El despegue de Fiorella Quiñones
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La primera peruana en recibir un reconocimiento del Cirque Du Soleil.

Fiorella es una joven peruana que tuvo el sueño de poner su propia escuela de circo y gracias a sus primeros recuerdos de niña, ahora disfruta ver un espectáculo propio lleno de diversión. Ella tiene solo 29 años y es una destacada artista, profesora y directora de “Sonrisa de Elefante”.

Cuenta con una amplia experiencia de más de 8 años en las disciplinas aéreas, por ser egresada de la escuela profesional “La Tarumba” donde empezó cuando tenía apenas 17 años, ni bien terminó su vida escolar. Siempre le fascinó las fusiones del circo, danza, teatro, música y el show que realizan.

Se dedicó 100 % a la vida circense, sin embargo, no la tuvo tan fácil desde un inicio, puesto que su padre, abogado, tenía otros planes para ella. Pero eso no iba a impedir seguir con el deseo de estudiar y esforzarse para ser la mejor en la “Tarumba”, además de participar en los espectáculos de Hechicero (2009), Landó (2010), Caricato (2013), Gala (2014), Zanni (2015) y el último fue en este año, Tempo.

Reconocimiento

Su experiencia le ha permitido viajar a diferentes países y obtener un reconocimiento que la ha convertido en la primera peruana en recibir de nada menos que del Cirque Du Soleil, como artista de nivel y seleccionada para poder integrar una próxima presentación, aunque el trámite demore en procesar unos 3 o 4 años. “De aquí a unos 5 años, me veo igual que ahora, digamos en el sentido de que me veo luchando y trabajando, empujando Sonrisa de Elefante, empujando mis sueños, seguro, más grande con otro panorama, pero me veo con la misma motivación, de seguir y de crecer, de transformarme, de dar todo”, expresa Fiorella Quiñones.

Efectivamente, con todo lo aprendido, decidió emprender un nuevo camino, formar a nuevos promesas en el circo e incentivar nuevos espacios culturales, así nació “Sonrisa de Elefante”.

La idea del nombre es porque rememora su primera visita al mundo del circo, al llegar de la mano con su padre y quedar sorprendida al ver aquella criatura de gran tamaño, y con una sonrisa que le encantó, sin dudarlo sabía que ese nuevo espacio debía llamarse así.

GRAN ACEPTACIÓN

Con tan solo cinco alumnos empezaron este proyecto, y ahora cierran el año con un aproximado de 50. Eso se debe a la publicidad en redes sociales y al boca a boca. Asimismo no tienen un límite de edad específico para aprender estas disciplinas.

Nuevo espacio de circo

“Sonrisa de Elefante” fomenta un intercambio, integración e inclusión en las artes circenses, abrió sus puertas en enero de este

año y es un espacio al aire libre, que apoya en el desarrollo

a niños, jóvenes y adultos en sus capacidades físicas, en las disciplinas del trapecio, cuerda, telas y aro. Se encuentran en la avenida San Felipe 1059, en el distrito de Jesús María.

“En general, creo que todas las artes circenses y todas las artes escénicas deberían tener más apoyo, en cuanto a lugares y propuestas, trabajar en proyectos, en donde puedas postular a becas. Sí creo que el arte está un poco olvidado en nuestro país”, declara la directora de “Sonrisa de Elefante”.

Fiorella comentó que el próximo año contarán con clases de verano y empiezan el 10 de enero. “Sonrisa de Elefante” cuenta con personas muy experimentadas que han trabajado con ella y son quienes dictan los talleres que se dan en la escuela. Incluso cuentan con un servicio especial para realizar cumpleaños con show de circo, y también se hacen diferentes actividades circenses los fines de semana.

Por: Yamilé Montenegro

Fotos: Stefany Hurtado