Tecnología y ocio: más cerca que nunca
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Aunque existe mucha polémica al respecto, y no todos los expertos concuerdan, lo cierto es que la tecnología no solo ha posibilitado el desarrollo de un sinfín de formas de ocio, inimaginables hace unos años, sino que ha optimizado procesos y nos ha ayudado a ampliar el tiempo que le dedicamos a la diversión.

La tecnología ha evolucionado drásticamente durante los últimos diez o quince años. Probablemente, la mayor productividad y el ahorro de tiempo han sido dos de los principales motores que han posibilitado avances tecnológicos. Lo cierto es que vivimos en una sociedad en la que la rapidez y la efectividad son cada vez más valiosas, y esto es algo que se ha visto reflejado en el ámbito económico. Excelentes ejemplos de ello son los sectores del transporte, la imprenta o el propio internet, que han revolucionado la manera que tenemos de hacer las cosas.

Por supuesto, no existen detractores destacados en lo que respecta a esta promesa de hacer más eficientes los diferentes procesos productivos, puesto que uno de los objetivos de toda esta evolución tecnológica es que los seres humanos podamos trabajar mejor y menos horas.

Durante años ha habido cierta hostilidad hacia la tecnología puesto que para algunas personas suponía el peligro de eliminar empleos humanos. Sí, no cabe duda de que esto ha ocurrido, pero generalmente hablamos de empleos mecánicos o repetitivos, que normalmente ofrecen poco valor añadido. La idea sería, entonces, potenciar la formación de las personas para que puedan optar a puestos de trabajo que no desempeñan máquinas.

Con respecto a cómo la tecnología ha reducido nuestras jornadas y las ha hecho más productivas, lo cierto es que esta realidad no se materializa de una manera tan simple. Es probable que la mayor parte de trabajos que tienen que ver con el uso del ordenador, por ejemplo, se hayan optimizado, pero esto no siempre se traduce en un descenso de horas de trabajo impuestas por los contratos y las empresas. La jornada laboral no tiene por qué reducirse, aunque sí lo haga el esfuerzo que conlleva nuestro trabajo.

En cualquier caso, de lo que no cabe la menor duda es que tecnología y ocio se encuentran hoy más cerca que nunca. De hecho, el ocio digital se ha convertido en una de las primeras alternativas a la hora de ocupar nuestro tiempo libre.

A grandes rasgos, entendemos por ocio digital aquellas actividades que están ligadas a las posibilidades que ofrece la tecnología. Es decir: chatear, utilizar redes sociales, ver contenidos audiovisuales, escuchar música, aprender a usar una aplicación, consultar noticias, utilizar buscadores culturales, participar en foros, crear blogs o jugar a juegos a través de internet.

Como podemos ver, dentro de este vasto mundo al que denominamos “ocio digital”, encontramos un sinfín de alternativas completamente gratuitas en las que podemos emplear nuestro tiempo libre. Esta es una de las grandes revoluciones de nuestro siglo: el ocio digital y gratuito.

Podemos disfrutar (a cambio de visualizar publicidad, claro está) de todo el contenido albergado en YouTube desde hace dieciséis años, escuchar prácticamente toda la música popular que existe en Spotify o jugar gratis desde cualquier parte, las veinticuatro horas del día y sin necesidad de descargas a las más de 7.780 máquinas tragamonedas de VegasSlotsOnline.

En el caso del juego, la tecnología ha sido decisiva para trasladar la acción desde los casinos físicos a los emplazamientos digitales, que no solo se han convertido en uno de los sectores más prósperos del planeta, sino que tienen un crecimiento difícilmente alcanzable por las ofertas más cotidianas.

En lo que respecta al entretenimiento digital de pago, las cosas también han cambiado mucho durante los últimos años. Hemos pasado de comprar contenidos audiovisuales, por ejemplo, o de alquilarlos, a pagar una pequeña cuota al mes y disponer de carteleras muy extensas, con todo tipo de contenidos, desde documentales a series de televisión, pasando por concursos, cortometrajes y, por supuesto, películas.

No cabe duda de que esta evolución tecnológica, focalizada en mejorar nuestra calidad de vida, disfrutar del ocio y optimizar nuestro trabajo será una de las máximas de la evolución durante los próximos años.