A cuidar la salud auditiva
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Más de 466 millones de personas en el planeta sufren pérdida auditiva discapacitante, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aquí radica la importancia de un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno.

Una persona puede dejar de escuchar de manera adecuada por causas congénitas o adquiridas como una infección (otitis media crónica supurada con perforación de membrana timpánica), exposición continúa a ruidos muy elevados, infarto de oído, síndrome de meniere recidivante, edad, entre otras.

Para tener una buena salud auditiva el otorrinolaringólogo Francisco Salaverry de la Clínica Ricardo Palma recomienda:

  • Evitar lugares con mucha bulla.
  • Ir al especialista si se presenta dolor intenso de oído producto de un proceso gripal.
  • Usar auriculares de protección si se trabaja en un ambiente ruidoso.
  • Evitar el uso de hisopos.
  • Lavado de oído para que no se formen tapones de cerumen.
  • Utilizar audífonos no más de una hora al día y a un volumen adecuado o menor a 80 decibeles.

Cabe señalar que, con el paso de los años, los hombres tienen mayores probabilidades de desarrollar pérdida auditiva en comparación a las mujeres. No existe una causa aparente que explique esta condición. La disminución de la audición en estos casos se conoce como presbiacusia senil.

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CONSECUENCIAS

La OMS señala que el 60% de los casos de pérdidas de audición se deben a causas prevenibles. Cuando un niño nace con problemas para escuchar es importante actuar en forma temprana para determinar si necesita algún dispositivo de audición u otras opciones para que pueda oír de manera adecuada y no se retrase para hablar y no afecte su aprendizaje y capacidad para socializar.

La detección temprana, la utilización de audífonos, los implantes cocleares y otros dispositivos de ayuda, el uso de subtítulos y el aprendizaje del lenguaje de signos mejoran la calidad de vida de las personas con problemas de audición.

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