Reliquias que guarda la Biblioteca de Barranco [VIDEO]

Una foto inédita de Chabuca Granda, la recopilación del diario El Barranquino y una obra de Antonio Raimondi de 1873 son algunos de los atractivos que encontramos en la famosa casona.


A pocos meses de conmemorar 97 años de fundación, la Biblioteca Municipal de Barranco ‘Manuel Beingolea’ tiene nuevo encargado, Manuel Herrán Sifuentes, quien conversó con esta casa editora sobre el material inédito hallado en los cajones de la conocida casona, ubicado en la avenida Pedro de Osma.

“Desde que ingresé a la biblioteca emprendí un proceso de expurgo, una arqueología bibliográfica entre decenas de obras que nadie lee o están en deterioro; ya que este espacio está compuesto -principalmente- de donaciones. Aquí podemos encontrar composiciones de escolares barranquinos (1959) o el perfil que escribió César Lévano sobre Mario Vargas Llosa (1964)”, mencionó Herrán Sifuentes.

Desde su inauguración el 1 de octubre de 1922, la Biblioteca Municipal de Barranco fue escenario de tertulias de grandes literatos como José Carlos Mariátegui, Martín Adán y Javier Heraud. Además, alberga los centenares de libros donados por sus vecinos, material que permite conocer qué obras leían los ciudadanos de antaño.

“Durante la primera fase de purificación encontramos una foto inédita de la cantante peruana Chabuca Granda, tomada en febrero de 1982. Tengo entendido, por una persona que visitó la biblioteca, que se trata de una imagen que no lo tiene Teresa Fuller. Nosotros encontramos la foto oculta entre las páginas de un libro que estuvo guardado durante muchos años”, indicó.

Con miras a convertirse en el centro bibliográfico de la capital, las vitrinas de Biblioteca ‘Manuel Beingolea’ exhiben libros dedicados a la poetisa Blanca Varela, quien fue regidora del distrito limeño, y obras para invidentes del historiador Franklin Pease. También, una serie de publicaciones enviadas por diversos países europeos.

“Al descubrir el potencia de esta biblioteca, decidimos fortalecer el acceso del libro para todos los interesados. Por ello, solo deben tener su carné de lector que tiene un costo de 7 soles o su Documento Nacional de Identidad (DNI), con el cual pueden llevarse el libro que deseen a su casa y devolverlo en un periodo máximo de 15 días. Hablamos de una iniciativa importante respaldada por el alcalde José Rodríguez”, sostuvo.

De igual manera, la sala de lectura de la Biblioteca de Barranco recibe a decenas de estudiantes que se preparan para ingresar a la universidad o aquellos que no cuentan con un espacio silencioso dentro de sus casas, sobre todo en época de exámenes. Bajo del cuadro del fusilamiento de Leoncio Prado, pintado por Etna Velarde, uno de ellos se animó a resaltar el trabajo emprendido por el nuevo director.

“Destaco la comodidad y tranquilidad que tiene este espacio. Desde la llegada de la nueva administración se han colocado más vitrinas para exponer los materiales inéditos. Además, a diferencia de otra biblioteca, esta tiene un librero de acceso público, quien desee puede coger un libro y cambiar de lectura sin problemas. También se han guardado las bancas que antes impedían la circulación de los curiosos, y han instalado un espacio exclusivo para la lectura de periódicos que antes no existía”, relató Miguel.

La biblioteca pública tiene un envidiable archivo bibliográfico con una serie de recopilaciones del diario Los Balnearios (1911), enfocado a difundir noticias que interesen a los residentes de Chorrillos, Barranco y Miraflores; y del semanario ilustrado El Barranquino (1915), dedicado a informar sobre las actividades del distrito. La necesidad de preservar este material ya fue trasladado a los miembros del Archivo General de la Nación (AGN).

“Aquí guardamos los manuscritos nunca antes publicados del periodista Manuel Beingolea, así como su libro ‘Cuentos Pretéritos’ (1933) y un diploma de honor de la Asociación de Escritores (1947). Él decidió que la biblioteca custodie su memoria y estamos cumpliendo. También tenemos un libro escrito por Antonio Raimondi, titulado ‘Ancachs y sus riquezas minerales’ (1873), y un disco de vinilo con la música de Ludwig van Beethoven (1951)”, añadió.

NUEVO ESPACIO

El bibliotecario Manuel Herrán anunció que el entrepiso de la casona será habilitado para albergar exposiciones temporales. Sin embargo, para que el proyecto sea una realidad pronto, requiere de fundaciones o fondos interesados en apostar por la recuperación de dicha infraestructura.

POR GERALDO CAPILLO

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