“Si huelga no se hubiera agudizado, no se habría debatido la evaluación”
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ROBERTO SÁNCHEZ R.

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-¿Por qué la evaluación atemoriza tanto a los maestros que siguen en huelga?

Los maestros no tienen miedo a la evaluación, sino a la sorpresa y al despido. Sorpresa en el sentido de que se les evalúe con instrumentos desconocidos para ellos y les hacen ver fantasmas como que las evaluaciones son el pretexto para deshacerse de ellos. El maestro teme que, en el supuesto de salir desaprobado en la tercera vez, sea despedido. Existe una desconfianza razonable en el sistema de evaluación del Ministerio de Educación, igualmente en la objetividad de los evaluadores. Esta desconfianza crea inseguridad en los maestros para someterse a ser evaluados desde una óptica unilateral. No se ha permitido que los docentes participen en el diseño de la evaluación de su desempeño. No hay confianza.

-¿Esa falta de confianza sería el error que han transmitido los interlocutores del Ministerio de Educación?

No se puede entender el sistema de evaluación si no se entiende antes el contexto. Se está hablando de una evaluación que no tiene precedentes y que sería la primera vez que se aplique en el Perú. En segundo lugar, el único referente que tienen los maestros de las evaluaciones del Minedu es que siempre son más los que desaprueban que los aprobados. Por ejemplo, en el nombramiento del 2015 se presentaron 200 mil maestros para 20 mil plazas y solo aprobaron 8 mil. En la evaluación del 2016, que se hizo para nombrar a directores y subdirectores, se presentaron 24 mil maestros y había 13 mil plazas pero solo se cubrieron 9 mil. Ese es el referente que tienen los maestros de lo que hace el Minedu cuando evalúa su desempeño.

-En consecuencia, ¿es negativo?

Al no haber un antecedente en materia de evaluaciones es lógico que se despierte cierta inseguridad y ciertos fantasmas. Si se agrega el hecho de que no hay confianza en el Gobierno, todo esto ha motivado una huelga tan radical como la de ahora, por el incumplimiento de promesas en campaña, no hay ascensos, los sueldos son bajos, etc. Tampoco hay confianza en los directores que son vistos como muy autoritarios y que tienen favoritismos, y se ha creado un ambiente de inseguridad. Decir a los maestros que van a tener una evaluación con implicancia punitiva es moverles el piso antes del examen. A un profesor que trabaja de marzo a diciembre, es subjetivo e inaplicable evaluarlo en solo una hora.

-¿Es excesivo que se evalúe toda una carrera magisterial en apenas una hora?

Encima te dicen que te van a observar 60 minutos con una cantidad de rúbricas que son realmente abultadas y algunas de ellas sumamente subjetivas y hasta inaplicables. Entonces, no estás logrando mucho si los que van a evaluar son el director y subdirector, además de un maestro. No hay lógica. Ellos tienen al maestro todo el año. Desde marzo hasta diciembre. O sea, deben saber o conocer de cerca de la calidad del docente con quien trabajan en su escuela, porque lo ven a diario en sus clases durante todo el año.

-¿El diseño de esa evaluación es idóneo para la realidad que vive nuestro país?

Lo que habría que hacer es una primera prueba censal que sirva de piloto. En la evaluación de los profesores de Europa tiene mucho peso el director como evaluador porque es el líder pedagógico y responsable, es quien entra a clases para ver lo que pasa. No hay ese tipo de evaluación. Si hablamos de Chile o de Colombia tampoco hay nada que ver porque están tan mal como nosotros. Tenemos que generar nuestro propio modelo y generar un clima de confianza en el contexto local.

-¿Si aplican esta evaluación sin escuchar la palabra de los maestros se podría generar mayor desazón magisterial?

Si no se hubiera producido la actual huelga magisterial, no estaría en debate la evaluación a los maestros. En realidad, los temas vinculados a la educación no tienen notoriedad hasta que no se produce una huelga o alguna desgracia. Lo mismo ocurre con el currículo que debería ser discutido. Lamentablemente, toda la burocracia y la inmensidad de normas administrativas asfixian a la escuela y es un tema que debería tocarse, pero solo se discute el sueldo y la estabilidad laboral, pero no los temas de fondo. El Minedu no recoge el sentir de los especialistas que saben la problemática, y solo en un contexto de crisis o de huelga hay flexibilidad.

 

MAL ATENDIDOS

“En los últimos diez años un millón 100 mil alumnos han pasado de la escuela pública a la privada porque ya no confían en la escuela pública, ya no toleran las huelgas y sienten que los alumnos no están bien atendidos”, precisa Trahtemberg.