SÁTRAPA ACEPTÓ DAR ASILO A CERPA Y SUS SECUACES

En 1997 Alberto Fujimori y Fidel Castro se reunieron en La Habana

Japón ofreció pagar 12 millones de dólares anuales por estadía de emerretistas. Intransigencia de "Evaristo" frustró salida pacífica.

En 1997 Alberto Fujimori y Fidel Castro se reunieron en La Habana
  • Fecha Domingo 20 de Enero del 2019
  • Fecha 5:00 am

Como narramos en anterior edición, Vladimiro Montesinos había estado en la residencia de Fidel Castro en La Habana (Cuba), por lo que en marzo de 1997 informó al entonces presidente Alberto Fujimori sobre el perfil del ahora desaparecido dictador caribeño.

A las 10:30 horas del 3 de marzo de 1997 el avión presidencial que conducía a Fujimori y su comitiva aterrizó en la isla. Allí lo esperaba  Castro con su canciller Roberto Robaina y Jaime Soberto Taira, entonces embajador de Perú en ese país.

Tras la ceremonia protocolar, los dos gobernantes, con Sobero, Absalón Vásquez  y Kenji Fujimori, ingresaron a un ambiente privado de la mansión que ocupaba Fidel Castro, donde se inició una cordial conversación.

Minutos antes, Fujimori sacó de un maletín  los libros recomendados por Vladimiro Montesinos que, de inmediato, revisó  el anfitrión por unos minutos. Luego definieron la agenda en torno al posible asilo de Néstor Cerpa Cartolini (a) “Evaristo”  y su banda, cuyo resultado horas después fue suscrito en un acta por ambos jefes de Estado.

El documento confirmó que Cuba estaba de acuerdo con recibir a los terroristas del MRTA. También se dejó constancia del pedido de Japón de viabilizar la solución cuanto antes.

El Gobierno peruano aceptó dar los recursos económicos para solventar la permanencia  en la isla de los emerretistas, dejando constancia de que tales fondos (12 millones de dólares anuales) correrían por cuenta de Japón.

Concluido el cónclave, Fidel invitó a la comitiva peruana a un almuerzo en el Centro de Convenciones de La Habana. Después Fidel acompañó a Fujimori hasta el aeropuerto José Martí.

Ya en Lima Fujimori dio una conferencia de prensa en la que reveló detalles de lo acontecido.

Al conocerse los resultados, el canciller japonés, Yohihiko Ikeda, dijo: “La salida a un tercer país de los miembros del MRTA que están en la residencia,  es una gran opción. Valoramos que el presidente Fujimori este buscando personalmente una posibilidad en la República Dominicana y Cuba”.

Por su parte, Ryutaro Hashimoto, primer ministro de Japón, afirmó: “Debemos dedicarnos a crear un ambiente internacional de opinión pública con miras a la salida del Perú de quienes han tomado la residencia de nuestro país en Lima”.

En Washington, Michael McCurry, portavoz de la Casa Blanca, dijo: “Seguimos muy de cerca, sobretodo en el Departamento de Estado el desarrollo de las conversaciones entre Perú y Cuba”, Agregó que su Gobierno era informado por sus embajadores en Tokio y Lima y fue tajante al decir: “Podemos entender muy bien la voluntad de hacer todo  lo que parece necesario para aumentar las probabilidades de una solución pacífica”.

MRTA NO ACEPTA

Los emerretistas también se pronunciaron a través de Isaac Velasco, quien desde Pamplona (España), donde asistía a la presentación del libro ” Los Topos”, de Guillermo Thorndike, basado en la fuga de Víctor Polay y sus vándalos de la cárcel de Canto Grande, anunció: “Hemos manifestado nuestra decisión de mantenernos en el Perú porque somos peruanos. El Perú vive una crisis de la cual somos parte y también deseamos ser parte de la solución. En consecuencia, no aceptamos el asilo en Cuba ni en otro país”.

Ello demostró que desde un inicio el MRTA fue reacio y rechazó una solución pacífica, dejando de lado el esfuerzo del Gobierno peruano que en todo momento trato de abrir las puertas de una salida enmarcada en el Derecho internacional.

Cerpa y sus subordinados tuvieron la oportunidad de rehacer sus vidas en Cuba en un ámbito afín con sus ideas, pero no lo hicieron. Ninguno de sus seguidores y simpatizantes podrá sostener que no hubo  falta de voluntad por parte de Alberto Fujimori. Las conversaciones quedaron suspendidas luego del anuncio de Velasco.

SOSPECHA DE TÚNEL

El 6 de marzo a las 10 de la mañana, “Evaristo” anunció el término unilateral de las conversaciones a través de la cadena británica WTN: “Desde hace tres días se oyen ruidos fuertes  debajo del piso de la residencia (…) está claro que el Gobierno trata de utilizar la alternativa militar (…)  no asistiremos a la décima conversación preliminar prevista para mañana (…) quisiera que la Comisión de Garantes escuche nuestro argumento”.

Minutos después, monseñor Juan Luis Cipriani, el exministro Domingo Palermo, el embajador Michael Vincent y Cerpa Cartolini sostuvieron una reunión en la residencia.

Prácticamente todo el trabajo había quedado en nada. Frente a esa situación Yukihiko Ikeda exhortó al Gobierno y al MRTA a continuar el diálogo en un marco de confianza para lograr una solución pacífica.

En esas circunstancias, el 7 de marzo la primera plana del diario La República (edición  N° 5545) tituló: “Ahora  plan del SIN, EL TÜNEL SI EXISTE”.

La noticia -catalogada como “primicia” – sirvió de argumento al cabecilla terrorista en su negativa a continuar las negociaciones.

De otro lado,  la publicación tuvo eco en cierta radiodifusora y los “defensores” de los derechos humanos, mientras la Comisión de Garantes trataba de recomponer un escenario -a criterio de Montesinos – hecho trizas.

Carlos Orellana, secretario de prensa de Palacio de Gobierno, emitió un comunicado, señalando que el jefe de Estado se había reunido con Palermo, los garantes y el embajador de Japón  Terusuke Terada.

“El presidente ha señalado que se tiene como meta la solución pacífica (…) manifiesta que tiene esperanza que las  conversaciones se reanuden gracias a la colaboración de la Comisión de Garantes (…)”, decía el comunicado.

La Comisión de Garantes también se pronunció y lamentó que las conversaciones se hubieran estancado por las declaraciones de “Evaristo”.

Reafirmó que su presencia obedecía a la búsqueda de una pronta solución pacífica “con un total respeto a la integridad física y moral de los rehenes y todas las personas que se encuentran en la residencia del embajador de Japón”.

Invocó también a ambas partes (Gobierno y MRTA) a “la más amplia colaboración para la inmediata reanudación de las conversaciones (…)”.

AVANCES Y RETROCESOS

A las 11:15 de la mañana del  8 de marzo, monseñor Cipriani y el embajador Vincent volvieron a reunirse con Cerpa. Tuvieron un diálogo alturado y cordial, pero el terrorista insistió en la liberación de los criminales de su banda  que se encontraban en prisión. Conversaron casi cuatro horas.

Al atardecer Cerpa declaró a la cadena WTN: “Es probable que mañana recibamos la visita de los garantes para evaluar la situación e inmediatamente daremos a conocer un pronunciamiento sobre la posible  reanudación de las conversaciones (…)”.

Desde el punto de vista de Vladimiro Montesinos, al oír los argumentos de Cipriani, Cerpa redefinió su posición, pero prefirió no darla a conocer de inmediato.

Al siguiente día, a través de la misma cadena  de televisión británica, el terrorista anunció que no volverían a  mencionar lo relacionado con el túnel como “motivo de interrupción de las conversaciones (…)  el Gobierno no debería dejar falsas expectativas respecto a una solución pacífica y rápida (…), aceptamos el esfuerzo de la Comisión de Garantes, empezando por monseñor Cipriani, y obedecemos al llamado que ellos hacen para reanudar las conversaciones (…)”.

Cerpa terminó expresando su preocupación por la huelga de hambre de doce reclusas del penal Santa Mónica de Chorrillos

El lunes 10 a las 3: 45 de la tarde Cipriani y el embajador Vincent, con los rostros compungidos, no pudieron evitar su preocupación. El prelado declaró que  habían recibido la llamada de Palermo anunciando “que no asistirá  a la reunión de hoy”.

Ello generó especulaciones en la comunidad internacional que seguía día a día los acontecimientos. Faltando 15 minutos para las 5 de la tarde, Palermo dijo en conferencia de prensa que no se daban las condiciones para reanudar el diálogo, pues existían conceptos vertidos por el MRTA que tenían que ser aclarados.

Al día siguiente, Fujimori supervisaba obras en las afueras de Lima y aseguró: “No puedo decir absolutamente nada, si hay túnel o túneles, si hay comandos aerotransportados  o comandos que pueden trabajar con gases paralizantes u otros métodos. No afirmo ni niego absolutamente nada”.

PESIMISMO EN JAPÓN

Desde Tokio, el primer ministro japonés Ryutaro Hashimoto expresó su preocupación por la inesperada suspensión  de las conversaciones por parte del gobierno peruano.  Es más,  reveló haber tenido premoniciones en torno a la crisis de los rehenes. Presentía que podía haber consecuencias. En tanto el canciller  Yohihiko Ikeda se limitó a decir: “No sirve para nada entrometerse en el asunto, puesto que hay en juego muchas circunstancias(…) como gobierno estamos dispuestos a desempeñar un papel si es que algo podemos hacer. Es lo único que puedo decir”.

El día 12, Cipriani y Minnig conversaron una hora y 30 minutos con Cerpa y al salir anunciaron que las conversaciones se iniciarían esa tarde.

A las 7 y 15 de la noche el prelado anunció que la  reunión había sido cordial y que no habiendo acuerdo en algunos puntos era necesario ” un tiempo de reflexión”. Indudablemente el diálogo no había tenido el éxito esperado. La Comisión de Garantes y el observador con gran suspicacia anunciaron que había que darse un tiempo.

Lo que vino fue una ola de comentarios y especulaciones de opinólogos fatalistas. Habían pasado casi tres meses de la incursión terrorista en la residencia y no se avizoraba el término del cautiverio. El canciller Ikeda dijo, refiriéndose al gobierno peruano y al MRTA, que entre ambos existían enormes obstáculos pero que, con la sensatez de los garantes, se conseguiría una “concesión mutua”.

De otro lado, Hashimoto indicó: “Todavía  hay puntos problemáticos y no se ha avanzado nada”.

Realmente se vivían  momentos de inseguridad, pero los garantes, especialmente Cipriani, no bajaron la guardia. Plantearon diálogos por separado en aras de lograr un acuerdo a corto plazo. Se fijaron diez encuentros, cinco con los terroristas y cinco con Palermo. Solo llegaron a cuatro con los primeros y a tres con el interlocutor del gobierno

El 13 de marzo se dio la conversación con el MRTA y Cipriani declaró que se había desarrollado en un ambiente de cordialidad, por lo que pidió la cooperación de los editorialistas de los medios de comunicación. Finalmente dijo: “Se está avanzando poco a poco (…) pido piedad a la Virgen María”.

A las 10 de esa noche el jefe de Estado fue entrevistado por la cadena  de televisión nipona  NHK  desde Celendin, Cajamarca. Hubo diez reuniones  de conversaciones preliminares sin avances. Sin embargo, en estos momentos hay que ingresar a una etapa concreta. Yo tengo plena confianza en la Comisión de Garantes. Ya el ministro Palermo ha presentado una propuesta  integral de parte del Gobierno y no pienso hacer correcciones a esto”,  afirmó Fujimori.

El 14 de marzo los garantes y Palermo tuvieron su primer diálogo por más de dos horas en el Ministerio de Educación. Al término, Cipriani dijo que había buena voluntad y que oraba por una solución pacífica. Y agregó: “A los medios de comunicación les pido que sólo trasmitan la verdad”.

Al mediodía del 17 de marzo los garantes, Palermo y los embajadores Terada y Vincent se reunieron en Palacio de Gobierno para evaluar con el mandatario  los avances de las conversaciones. El encuentro duró cerca de una hora, después de lo cual Cipriani anunció a título personal que el problema no era político.

“El punto es que todo el país desea la paz. Tenemos que mostrar la paz al mundo, teniendo la remisión y comprensión y dejar las armas  y expresiones violentas”, afirmó.

“Los miembros del MRTA se deben dar cuenta que el problema de la residencia  debe ser cogido dentro del tema  más importante para nuestro país, el cual es la búsqueda de la pacificación definitiva (…) nosotros estaremos en el lado del procedimiento pacífico. Pero estamos implicados con el problema. Se debe apresurar la solución”, agregó.

INTRANSIGENCIA

Cerpa, desde la cadena  inglesa WTN, persistió en la excarcelación de los miembros de su criminal organización. Criticó las operaciones militares que se ejecutaron en  Alto Yurimaqui (selva central), asegurando que los emerretistas detenidos era simples cocaleros.

“Estas acciones impiden el proceso de la conversación. Una parte de las personas desean que el problema no se solucione. Eso es innegable porque la visita a las cárceles sigue prohibida. Nosotros tomaremos cualquier medida para seguir una conversación para la solución  de este problema. Pero no podemos permitir que sigan con una postura presionante (sic) sin que nosotros  informemos la realidad a la opinión pública  interna e internacional”, afirmó.

La respuesta de Fujimori fue contundente tras inaugurar una central eléctrica al norte de  Lima.  “No vamos a liberar a ningún compañero del grupo armado  que se encuentra en la cárcel  como una solución rápida a la crisis de los rehenes  Eso está fuera de discusión. Tenemos como objetivo la solución pacífica del problema,  pero la seguridad del Estado es lo más importante. No vamos a ceder ni generar  ningún precedente en la lucha contraterrorista. El país está antes que  cualquier otro interés, la seguridad del país es fundamental”, advirtió.

POR: CÉSAR REÁTEGUI

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