Despenalización del aborto: tema aún no resuelto
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En América Latina se desarrolla, desde hace años, una corriente muy fuerte que busca generalizar la despenalización del aborto para temas de violación sexual, inseminación artificial o transferencia de óvulos no consentida y malformaciones del feto incompatibles con la vida fuera del útero.

Así, en agosto del presente año, el Tribunal Constitucional de Chile refrendó la legalidad del proyecto de ley que despenaliza el aborto en ese país para inviabilidad fetal, riesgo de muerte de la mujer y en embarazos producto de una violación.

Para Luis Solari, expresidente del Consejo de Ministrod y exministro de Salud, la estrategia que busca la legalización del aborto en América se inició a comienzos de 1993 con el inicio de la era de Bill Clinton de Estados Unidos.

En declaraciones a EXPRESO, Solari dijo que a partir de ese momento los demócratas aprueban el aborto con nacimiento parcial, que en buena cuenta significa realizar un procedimiento abortivo en un embarazo avanzado. Esa práctica fue impuesta por el gobierno de Clinton y durante 10 años estuvo vigente, hasta que la administración Bush la eliminó.

Al mismo tiempo –indicó– la administración Clinton inició un proceso de introducción a Naciones Unidas en los temas de vida y familia, hasta que se convirtió en un organismo impositivo, a pesar de que no es supranacional.

Solari explicó que dentro de esa línea, en 1993 apareció un documento del Fondo de Población de Naciones Unidas en el que se hablaba de cómo vencer la resistencia organizada en temas de control demográfico.

“Uno de los rubros era ya no más discursos a las conciencias, sino hablarle a la gente de solución de problemas, es decir, apelar al racionalismo como en el caso de la píldora del día siguiente, reducir la tasa de embarazo adolescente y el aborto”, refirió.

Dijo además que en el referido documento se debate sobre la posibilidad de explorar nuevas alianzas sociales, especialmente con las organizaciones no gubernamentales.

“A partir de ese momento comienza un reparto de dinero sin misericordia. Solo para hacernos una idea, la ONG que es la esterilizadora oficial por todo el mundo, AVSC (Association for Voluntary Surgical Contraception), tenía contratos por 133 millones de dólares”, sostuvo Solari.

En Perú –dijo– también hubo un reparto de dinero sin medida a favor de las ONG que trabajaban los temas de familia y reproducción, a tal punto que solo en la década del 90 recibieron alrededor de US$ 25 millones en ayuda internacional.

“La cooperación de Estado a Estado ha venido funcionando en los términos de vida y familia y el Perú no fue la excepción. Se ofrecieron proyectos y si el país aceptaba se suscribía un convenio. Entonces el donante realizaba un concurso para elegir al administrador, que al final era una ONG ideológicamente compatible con lo que el donante quería hacer”, indicó.

LA ESTRATEGIA

Advirtió que esto significó una especie de invasión a la cultura del país. Bajo esa lógica, un primer paso fue que los organismos internacionales que vinieron al Perú y se asentaron en América Latina trabajaron arduamente para lograr la eliminación de todas las asignaturas de educación humanística que pudieran influir en el nacionalismo de las personas, que puedan contribuir al sentido de patria.

De esa manera –indicó– se eliminaron de la currícula escolar cursos como ética, filosofía, educación cívica, educación familiar, artes y música, entre otros.

“Si yo elimino la formación humanista central en la persona y luego añado en la currícula la ideología de género obligatoria, donde se va a interferir en los procesos de educación sexual en niños muy pequeños, tenemos una situación muy preocupante”, indicó.

CORRIENTE MUNDIAL

En ese sentido dijo que en la actualidad se reparten millones de dólares en organizaciones peruanas y de América Latina que se han ocupado todo el tiempo de impulsar que los menores de edad tengan acceso a la contracepción sin conocimiento ni consentimiento de sus padres.

“Una de estas organizaciones que ha recibido dinero en el Perú tenía un director ejecutivo y un director de investigación, este último se convirtió en el último ministro de Salud de Humala y llevó a su director como director de planificación familiar. Estamos hablando de Aníbal Velásquez y del doctor Daniel Aspilcueta”, aclaró.

Solari explicó que Velásquez era director de investigación de Inppares, una organización que ha recibido fondos internacionales para las finalidades ya investigadas.

Niños en riesgo

El exministro de Salud precisó que la currícula escolar que introduce una antiantropología tiene dos objetivos: el primero es cerrar el tema de la deshumanización y lo segundo enseñar que la naturaleza no es naturaleza.

El resultado es una destrucción de la cultura peruana, de todos los intangibles, los valores, principios. “Es una desnacionalización por medio de una invasión cultural organizada, ordenada, creciente, financiada. Y, ¿por qué América Latina recibe estos ataques preferentemente? En primer lugar porque somos –junto al África– los continentes más jóvenes en este momento. Y en segundo lugar, Perú es uno de los 10 países más biodiversos del mundo. Entonces el tema es geopolítico”, sostuvo.

NANCY MILLER