El terror imperaba en La Cantuta
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Nuestro trabajo consiste en informar los hechos, no en silenciarlos. No nos dedicamos al negocio de suprimir la información. Echaríamos sobre nuestras espaldas una responsabilidad tremenda si negáramos a los ciudadanos de nuestro país su derecho a conocer todas las versiones sobre sucesos cruentos y dolorosos que nadie desea que se vuelvan a repetir. Cuando acaecen, como es el caso del profesor y un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional Guzmán y Valle, también conocida como La Cantuta, preguntamos qué podemos hacer para que no suceda nunca más. ¿Qué padece el Perú? ¿Por qué se apodera de nosotros esa violencia asesina?

El autor de este informe ejerce un periodismo de investigación sistemática, en profundidad y no aquel producto de filtraciones que solo da primicias apresuradas. Siguiendo las pautas de EXPRESO, cuyo objetivo es la defensa de la transparencia, narramos a continuación la versión del maestro Wilfredo Risco Paico  quien afirma que los estudiantes eliminados por el comando de operaciones especiales a cargo del mayor EP (r) Santiago Martin Rivas eran senderistas.
Esa versión fue obtenida por el analista Ernesto Magán Altamirano y es parte de su ensayo filosófico titulado «Guerra Atípica», que coincide con el pensamiento del ideólogo alemán Carl Schmitt, en el sentido de que los conflictos armados se realizan dentro del Estado de Excepción y al margen del Estado de Derecho y la Constitución.

SL EN LA CANTUTA

Cuando en agosto de 1980 fue reabierta la Universidad Nacional Guzmán y Valle se inició una etapa institucional de marchas y contramarchas por parte de un personal docente inseguro, temeroso y dominado por grupos de izquierdistas radicales que terminaron apoderándose de dicho centro de estudios superior.

Esa circunstancia fue aprovechada por los adalides de Abimael Guzmán para ganar espacios y poco a poco  consolidar su hegemonía entre alumnos y profesores

“En pocos meses los militantes de agrupaciones políticas como Patria Roja UNIR, Partido Comunista Unidad, UNIR Combatiente, Unidad Democrática Popular (UDP) Partido Aprista Peruano (PAP), entre otros, fueron impedidos, entre amenazas y golpizas, de continuar con sus habituales conversatorios y diálogos de fines de semana que se realizaban con participación de catedráticos de las facultades de Sociología y Antropología», afirma José Páez Warton, ex estratega del desaparecido Comando Operativo del Frente Interno (COFI) del sector  Defensa.

Páez Warton indica que aparecieron los temidos «sacos largos» que no eran otra cosa que elementos de Sendero que rápidamente se impusieron ante la subordinación de los responsables de la administración de La Cantuta, que optaron por tapar la imparable penetración senderista por temor a represalias negando información a los servicios secretos  de las fuerzas armadas y policiales.

Recién a fines de 1980 el Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) infiltra agentes matriculándolos como estudiantes y logra así identificar a los simpatizantes del demencial  «pensamiento Gonzalo». No obstante, la situación no varió.

“Sendero se impuso, hubo misteriosas desapariciones y muertes de líderes estudiantiles. Dirigidos por el catedrático Víctor Zavala Cataño, que apareció con activistas ayacuchanos de Puka Llacta, los terroristas silenciaron las corrientes trotskistas y heterodoxas de grupos de izquierda como Vanguardia Revolucionaria», recuerda Páez.

Como narramos en anteriores ediciones, Cataño fue uno de los gestores de «Socorro Popular» y de los destacamentos de aniquilamiento que operaron en Lima.

ERA VOX POPULI

«En sus inicios Sendero para encubrir sus actividades proselitistas e ideológicas usó organismos de fachada dedicados a la difusión cultural, artística  y científica mediante festivales, fórums y congresos cuya real intención era coordinar acciones violentas», señala una nota de inteligencia del SIE.

En 1989 estaba plenamente determinado que los terroristas – entre los que habían estudiantes, profesores y personal administrativo- habían convertido los locales de las diversas facultades en «bases de apoyo revolucionario» en donde incluso albergaban a senderistas prófugos. Cuando el comité electoral universitario de La Cantuta realizó los comicios estudiantiles el proceso transcurrió normalmente, los partidarios del Frente Único Revolucionario (integrado por senderistas) lo celebraron detonando petardos de dinamita en el interior de la ciudad universitaria. Las autoridades pedagógicas guardaron silencio.

DOMINIO  SENDERISTA

Lo que sigue es el testimonio que consta en el ensayo «Guerra Atípica», escrito por Magán Altamirano, quien como criptólogo de Inteligencia especializado en España, durante una década interpretó los mensajes que enviaba Abimael Guzmán a sus esbirros.

El declarante, que se identifica como Wilfredo Risco Paico, con DNI Nro. 07147314 -lo cual ha sido comprobado por el autor del ensayo-, indica: «En 1986 ingresé a la UNE La Cantuta y residí en el internado del pabellón «B» y residí hasta el año 1990 en que terminé mis estudios y puedo decir que conocí de cerca a por lo menos ocho estudiantes desaparecidos y también al profesor Hugo Muñoz Sánchez, ultimados en 18 de julio de 1992 (…). La Cantuta era tierra de nadie. El comedor de estudiantes estaba gobernado por el Comité de lucha de Comensales, su campus universitario era el anfiteatro del MAP (Movimiento de Artistas Populares) y Socorro Popular, donde ingresaban en dos filas disciplinadamente y coreando lemas como: «Viva el Partido Marxista, Leninista, Maoísta, pensamiento Gonzalo»

Prosigue: «Debo decirle al vocal supremo César San Martín Castro, el mismo que en su sentencia de condena al ex presidente Alberto Fujimori, que se equivoca al decir que los estudiantes ultimados de La Cantuta no eran seguidores del presidente «Gonzalo». Eran senderistas. Todos los estudiantes lo eran, comenzando por Gisela Ortiz Perea; y los fallecidos Juan Gabriel Mariño «karateca», Bertila Lozano Torres «Betty», Dora Oyague Fierro, Roberto Teodoro Espinoza » El Ruso», Marcelino Rosales Cárdenas » Manuelacha», Felipe Flores Chipana, Luis Enrique Ortiz Perea «Kike», Armando Amaro Cóndor «Chino» en el caso del estudiante Heráclides Pablo Meza sus apellidos y nombres no vienen a mi mente, probablemente corresponde  a una promoción posterior (…)»

«ZORBA EL GRIEGO»

En su testimonio, que es parte del ensayo de Magán, Risco Paico afirma: «con respecto al profesor Hugo Muñoz Sánchez debo decir que era esposo de la profesora Nilda Atancio de la Facultad de Educación Inicial quien enseñaba la asignatura de Literatura Infantil y es una de las mujeres que aparece en el video de «Zorba el griego» bailando con «Gonzalo» a la que jamás han capturado y probablemente se encuentre vivita y coleando en Suecia».

Sigue: «el profesor Muñoz profesaba abiertamente la doctrina de «Gonzalo», tanto en el comedor como en las discusiones políticas que tenía con sus colegas del  PUM, PSP, Vanguardia Revolucionaria y muchos lo escuchamos «Más adelante refiriéndose a Muñoz  señala» también estuvo a cargo de la  Oficina de Bienestar ligada al comedor de estudiantes para que  Gisela Ortiz Perea lleve una buena cantidad de víveres (…) donde estaban recluidos los acusados de terrorismo».

Cuando se refiere a los familiares de los  estudiantes desaparecidos durante la operación militar dice: «me da mucha pena cuando veo llorar a la mamá y hermana de la estudiante Dora Oyague Fierro y cuando la escucho decir que su hija era inocente. Es una madre que ignoraba lo que hacía su hija. Lo mismo se puede decir de la señora Raida Cóndor, me enaltece su lucha como madre, fue injusta la desaparición de su hijo, pero este, como los restantes, ha caído defendiendo a los que volaban torres, derribaban puentes y mataban a sangre fría durante los aniquilamientos selectivos».

Luego señala: «sé que por escribir estas verdades pueda ser objeto de alguna venganza. Como peruano que me enfrenté a las tropas invasoras ecuatorianas en 1981 y porque en La Cantuta  polemicé académicamente y políticamente con los defensores de Guzmán y Polay, no les temo, aunque en esos días por mi desafío sufrí de la voladura de la puerta de mi cuarto donde vivía en el pabellón «B»  con un queso ruso, por no estar de acuerdo con ellos».

PERFIL DE GISELA

En cuanto a Gisela Ortiz Perea, quien lideró la campaña para que se sancionara a los responsables de la muerte de los cantuteros, Risco Paico señala: «Ella ingresó en 1986 a la Facultad de Humanidades y Artes para especializarse en Lengua y Literatura. Estudió normalmente por lo menos los cuatro primeros ciclos, es decir del 86 al 87, de allí en adelante sus  estudios experimentaron interrupciones para  dedicarse a la actividad política, de eso me consta y también a sus compañeros de carpeta, entre los que mencionaré con las iniciales V.AG. , J.M, B.A.., J.H. entre otros»

Refiere que «ella era presidenta del Comité de Lucha de Comensales» dominada por los seguidores de «Gonzalo», pertenecía al MAP (Movimiento de Artistas Populares) en donde se le veía tocando la zampoña en cada presentación, y también a Socorro Popular, organismos de fachada de Sendero Luminoso «Risco Paico asegura» es posible sostener que Gisela Ortiz jamás perdonará a los que derrotaron a sus camaradas, porque en esos años de terror muchos de sus camaradas murieron en los paros armados entre los cuales uno  con el que caminaba tomados de la mano era el amor de su vida, conocido como «Yaconza», un chinito  lacio, con bigote ralo, también miembro del Comité de Lucha de Comensales, del cual se decía que murió en un paro armado. Añade: «ella no ha dicho nada de él, ¿por qué? ¿por qué cayó en «combate» y ella era consciente de ello?¿ acaso no estuvo ella en ese paro armado?»

También revela que » cuando Gisela Ortiz polemizaba  con gente del PUM, PCP Unidad, Vanguardia, Patria Roja y se sentía vencida por sus contrincantes, estás eran las palabras que salían de su boca: miserables, revisionistas, traidores, vas a morir con un cartel en tu pecho y tu lengua afuera».

Narra que «cuando ella desfilaba, junto con los alumnos antes mencionados y desaparecidos, en dos columnas rumbo al comedor se le escuchaba decir: viva el Partido Comunista, Marxista, Leninista, pensamiento Gonzalo» y levantando su banderita roja con la hoz y el martillo»-

Finalmente, increpa a Gisela Ortiz preguntándole : «¿ cuánto dinero haz recibido de las ONG y del extranjero a costillas de la muerte de tu hermano? ganas me dan de decirte todo esto frente a frente y si el destino me da la oportunidad de hacerlo, lo haré, aún con  el peligro de mi vida (…) jamás estaré de acuerdo como mataron  a los que tú sabes que yo conocí(…) pero  ya basta de mentir».

CÉSAR REÁTEGUI