Cómo elaborar un cheesecake perfecto en tan sólo ocho pasos
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El universo de los postres es tan vasto y variado que probablemente no nos alcance la vida para degustar cada uno de ellos. Incluso si intentáramos preparar todos los postres con los que soñamos sería casi imposible, dado que no siempre es fácil conseguir los ingredientes para hacerlos: mientras más exótico o raro, más difícil será. Por suerte, tenemos a nuestra disponibilidad una cascada de comidas dulces muy deliciosas y sencillas para cocinar.

Al mismo tiempo hay varios postres que vienen de diferentes partes del mundo y que poseen una larga historia pero, aunque sean de lugares lejanos, es posible para nosotros arremangarse y empezar a prepararlos. Desde la pavlova rusa y los macarrones franceses hasta el sachertorte austríaco y el apfelstrudel alemán, gracias a cualquier video en la web, recetas online o algún curso de reposteria hoy en día es posible embarcarnos a hornear lo que sea.

De todas maneras, sabemos bien que ciertos postres poseen mucha más fama que otros pero a la hora de prepararlos puede ponerse difícil la situación, sobre todo si no tienes una guía concisa y clara de los pasos que debes seguir para que quede bien tanto a la vista como de sabor. Para eso hay muchas webs disponibles en páginas como crehana.com, entre otras.

En esta ocasión, hemos elegido quitarte ese peso de tener que googlear y googlear para encontrar una buena receta. Nos hemos decidido por un postre icónico y muy apreciado por todos los humanos de buen paladar: nos referimos al famoso cheesecake neoyorkino. Mediante esta sencilla guía podrás preparar este milagro culinario para tus seres queridos o, por qué no, para darte un gusto a ti mismo.

Una breve historia del cheesecake

Nacido durante la era del Imperio Romano (¡hace casi cuatro mil años!), el también conocido como “pastel de queso” o “tarta de queso” posee una receta que a lo largo de su historia fue cambiando de forma radical debido a los diferentes gustos y técnicas pertenecientes a otros lugares donde el cheesecake fue llevado. Fueron los europeos los que llevaron a norteamérica la primera receta de este postre y, desde allí, esa receta cambió completamente.

Imagina que fue recién en Nueva York a fines de 1800 que se añadió el clásico queso crema a su elaboración. En la actualidad, sin embargo, todos los restaurantes, panaderías y otros negocios tienen sus propias versiones de la tarta de queso, dado que este postre es ahora un platillo que se consume muy seguido en los países del norte americano.

Ahora lo importante: el pastel de queso al que denominamos como “cheesecake neoyorkino” es uno bien específico creado por el alemán Arnold Reuben, y es considerado uno de los platos dulces más deliciosos por su carácter cremoso y agridulce, su base crujiente de galletas y las frutas que la adornan por encima.

Pero basta de cháchara: ¡veamos los ingredientes necesarios para preparar el famoso cheesecake neoyorkino!

Cheesecake neoyorkino: ingredientes (receta para tres personas)

  • Galletitas al estilo “digestive” – 75 gramos
  • Azúcar – 55 gramos
  • Manteca – 33 gramos aproximadamente
  • Extracto de vainilla – 2 o 3 gotas
  • 4 (cuatro) Huevos
  • 1 (una) Yema de Huevo
  • Queso crema – 166 gramos aproximadamente
  • Harina 000 – 14 gramos aproximadamente
  • Media cucharadita de sal
  • Manteca para el fondo del molde (a gusto)
  • Jugo de limón – 8,5 gramos aproximadamente
  • Nata montada de 35% de materia grasa – 117 gramos aproximadamente

Elaboración del cheesecake neoyorkino

Primero, algunas aclaraciones importantes antes de que empieces a elaborar tu cheesecake: debes tener a mano un molde de aro que se pueda desmontar con sencillez con el fin de que tu postre no se deshaga por todos lados, como indicaría cualquier curso de reposteria. Ten en cuenta también que prepararlo toma unas dos horas aproximadamente, por lo que debes ser paciente y no distraerte con nada, sobre todo si el pastel se encuentra en el horno.

  1. Toma un bol y vuelca en él la nata líquida. Súmale el jugo de limón, bátelo unos minutos, tápalo con un trapo o papel film y deja que repose al menos una hora. Pasado dicho tiempo y sin quitar el papel film lleva el bol a la heladera. Por ahora no lo necesitaremos más.
  2. Deja el horno en precalentamiento a unos 180º.
  3. Toma las galletitas tipo digestive, tritúralas (no demasiado) con el instrumento que desees en otro bol, agrégale manteca derretida, el azúcar y llévalo al microondas unos 2 minutos. Ahora deberás mezclar bien hasta que quede preparada una masa con la que untarás el fondo del molde de forma que la masa quede plana.
  4. En el horno precalentado a 180º metemos a hornear la masa por unos 15 minutos. Luego la removemos del horno y la dejamos a un lado.
  5. Ahora súbele la temperatura al horno a 230º.
  6. Toma otro bol, si es posible que venga predeterminado para una batidora, y en él volcamos la nata de la heladera, el queso crema, el azúcar, la harina, la sal, los huevos, la yema y finalmente el extracto de vainilla. Comienza a batir hasta que la mezcla quede cremosa y uniforme.
  7. Hora de verter la mezcla en el molde de aro para hornear por 15 minutos en la temperatura última que indicamos. Pasados esos minutos, baja la temperatura a unos 130º y déjalo que tenga una cocción lenta, mínimo de una hora y media.
  8. Finalmente, quita el molde del horno y envíalo a tu heladera para que se solidifique. Deberá estar allí mínimo por 7 u 8 horas para que tome forma y no se arruine al quitar el molde.

Entre otras indicaciones para tener en cuenta, asegúrate de que tu pastel de queso sea blando y suave en su interior, puedes comprobarlo pinchando con un cuchillo levemente, por ejemplo. Por otra parte, indican cualquier curso de repostería, como un delicioso complemento, recomendamos servirlo con una mermelada o confitura de frutos del bosque.

¿Qué te ha parecido la receta? Fácil, ¿no? Siempre con paciencia y mucho amor se pueden crear platillos deliciosos de manera sencilla y rápida. Esperamos que te haya servido para darles una gran sorpresa a tus amigos y familiares. ¡Buena suerte y buen provecho!