Pruebas documentadas sobre la casa Boza y Sólis

Evidencias históricas aclaran el pasado de este preciado inmueble.

En los últimos años, algunos sectores que ofrecen información a los visitantes, refieren que la actual sede de la prefectura de Ayacucho es la antigua casa del intendente Boza y Solís, por lo que para esclarecer esta información, he realizado una revisión de documentos históricos que revelan la verdadera situación de este inmueble, a propósito del Bicentenario de la Batalla de Ayacucho, escenificada en la Pampa de la Quinua.

Demetrio O´Higgins, intendente de Huamanga, en agosto de 1804, elevó un informe al ministro de Indias Miguel Cayetano, refiriendo que las cajas reales y la administración de rentas están situadas en una casa que fue adjudicada a la Corona Real, despojándose de la propiedad a su titular Nicolás de Boza y Solís, por un descubierto (desfalco) en que incurrió en su condición de contador de la Caja Real. En el informe, precisa que la casa cuenta con una finca huerta y con aposentos que, en esas épocas, alquilaban los obispos como residencia.

Don Pío Max Medina, ayacuchano que ejerció diversos cargos públicos como senador, alcalde de Huamanga, Ministro de Fomento y Obras Públicas, decano del Colegio de Abogados, Vocal de la Corte Superior de Justicia y, en 1908 designado como secretario de la prefectura, en su obra “Monumentos coloniales en Huamanga”, describe que la propiedad de Boza y Solís, “fue confiscada y adjudicada a la corona real, por graves imputaciones que le hicieron en el manejo de esas rentas”, para constituirse en sede gubernamental y “como prefectura hasta 1924 por ser propiedad del Estado” (p.106). En otro pasaje, describe las características arquitectónicas del inmueble ubicado en el Jr.

Garcilaso de la Vega: Una planta baja con 25 arcos de medio punto, sobre 21 columnas de piedra de cantería, con igual número de pilares de madera sobre bases de piedra labrada, en su planta alta. Añade que la fachada principal, cuenta con ventanas guarnecidas de rejas forjadas en hierro, con puerta de cedro, “adornada con grandes clavos, mascarones y aldabón de bronce, los mismos que, con los de la antigua capilla jesuítica de la Compañía, fueron sacados y colocados indebidamente, en la pequeña puerta de la actual prefectura”. Don Pío Max describe que el inmueble “contaba con un balcón saliente, sobre el pórtico…” (p. 107-108) y con una caballeriza, que luego sirvió de cárcel y una huerta que fue ocupada por el Club de Tenis, a mérito de una resolución suprema.

En otro pasaje, señala: “Entre los ejemplares más notables de antiguas mansiones señoriales, cuenta esta ciudad con la casa que fuera de los ascendientes del doctor Ángel Cavero, doña Manuelita Toledo su nieto, don José Toledo, don Miguel Toledo, don Joaquín Toledo Pimentel que hoy es de propiedad del Estado, por compra hecha a una de sus legatarias. Esta es la casa que ahora ocupa la Prefectura…” (p. 109).

De todo lo escrito por Pío Max Medina, se deduce que la casa atribuida a Boza y Solís es la que se hallaba en la actual primera cuadra del jirón Garcilaso de la Vega, que comprendía el Jardín de Infancia 102 (con su campo de tenis), la IEP Gustavo Castro Pantoja y el inmueble de propiedad actual de la familia Flores, donde precisamente resalta el balcón saliente y las ventanas guarnecidas de rejas forjadas. La actual prefectura no cuenta con 21 columnas y 25 arcos en su primera planta ni con una huerta finca que pudiera emplearse como campo de tenis.

OTRA PRUEBA

Una descripción precisa de la prefectura de entonces es lo publicado en “La Bandera de Ayacucho” el 30 de marzo de 1865: “Las fuerzas de la policía estaban formadas frente a la casa prefectural contestando a las vivas del pueblo (…). A las cinco y media se encaminó el pueblo encabezado por las fuerzas de la policía hacia la Plaza de Armas”, lo que significa que la prefectura no estaba ubicada en la Plaza de Armas. A buen entendedor, pocas palabras.

MÁS OPINIONES

Otros connotados historiados, visitantes y ciudadanos que vivieron en Ayacucho ratifican esas apreciaciones, como José Gervasio Álvarez Orderiz en su obra “Guía Histórica, Cronológica, Política y Eclesiástica del Departamento de Ayacucho”, (1847); José Ruiz Fowler, en “Monografía Histórico-Geográfica del departamento de Ayacucho” (1924), Juan José del Pino en “Guía de Turismo y de vialidad de la ciudad de Ayacucho”, quien añade que en el antiguo local de la prefectura, se erigió el Jardín de la Infancia.

También José de la Riva Agüero y Osma visitó Ayacucho en 1912, precisando que la prefectura está en el antiguo local de las Cajas Reales, lujosa casa particular de Nicolás de Boza y Solís. Lo propio señalan Clemente Markam e Inés Leonor Cárdenas.

Mario T. Cueto Cárdenas-Miembro del Patronato Cultural.

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a la versión digital, aquí.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.