Evo Morales dispuesto a fragmentar Bolivia

Ex mandatario aimara se reunió en La Habana con milicianos del Partido Comunista Cubano.

Por César Reátegui

Bajo el título “The Last Days of Bolivia” (“Los Últimos Días de Bolivia”), la prestigiosa revista especializada en geopolítica “Latin American Outlook” del American Enterprise Institute (AEI) en su edición de junio de 2001 señaló: “De continuar las tendencias actuales podríamos presenciar la primera alteración a gran escala del mapa político de Sudamérica en más de cien años”. Es decir, la fragmentación del país altiplánico en dos repúblicas.

Lo pronosticó el analista Marc Falcoff académico del citado instituto para Asuntos de Iberoamérica. Tesis que en nuestros días no puede catalogarse de una utopía, pues tras la dictadura de Evo Morales Ayma y el poder del narcotráfico, las diferencias raciales, culturales e ideológicas se han hecho irreconciliables.

ESTADO DÉBIL

Existe un amplio sector que propugna la continuación de un narcoestado marxista y una minoría que defiende el estado de derecho y la democracia.

Por su parte, el Comité sobre los Estados Débiles y la Seguridad Nacional del Centro para el Desarrollo Global, con sede en Washington, publicó –después de una exhaustiva investigación- un informe en el que advierte la existencia de “Estados fallidos” y señala a Bolivia como uno de ellos, afirmando que puede convertirse en cualquier momento una amenaza para la región, ya que es una presa fácil para las organizaciones criminales y es precisamente lo que ocurrió bajo el régimen de Morales.

En noviembre de 2002 el entonces secretario de Defensa estadounidense Donald Rumfeld declaró a Bolivia oficialmente un “Estado fallido” y un “riesgo inminente para la seguridad de sus vecinos”. Asimismo, recomendó la creación de una fuerza regional integrada por Argentina, Chile y Perú.

Por su parte, el ex ministro de Defensa argentino José Panpuro mostró su preocupación, al igual que su par de Chile, por el avance del narcotráfico y la “libanizacion” que se estaba dando en el vecino país, lo cual quedó años después evidenciado cuando Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo del “Chapo Guzmán”, capo del cartel de Sinaloa, fue visto en las sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) en La Paz.

EVO Y LAS FARC

De otro lado, Morales estuvo vinculado a las narcoguerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) desde la década de los años 90, en el pasado siglo, cuando era presidente de la Asociación Andina de Productores de Hoja de Coca, a la que también pertenecieron cocaleros peruanos.

Su primer contacto con las narcoguerrillas colombianas lo hizo –según fuentes de Terrorist Incident Working Group (TIWG) (grupo de Trabajo sobre incidentes Terroristas) estadounidense– a través de Jorge Briceño Suarez (a) “Mono Jojoy”.

Desde entonces apoyó a las FARC económicamente y, luego de la ascensión al poder de Nicolás Maduro en Venezuela ,las entregas a los subversivos que siguen activos en Tierra Seca (Arauca), zona fronteriza con el país llanero, las hizo a través de Alexis Rodríguez Cabello, sobrino de Diosdado Cabello.

Las mismas fuentes afirman que esas contribuciones fueron hechas en compensación por el adoctrinamiento militar en el manejo de armas y explosivos que recibieron los cocaleros de El Chapare, donde se elaboraba cocaína bajo sus órdenes.

No olvidemos que a pocos días de haber llegado a Argentina, luego de su periplo por México y Cuba, ratificó su deseo de crear milicias armadas como los “colectivos” venezolanos y aquellos grupos que aparecieron en Chile con Salvador Allende.

En la entrevista, Morales catalogó al gobierno provisional de Jeanine Áñez de usurpador. ”Bolivia es un Estado sin derecho y ante esa situación el propio pueblo se tiene que organizar mediante una guardia comunal”, afirmó con soberbia.

El ex mandatario aimara siempre estuvo cercano al terrorismo. El emerretista Walter Chávez fue el cerebro de la campaña que lo llevo al poder y ambos se instalaron en el Palacio Quemado de la Plaza Morillo en medio de los aplausos del populacho.

El Estado peruano se cansó de exigir la extradición del genocida del MRTA.

Recientemente el ministro de Gobierno boliviano, Arturo Morillo, anunció la detención de cuatro venezolanos uniformados de policías en Beni, ruta obligada de los insumos químicos para la elaboración de cocaína.

También reveló que han sido expulsados 727 cubanos que llegaron como miembros de un programa de cooperación bilateral, pero que fueron sorprendidos durante acciones de violencia causadas por seguidores del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales.

PLANES EN CUBA

Como sabemos, descubierto el fraude electoral Morales el 10 de noviembre de 2019, huyó a México donde fue recibido con los brazos abiertos por Manuel López Obrador, con quien comparte la misma ideología.

Fue imposible repatriarlo pese al cúmulo de delitos que cometió en su propósito de entronizarse en el poder.

Su camarada justificó el asilo político en un documento de 18 páginas.

A los pocos días, Morales -aduciendo un chequeo médico- viajó a La Habana y sostuvo intensas reuniones con el presidente Miguel Díaz–Canel Bermúdez y Raúl Castro.

Históricamente en más de medio siglo Cuba ha sido fuente de violencia e inestabilidad en Hispanoamérica alentando la insurrección armada, causando el derrocamiento de los gobiernos de Salvador, Guatemala y Nicaragua.

En 1960 intento lavar el cerebro de los campesinos bolivianos y envió al “Che” Guevara pero fracasó.

A criterio de analistas de TIWG, la reunión en La Habana tuvo el objetivo de planificar acciones encubiertas para derrocar a quien salga triunfador en las elecciones del 3 de mayo si no resulta electo Luis Arce Catacora, candidato del MAS. En la reunión habrían participado milicianos del Departamento Américo del Partido Comunista Cubano.

DOS REPÚBLICAS

Como lo pronosticó, a principios de este siglo, el experto estadounidense y consultor de políticas Marc Falcoff y también se desprende del tratado “Estados Homogéneos y Estados Diversos” del ex funcionario de Naciones Unidas Arturo Seminario Dapello, la división de Bolivia en dos repúblicas no está lejana.

LÍDER TRIBAL DE COCALEROS QUECHUAS Y AIMARAS

Esta vez no sera necesario el adoctrinamiento, Evo Morales es desde hace años es un líder tribal con dominio sobre los quechuas que habitan Cochabamba y Chuquisaca que viven del cultivo de la hoja de coca y el narcotráfico. Asimismo, tiene gran popularidad entre los aimaras asentados en La Paz, Oruro y Potosí, quienes están dispuestos a dar la vida por él.

Los únicos opositores se encuentran en las regiones de Santa Cruz, Beni y Tarija habitada por comunidades de la etnia camba, guaraníes y descendientes de migrantes llegados hace muchos años de Croacia.

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