La industria farmacéutica peruana se internacionaliza

Urge debatir una ley de prevención antimonopolio, pero la compra de Mifarma y otras grandes cadenas de farmacias es legal.

La empresa InRetail, del grupo peruano Interbank, compró Química Suiza (Quicorp), dueña de MiFarma, la que antes ya había adquirido Boticas Arcángel, Boticas BTL y Mifasa. La operación de US$ 583 millones alborotó el cotarro político y un sector de la prensa concentrada puso el grito al cielo acusando la implantación de un monopolio del 95 % de las farmacias y medicinas en el país. ¿Es cierto? Claro que hay demagogia y politización.

Las autoridades –para no quedarse atrás– se sumaron al escándalo, pero en forma mesurada: la titular del Consejo de Ministros, Mercedes Aráoz, junto a otras autoridades, plantearon la aprobación de una ley de control previo de fusiones para evitar la concentración de empresas en el mercado, en este caso de las cadenas de farmacias.

“Los medicamentos son muy caros en el Perú, pero lo serán mucho más si el 90 % de las farmacias es propiedad de una sola empresa”, dijo Alan García, el impulsor en su momento de la cadena Farmacias del Pueblo.

¿Cuál es la data en que se basa el expresidente para hacer ese tipo de afirmaciones? Porque una corriente de expertos y voceros de Inkafarma, la nave madrina de InRetail, sostienen que con la integración y un mayor poder de negociación a raíz de la compra de Mifarma y otras cadenas de Quicorp podría incrementar sus márgenes financieros y niveles de ventas, incluso si baja sus precios.

“El nuevo modelo de negocio y su nueva estructura de costos se lo permite, y además le evitaría potenciales daños reputacionales –o presión regulatoria– por subir precios”, reseña Semana Económica.

Podría también bajar los precios a la calidad de predatorios o muy bajos para mandar a la quiebra a la competencia y no se trata de eso, afirman.

Aunque la monopolización se está distorsionando sobre la base de la participación de Inkafarma en lo que se llama el “canal moderno” o las grandes cadenas de farmacias, donde su matriz InRetail controlaría entre el 50 % y 60 % del volumen de ventas minoristas de fármacos si se incluye el “canal tradicional” de las pequeñas farmacias o de barrio, esto sin tomar para nada en cuenta al sector público, que trata en estas páginas el Dr. Óscar Ugarte.

Hay también unanimidad en que los porcentajes de control del mercado se elevan entre el 85 % y el 95 % si los cálculos se circunscriben al “canal moderno”, vale decir de las grandes cadenas de farmacias.

Ahí está la base de la confusión de ambos conceptos atribuyendo el porcentaje del “canal moderno” a la totalidad del mercado, esto con tal de politizar el tema y propiciar una ley antimonopolio, que por cierto debe debatirse en el Congreso como ley de desarrollo constitucional.

Sobre el tema el economista Elmer Cuba señaló en una emisora local que “el problema se da cuando [con la fusión] pasas ciertos umbrales y te genera poder de dominio. [En ese caso] usualmente abusas. Si se tiene poder de dominio es para usarlo y eso se resuelve con una legislación antimonopolio”.

Cuba luego sostuvo que si bien la ley que se apruebe no será retroactiva respecto a las fusiones ya realizadas, sí podría revisar cómo es que ha quedado conformado el mercado, y en caso de demostrarse que hay posición de dominio, la ley podría obligar a la empresa dominante a desprenderse de algunos de sus activos.

INTERNACIONALIZACIÓN

La compra que Quicorp –qué duda cabe– constituye una recomposición del mercado de farmacias y la internacionalización de InRetail. En este estado de cosas, la única gran cadena del sector que permanece independiente es Boticas & Salud, señalan los expertos.

Sin embargo, reiteran que el mercado moderno de farmacias –compuesto básicamente por Inkafarma, MiFarma y Boticas & Salud–, representa alrededor del 60 % mercado total del rubro. “El resto está compuesto por farmacias de barrio”, precisan.

“Al final lo más importante es que el consumidor vaya a la botica y vea nuestros precios. Nosotros no vamos a subir precios y creo que eso es lo más sólido. Además, hoy no puedes decir que hay monopolio donde hay 11,400 boticas, y alrededor de 400 en otras cadenas”, afirmó Rafael Dasso, gerente general de Inkafarma.

Al margen del debate en el Congreso o en los medios, en la actualidad no hay ningún marco regulatorio que pueda modificar la operación de compra que nos ocupa porque la ley no es retroactiva.

Presencia regional

Quicorp, a través de su marca Mifarma, opera en los nichos de manufactura, distribución y retail del sector farmacéutico. Tiene presencia en Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia. “Cuenta con más de 11,000 empleados y ventas anuales superiores a S/ 4,000 millones. Mifarma tiene aproximadamente 1,000 farmacias en el Perú y en Bolivia”, señala la prensa especializada.