Qué NO hacer en Malasia
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Malasia es un país famoso por su clima cálido, por su fascinante historia y por la amabilidad de su gente. Aunque no es tan turístico como su vecina Tailandia, es uno de los destinos más atractivos del sudeste asiático y ofrece un sinfín de posibilidades.

Sin embargo, hay ciertas cosas que deberías saber antes de visitar Malasia, ya que, debido a las diferentes culturas que habitan el país y a su compleja historia, hay cosas que es mejor no hacer estando allí.

Continúa leyendo y descubre qué hay que evitar a la hora de viajar a Malasia.

No decir que Singapur es el mismo país

Singapur y Malasia tienen una relación complicada, aunque actualmente mantienen cierta cordialidad y, como turista, no se aprecia ningún tipo de tensión entre ambos países. Eso sí, es esencial conocer la historia para viajar de forma respetuosa.

Malasia se independizó del Imperio Británico en 1963 y durante dos años, hasta su expulsión por parte de las autoridades malasias, Singapur formó parte de dicho país. Desde entonces, Singapur se ha convertido en uno de los países más ricos del mundo, mientras que Malasia, a pesar de su indudable desarrollo, no llega a los estándares singapurenses.

Como a algunos malasios les molesta este aspecto, es mejor no mencionarlo, y sobre todo hay que evitar pensar que ambos países son el mismo.

No usar taxis callejeros

Por desgracia, los turistas suelen pagar precios más altos por viajar en taxi en Malasia. Aunque algunos conductores usan el taxímetro, pueden tomar caminos más largos para que la carrera resulte más costosa. Para evitarlo, te recomendamos que uses aplicaciones de alquiler de coches con conductor, como Grab.

No comer en la calle durante el Ramadán

Aunque en Malasia conviven múltiples culturas, predomina la religión musulmana, lo que implica que mucha gente cumpla con el Ramadán. Por ello, se considera irrespetuoso comer en la calle durante el día en este mes sagrado. Evita sacar comida en público y acude a restaurantes indios o chinos (culturas que no siguen el Ramadán) en zonas menos turísticas.

Cubrirse, en especial al visitar una mezquita

Malasia no es tan conservadora como otros países musulmanes, pero es aconsejable cubrirse en señal de respeto. Al visitar cualquier ciudad, recomendamos no usar pantalones cortos ni camisetas sin mangas y llevar pantalones largos holgados y camisetas que cubran los hombros.

En las mezquitas hay que extremar las precauciones y cubrir brazos y piernas. Las mujeres, además, deben cubrirse la cabeza. Muchas mezquitas alquilan o prestan prendas para taparse, y otras no permiten el acceso sin cubrirse.

No consumir drogas

Aunque el consumo de drogas siempre es peligroso, en Malasia es especialmente arriesgado, ya que tiene una de las legislaciones más estrictas del mundo: la mera posesión de marihuana, legal en muchos países, puede ser castigada con la pena de muerte. Evita cualquier situación en la que puedan consumirse estupefacientes, ya que las consecuencias podrían ser nefastas.

No visitar casinos sin licencia

En Malasia, la legislación del juego es muy compleja y hay muy pocos casinos con licencia. Además, el juego en línea está totalmente prohibido.

Si quieres apostar, algunos casinos en línea aceptan a jugadores de Malasia, pero antes de jugarte el dinero, asegúrate de conocer las reglas y la fiabilidad de dichos casinos.

No manejar sin estar familiarizado con las carreteras malasias

Las carreteras malasias pueden ser intimidantes, sobre todo en Kuala Lumpur. Por lo general, no es recomendable que los turistas alquilen un coche, ya que la red de transporte malasia es excelente y los conductores de autobús saben lo que hacen cuando recorren sus carreteras. Solo aconsejamos manejar en Malasia si se ha visitado el país con anterioridad y se ha manejado antes en países que no destacan especialmente por su seguridad vial.

No criticar la comida

Los malasios están muy orgullosos de su comida. Y no es para menos: su cocina única fusiona platos de todo el mundo para crear un sabor propio de lo más delicioso. Se trata de una cocina muy variada, con elementos de la gastronomía india, china y tailandesa, pero con carácter propio. Si eres un poco exigente, prueba diferentes platos hasta encontrar algo que te guste. Y nunca le digas a un malasio que no te gusta su cocina, ya que es algo muy ofensivo.

No pasear con durián

Un ingrediente de la cocina malasia con el que podemos mantenernos indecisos (a muchos malasios también les pasa) es el durián. Se lo conoce como “la fruta del paraíso y el infierno” por su delicioso sabor y su desagradable olor. De hecho, huele tan mal que muchos no se atreven ni a probarlo.

Debido a su mal olor, el durián está prohibido en hoteles y otros espacios públicos. En los ascensores hay señales que prohíben su consumo, y en algunos lugares pueden incluso multarte si llevas un durián encima. Así, pues, si te animas a probarlo, intenta que sea en un espacio abierto.

No provocar tensiones raciales

Como hemos dicho anteriormente, Malasia es un país eminentemente musulmán, aunque cuenta con una amplia población de origen chino e indio. Históricamente ha sido un lugar de encuentro de culturas, ya que se halla a medio camino entre China e India y, durante un tiempo, estuvo colonizada por los británicos.

Actualmente, en Malasia conviven múltiples culturas y, aunque muchos malasios reconocen sus raíces, se consideran todos malasios. No ofendas a nadie sugiriendo que no es malasio ni provoques ningún tipo de tensión racial.

La mayoría de los grupos étnicos viven juntos en paz. En este aspecto, Malasia es un buen ejemplo para el resto de países del mundo. Sin embargo, siempre puede aflorar algún tipo de problema.

No usar zapatos en casa

En la mayoría de los países del sudeste asiático, y muy especialmente en Malasia, no está bien visto usar calzado en el interior del hogar. Si visitas a alguien en Malasia o te hospedas en un Airbnb, descálzate en cuanto entres en casa.

Algunos albergues y restaurantes exigen dejar los zapatos en la entrada, así que asegúrate de respetar la norma. A pesar de que esta política no suele aplicarse en los hoteles de mayor categoría, nunca está de más consultarlo con el personal.

Aunque esta lista es orientativa, debería servirte para hacerte una idea de lo que hay que tener en cuenta antes de visitar Malasia. Intenta conocer la legislación del país y pregunta a la gente si no sabes qué hacer en algún caso.

Malasia es un destino turístico maravilloso y la mayoría de sus visitantes no tiene ningún problema. Si sigues estos consejos, seguro que disfrutas de un viaje memorable en todos los sentidos.