Susana Villarán admitió su responsabilidad en delitos antes que la delate su cómplice

Exalcaldesa negó durante dos años los cargos sobre presunta red de corrupción.


Un año antes de culminar su cuestionado mandato (2011-2014), Susana Villarán ya había recibido una severa advertencia de la ciudadanía de Lima.

El 11 de marzo de 2013 una ajustada votación en la consulta popular de revocatoria le permitió completar su gestión.

Villarán no fue removida gracias al 47.89% de los limeños, mientras el 45.69% pedía su retiro inmediato.

Por esa fecha ya se hablaba de aportes ilícitos para la No Revocatoria por parte de las empresas brasileras Odebrecht, OAS y de Graña, a cambio de obras municipales como el proyecto vial Línea Amarilla.

MÁS INFORMACIÓN: –Susana Villarán y el piscinazo de la impunidad | Mientras tanto, Lima sufre corrupción de peajes

Precisamente, ese proyecto abrió paso al reajuste de las tarifas de peaje el año 2013 en favor de las compañías constructoras, a cambio de “aportes” para financiar la campaña de reelección de Villarán en 2014.

Incluida en las investigaciones del Equipo Especial Lavajato, negó por todos los medios a su alcance, haber liderado la red de corrupción; y de recibir sobornos por 11 millones de dólares.

Sin embargo, el 11 de mayo de 2019, la exalcaldesa se doblegó en una emisora radial, poco después de saber que su brazo derecho en la municipalidad, José Miguel Castro, había decidido acogerse a los beneficios de colaboración eficaz.

“Siempre supe de los aportes (…) Yo cometí un grave error del que me he arrepentido hace tiempo y que es permitir que empresas que tenían proyectos privados en la ciudad financiarán la campaña”, confesó.

La pandemia y otros sucesos imprevistos, como “inmensas” cargas judiciales, impidieron hasta ahora que esté sentada en el banquillo de los acusados.

Un delito más contra Susana Villarán

La Fiscalía solicitó 29 años de prisión para la ex burgomaestre, quien desde mayo de 2021 “sufre” prisión domiciliaria.

Este último tipo de sanción es fácilmente burlado, como ocurrió el último fin de semana, cuando Susana Villarán fue sorprendida en la piscina de su residencia frente al mar en Lurín.

Pero lo más grave de estos acontecimientos es el descaro cómo burló la justicia al negar, entre 2017 y 2019, la comisión de delitos.

Es así como el pedido fiscal sumó el delito de “falsa declaración en el procedimiento administrativo” a los ya conocidos lavado de activos, asociación ilícita, colusión y falsedad genérica.

Se sabe que el juez Jorge Chávez Tamariz alegó en su momento una recargada carga tributaria. Pero ya son aproximadamente 5 años y ni asomos del juicio oral.

LO MEJOR DE JUDICIAL: 

Durante gobierno de Martín Vizcarra, altos funcionarios del MTC viajaron a paraísos fiscales

El Ministerio Público frente a la peor crisis de su historia

Martín Vizcarra es desmentido por colaboradores eficaces: mentiras del ‘Lagarto’ al descubierto

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookXInstagram, TikTok y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.