¿Cómo debería ser un proyecto de arquitectura?
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Diseñar y construir un edificio es un proceso complejo, cuya calidad final dependerá del correcto seguimiento de una serie de pasos que son esenciales durante un proyecto de arquitectura. Vale destacar que un trabajo arquitectónico es mucho más que definir alturas y metros cuadrados; se trata de una disciplina estructurada que abarca distintos ámbitos. A continuación, te contamos cuáles son las fases de un proyecto arquitectónico:

Acercamiento con el arquitecto

En primer lugar, es necesario tener un primer contacto con el arquitecto, con quien se definirán ciertos aspectos importantes tales como el tipo de edificio que se desea construir y las dimensiones volumétricas y formales de la edificación (teniendo en cuenta la normativa de la planificación urbana).

Anteproyecto

Se refiere a un primer esbozo del proyecto, es decir, en esta parte se establecen las primeras ideas. Además, durante este paso se determina el presupuesto, el cual puede sufrir modificaciones a lo largo del proyecto.

Vale resaltar que durante el anteproyecto se realiza un juego de planos o una maqueta inicial donde se representa de forma preliminar el aspecto que tendrá el edificio.

Proyecto básico

Es la fase donde se define la documentación requerida para obtener la licencia urbanística. Por ejemplo, durante este paso se determina la sustentación del edificio, los acabados, el equipamiento, el sistema estructural, entre otros. En otras palabras, se trata de la descripción general del edificio (distribución, formas, funciones, etc).

Proyecto de ejecución

En esta fase se reúne toda la información requerida para iniciar la construcción, como por ejemplo los planos de emplazamiento, las instalaciones, los anexos, entre otros detalles. Es decir, el proyecto de ejecución es el conjunto de planos, esquemas, dibujos y presupuestos que definen al edificio.

Por esta razón, para este paso se debe representar la edificación en diferentes cortes, secciones y distintas perspectivas; incluso se puede presentar una maqueta tridimensional.

Vale destacar que para esta fase se requiere el PPTP, que consiste en un documento donde se describen los materiales y las obras teniendo en cuenta los reglamentos oficiales. Otro aspecto que se define durante este paso es el certificado de eficiencia energética, el cual es obligatorio desde el 2007 (es necesario tener en cuenta que la normativa puede variar dependiendo de cada región).

Selección del constructor y asistencia técnica

Luego de que se hayan establecido todos los pasos anteriores, se procede a contratar al constructor. También se puede contratar a un aparejador dependiendo de la dificultad de la edificación; este se encarga de velar por la correcta aplicación de los elementos establecidos en la documentación.

Posteriormente, los técnicos encargados de seguir el proyecto deben emitir un documento donde se establecen los costos de la dirección de obra y el coste relacionado con la responsabilidad civil. Este documento debe ser visado por el Colegio de Arquitectos.

Como se puede apreciar, un proyecto de arquitectura involucra mucho más que el diseño de planos y el cálculo de metros cuadrados; para llevar a cabo un proyecto arquitectónico se requiere de un buen equipo de trabajo y del cumplimiento de ciertos requisitos legales. Además, el éxito y la calidad de la edificación dependerá del correcto seguimiento de todas las fases.