Defensor Aurora Miraflores: Una hermandad de 60 años
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Hoy que el fútbol peruano reaparece en un torneo mundial como es Rusia 2018, es bueno revisar y valorar la historia grande de instituciones que con gran esfuerzo siguen aportando al fútbol nacional desde su condición.

Uno de ellos, el Defensor Aurora Miraflores, representante de una urbanización que por entonces, en 1958, empezaba a poblarse en un contexto social donde la gente de barrio se saludaba familiarmente y en diminutivo. “Tío, hola sobrino; compadrito, qué tal primito. Ahora te dicen ¡habla! como si uno fuera mudo o tartamudo”, señala Ernesto Roth, uno de los hermanos iniciadores.

Por su parte, Luis Roth, DT de gran trayectoria y también fundador atiende nuestras consultas en la siguiente entrevista.

¿Desde aquel 8 de enero de 1958, significa bastante los 60 años del Defensor Aurora Miraflores?

Por supuesto, una emoción muy grande, toda una vida llena de fútbol, de pasión exclusiva, algo que quizás ahora ya cambió también. Sesenta años es un periodo muy largo.

¿Cuál era la motivación para fundar un equipo como el Aurora?

Antes la única distracción de casi todos los chicos era el futbol y la motivación siempre fue el amor por futbol, nuestra vida era el fútbol, no era como ahora que la juventud cambió, porque han aparecido muchos otros deportes, el surf, el entretenimiento y la tecnología virtual por ejemplo. Ya no es como antes.

¿Eran otros tiempos, desde luego?

Sí, antes por ejemplo yo los citaba a tal hora, lo hacían. Ahora, hace muy poco con otros chicos del propio perfil aurorino como los del Regatas, los cité a las 10 de la mañana de un domingo y de pronto el capitán sonriendo me respondió: Profe, nosotros a las 10 de la mañana recién nos estamos acostando.

¿Se ha perdido la pasión por las cosas que uno hace?

Si, en el caso del Aurora anteriormente los chicos aceptaban, porque siendo el fútbol prácticamente el único entusiasmo de ellos, cedían. Sin embargo, la realidad de la juventud actual -lo entiendo, lo comprendo, lo acepto-  es que para ellos es difícil consagrarse sacrificadamente, sin nada a cambio. Contrario al caso del Aurora, que sin nada a cambio, solo por la pasión de jugar, accionaban.

¿El dinero versus la pasión?

Seguro, es el dinero lo que mueve mucho a hacer las cosas, no la pasión. Yo creo que para hacer cualquier cosa, sea rentado o no -algo que siempre converso con los chicos- cuando se hace algo hay que hacerlo bien, con pasión, te paguen o no. Esa es la diferencia, eso debe ser motivo de cambio.

¿Y esa no pasión es malo? ¿afecta mucho al fútbol?

Es malo, para mí definitivamente es malo, no solo afecta en el fútbol, sino en cualquier actividad. En su caso por ejemplo, yo que lo conozco aprecio su vocación periodística, su pasión deportiva, aquella mística identificatoria, lo otro viene después, llega solo.

Vocación, pasión, mística, hermandad, ¿esas eran las fortalezas del Aurora Miraflores?

Exacto, esa era la esencia, y todos los que llegaban lo entendían y asumían, con una sencillez propia de los grandes.

¿Usted y su hermano Ernesto reclutaban jugadores?

Cierto, mientras mi hermano invitaba a jugadores que encontraba en las canchas de la calle, yo apelaba a estudiantes de los colegios del lugar e incluso de universidades como la Agraria de entonces. Muchos de nuestros jugadores estudiaron en el Pestalozzi, el Markham, Carmelitas, el Champagnat, e incluso de la G.U.E. como el Ricardo Palma de Surquillo.

En la práctica, ustedes demostraban aquella esencia: deporte, educación, valores

Si, algo que ahora también puede y debe darse, conscientes que el mundo está un poco acelerado, con un sistema envolvente para los chicos donde llega el fin de semana y, como si fuera el último, a vacilarse primero.

Rutilante el éxito del Aurora con Luis Roth en la parte técnica ¿cómo fue ese proceso?

Desde el año 1958 en que se fundó, hasta 1968 en que los mayores ejercimos, prácticamente establecimos al equipo, ganándonos un nombre en el ámbito futbolístico del barrio, del lugar. Ya en el 68 empecé a entrenar a un equipo de chicos par el Torneo Interbarrios de La Prensa, con quienes campeonamos a nivel infantil, luego juvenil.

Posteriormente en el 70 nos inscribimos en la Liga de Balnearios, en todas las categorías, consolidando al Aurora como uno de los mejores equipos miraflorinos entre ellos el Porvenir Miraflores y el Independiente de Miraflores.

¿Llegaron hasta una final de Copa Perú y final de Segunda Profesional?

Sí, por supuesto, estuvimos en la final de la Copa Peru en 1975, con un equipo netamente amateur frente a “poderosos” equipos de solvencia económica

¿Usted estableció la escuela moderna del fútbol total para aquella época, en el Aurora Miraflores?

Si, fue una experiencia gratificante, importante, donde también aprendí mucho de mis propios jugadores, con los partidos, aplicando el fútbol que en Europa revolucionaba. Con un Holanda prototipo, con una Naranja Mecánica llena de conceptos, donde se aprovechaban al máximo los espacios, la amplitud del campo, la dinámica del juego, con extremos amplios, insertando también criterios brasileños  en cuanto a preparación física, logrando así una mixtura de resultados.

Los rivales no aguantaban el ritmo de juego del Aurora

Precisamente, algo que se logra con el estado físico, algo primordial, y por eso el Aurora se hizo conocido y admirado.

Para los entrenamientos, Luis Roth estableció llegar a las 5.30 am para estar en el campo a las 6 de la mañana

Nuestros jugadores eran estudiantes, empleados, a quienes el tiempo faltaba, así es que, de 6 a 7.30 sudábamos, 15 minutos para la ducha y el desayuno, con merienda que nosotros mismos llevábamos y los viernes o sábados partido de práctica. La disciplina y esfuerzo dieron sus resultados.

Ustedes eran los “gringuitos” que deslumbraban, la gente pensaba que eran millonarios, ahí vienen “Los Charlys” decían, iban chicas a verlos

Sí, es verdad. En ello también hay aquel prejuicio propio de nuestra idiosincrasia donde se dice, por ejemplo, que sólo los morenos son buenos futbolistas. Culturalmente, tuvimos la oportunidad de demostrar que, en aquel crisol de razas bien peruano, también estamos.

Entre tantas generaciones que lucieron las sedas del Aurora ¿muchos destacados futbolística y personalmente?

Más de uno hubiera sido perfectamente jugador profesional, pero eran otros tiempos, ellos siguieron el rumbo que desearon y hoy podemos apreciarlos en diversas esferas del quehacer nacional.

Menciónelos por favor

No debería hacerlo quizás pero, por un acto de justicia que del corazón proviene, en primer lugar mi cariño a todos aquellos quienes se nos adelantaron, habiendo trascendido y aportado en la historia grande del Aurora Miraflores… luego, a esa muchachada de entonces, a quienes iniciamos la gesta, a los que siguieron la posta, a los chicos de ahora.

A Julito Ahumada, Mario Maggi, Gino Zegarra, “Chachito” Dibós, los hermanos Baraco, Carlitos Chocano, Jorge Pancorvo, los hermanos Saux, Hugo Carrillo, Fernando Cilloniz, los hermanos Traverso, Ilan Weil, Paul Zegarra, en fin, discúlpenme por favor, la legión es grande y la lista inmensa, todos honorables.

Mención muy especial para Danilo Basurco y Luis Takahashi quienes me apoyaron con creces en el comando técnico.

PALABRAS DEL ALMA

“Muchos pensaban que el Aurora era equipo millonario, pero solo era un grandísimo entrenador, buenos jugadores, cancha, pelotas, 2 o 3 delegados y ahí terminaba todo, pero eso sí: rodeado de una mística incomparable”, señala Luis Takahashi.

(LUIS A. PARDO ALTAMIRANO)