depende mucho a qué le denominamos la calle. El Parlamento no solo es impopular en el Perú, sino en el mundo entero. Lo que pasa es que los parlamentos lo que hacen es controlar el poder, fiscalizar el poder, y ese control y fiscalización no siempre es bien comprendido. Digamos que la tarea que tienen no es la más aplaudida. Esto se exacerba ahora cuando hay un poder Ejecutivo, ayudado por los medios de comunicación, que se ha encargado de decirle al pueblo peruano todos los días que el Congreso tiene la culpa de todo. El Congreso no construye puentes, no construye hospitales, no tiene presupuesto para poder ejecutar una sola obra pública.

Y además este Congreso no ha censurado ningún ministro de Vizcarra, ha aprobado cuestiones de confianza, ha dado facultades legislativas y presupuesto.

Este Congreso, a diferencia de otros congresos, le ha dado al Ejecutivo todas las herramientas para gobernar. Le preguntamos al presidente Vizcarra ¿por qué no construye hospitales?, ¿por qué no construye colegios?, ¿por qué no resuelve el problema de inseguridad ciudadana?

Usted ha mencionado que una de las tareas del Congreso es fiscalizar, pero el presidente parece que le quiere quitar esa facultad. Le ha molestado que la Comisión de Fiscalización, por ejemplo, les ponga el ojo a casos como Conirsa y al último mensaje presidencial.

Tomando las mismas palabras del presidente Vizcarra: el que no la debe no la teme. Él ha dicho ‘investíguenme diez veces si quieren’, pero cuando realmente se va a investigar entonces se ofende.

Volviendo al proyecto de adelanto de elecciones, si este se archiva, ¿el presidente puede presentar una cuestión de confianza por un proyecto de reforma constitucional?

Un proyecto de reforma constitucional es de responsabilidad exclusiva del Congreso de la República. El presidente puede manifestar un deseo materializado en un proyecto de reforma constitucional, pero solo el Congreso exclusiva y excluyentemente es responsable de hacerlo. Si el poder Ejecutivo ni siquiera puede observar un proyecto de reforma, desde mi posición personal, creo que no correspondería la presentación de una cuestión de confianza por una reforma constitucional.

Usted votó en contra de las dos cuestiones de confianza, Mauricio Mulder ha dicho que este es el Congreso es el más manso que ha integrado. ¿Le parece que hay miedo a un eventual cierre del Congreso?

Creo que es este es uno de los congresos que más se ha preocupado por la gobernabilidad. Contrariamente a lo que dicen los detractores, este Congreso ha dado confianzas históricas, es el que más leyes le ha permitido al Ejecutivo aprobar por sí mismo: 213, de las cuales solo 3 se han derogado. Este ha sido el que menos ha censurado, el que menos ha interpelado, el que menos ha llamado a ministros al Congreso. Yo he votado en contra las dos veces de la solicitud de confianza porque no confío en este Gobierno, porque no confío en lo que dicen, porque ellos cambian de posición sin mayor reflexión ni explicación, esa es la razón que sustenta mis votos.

Si vemos que este Congreso no ha sido obstruccionista, especialmente en el periodo de Martín Vizcarra, ¿dónde está la crisis? ¿Por qué el presidente quiere dar una huida hacia adelante? ¿Cree es que es por incompetencia, por temor a gobernar?

Si hay crisis es una crisis presidencial, es una crisis que tiene el presidente Vizcarra por su incapacidad de gobernar. Y no es la primera vez que lo digo, el año pasado sostuve que el presidente tapaba su incapacidad enfrentando innecesariamente al Congreso. El presidente ha capitulado desde Arequipa, en esa negociación (sobre ‘Tía María) detrás de bambalinas con un doble discurso: un Vizcarra para informar a la población y otro Vizcarra negociando con los alcaldes y gobernador. No tiene la menor idea de por qué está ahí y qué debe hacer ahí. Creo que hay sí una solución para esta crisis presidencial, y esa solución es que el presidente renuncie.

¿Que renuncie y que asuma Mercedes Aráoz y que Pedro Olaechea llame a elecciones, o que Aráoz gobierne hasta el 2021?

Si es que la voluntad es que nos vayamos todos, y hay que decir que este Congreso no ha hecho cuestión de estado para no hacer una renovación completa, esa renovación completa pasa por que el presidente Vizcarra renuncie y que convenza a su vicepresidenta de hacer lo mismo, y el presidente Olaechea estaría obligado a resolver unas elecciones en cuatro meses. Antes de Navidad nos habríamos ido todos.

Por último, el hermano del presidente, César Vizcarra, ha dicho que no sabían que Conirsa era un consorcio liderado por Odebrecht, pese a que tenían la misma oficina y mismo número. ¿Es creíble?

No le creo, y me parece bastante malo que el hermano del presidente le venga a mentir al Congreso. Creo que todos los que estaban informados, con mayor razón los consultores y gobernantes, sabían perfectamente que la Interoceánica la construía Odebrecht. Venir ahora a decir que ellos, que contrataban con Conirsa cuyo mayoritario era Odebrecht, resulta una mentira del tamaño del firmamento.

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