“Debemos cambiar el chip de la discriminación”

Es la segunda persona con habilidades especiales en el mundo que logró terminar la universidad.

Uno es dueño de su camino, no existen límites porque la decisión depende de uno. Bryan Christopher Gordon tiene 25 años, ha experimentado momentos complicados y, a pesar de tener síndrome de Down, ha terminado la universidad. Bryan es la segunda persona con habilidades especiales en el mundo que ha logrado culminar una carrera profesional. Ahora, trabaja en la Fundación Progresa de Colombia, donde comparte su historia y cómo alcanzó sus metas.

La primera persona con esta genética en licenciarse fue Pablo Pineda, natural de España (Europa), quien tiene dos carreras concretadas y prometió, en su momento, obtener una licencia de conducir. “Quiero sacármelo porque nunca se ha visto a un síndrome de Down conduciendo. Sería un reto muy importante y es algo más para independizarme”, manifestó en una entrevista a un medio internacional.

Bryan conversó con EXPRESO y evidenció cuáles son los sueños que desea concretar. “Debemos cambiar el chip de la discriminación. En Colombia han elaborado un trabajo mayor con la inclusión. Quisiera masificar la fundación a nivel global y principalmente en mi nación, mi distrito que es Miraflores. Escogí la carrera de comunicaciones por una motivación propia. Si bien es cierto he visto y leído a varios periodistas, no lo hice por ellos. Una corazonada me llevó a ingresar a esa materia. Sin embargo, las personas se dejan llevar por las apariencias. Siempre van a pensar mal de ti, pero no tienen por qué influirte. Uno tiene que apelar 100 % a su propia motivación a pesar de saber que tenemos una discapacidad. Pero ¿qué hacemos? ¿Nos quedamos estancados con los límites impuestos o seguimos adelante hacia un futuro mejor? Entonces, ¿qué decidimos? Es un tema de elección”, puntualizó Bryan.

La fundación Progresa tiene como objetivo socializar, en las personas con alguna discapacidad, los valores y formas de convivencia en los ciudadanos sordos, ciegos o con habilidades especiales. “A los chicos, en las charlas, les digo que tienen que animarse ellos mismo, pues no basta con que la familia te anime. Hay que iniciar con nosotros”, agregó Gordon.

“Sin embargo, no me gusta utilizar la palabra discriminación, sino de protección. Las personas creen que nosotros no estamos aptos para ejercer cualquier actividad, que no hacemos nada. Esa idea es falsa porque tenemos la capacidad. Entonces, las personas intentan proteger a los muchachos, pero ese chip debe desaparecer. Si los gobiernos centrales, regionales y municipales hacen políticas públicas en materia de inclusión, mejoraremos como país. En 3 años se puede evolucionar la mentalidad”, profundizó y mostró una sonrisa que reflejaba entusiasmo.

EN CARNE PROPIA

Fernando Llosa Rojas es un vecino miraflorino que desea mejorar el aspecto de inclusión social en su distrito. “Mi hijo también tiene habilidades especiales y conozco la realidad de la sociedad. En Miraflores no he visto un plan real sobre inclusión, y si existe no estoy enterado, ni Bryan, quien sería el primer interesado. Tengo intenciones políticas, pero no en estos momentos. Ahora solo deseo fortalecer la familia y su núcleo”, finalizó.

Juan Carlos Ángeles Moreno – Juanangelesta@gmail.com