ONU reconoce oficialmente las propiedades medicinales del cannabis
A+

Luego de una votación sin precedentes la Organización Mundial de la Salud (ONU) aprobó este miércoles 2 de noviembre reconocer las propiedades medicinales del cannabis y eliminar esa planta de la clasificación de los estupefacientes más peligrosos, aunque su consumo con fines recreativos sigue prohibido.

La mayoría simple de los 53 Estados de la Comisión de Estupefacientes -el órgano Ejecutivo de la ONU en políticas de drogas- decidió retirar el cannabis y su resina de la Lista IV de la Convención sobre drogas de 1961.

En ese convenio, el cannabis estaba hasta ahora clasificado en las listas I y IV, esta última reservada a las drogas más peligrosas y bajo control más estricto, como la heroína, y a las que se otorga escaso valor médico.

El consumo con fines recreativos seguirá prohibido en la normativa internacional al continuar en la Lista I junto a sustancias bajo control, pero con propiedades terapéuticas, como la morfina.

Con excepción de Hungría, todos los Estados de la Unión Europea (UE) y numerosos de América han sumado una mayoría simple de veintisiete votos para aprobar el cambio, mientras que gran parte de los países de Asia y África se opuso, con notables excepciones como la India o Marruecos. En total, veinticinco votos en contra y una abstención, Ucrania.

PUEDES VER | La OMS defiende mantener abiertas las escuelas y cree evitables los confinamientos

Con este cambio la investigación sobre el cannabis se facilitará, el cual ha demostrado contar con principios activos que resultan prometedores en el tratamiento ante algunos efectos del parkinson, la esclerosis, la epilepsia, el dolor crónico o incluso el cáncer.

Hasta ahora, la investigación médica con cannabis era posible de forma limitada, ya que la inclusión en la Lista IV actuaba como freno debido a las restricciones y la inseguridad jurídica por los diferentes criterios aplicados en cada país.

“Esto dará un nuevo impulso al cannabis medicinal. Y en aquellos países que siguen de cerca o incluso adoptan automáticamente la posición de la ONU en su legislación nacional es probable que conduzca a un mayor acceso al cannabis para la investigación”, explicó a Efe Martin Jelsma, analista del laboratorio de ideas Transnational Institute.

Argentina, agregó el experto, es un buen ejemplo, ya que decidió en noviembre legalizar el autocultivo de marihuana para uso medicinal y permitir la venta de sus derivados con fines terapéuticos, amparándose en la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ha sido ahora oficialmente adoptada.

Esta votación se realizó casi dos años después de un dictamen de la OMS que reconocía la utilidad médica del cannabis y recomendaba su retirada de la Lista IV y mantenerlo en la I.

La recomendación adoptada ahora se basaba en el primer estudio crítico de la OMS sobre cannabis, la droga más popular del mundo, con unos 200 millones de consumidores, según estimaciones de la ONU.

La OMS es la responsable de valorar científicamente para la comisión tanto las posibles propiedades terapéuticas como el daño que genera la adicción de drogas bajo control internacional.

PUEDES VER | Boris Johnson dice que la vacuna COVID-19 aprobada permitirá «recuperar nuestras vidas»

“Bolivia y Argentina podrían solicitar conjuntamente una revisión crítica (en la OMS) de la hoja de coca”, agregó el experto sobre esa planta, que tiene una gran importancia cultural para los pueblos andinos.

Antes de la votación se generó un enorme debate y varios aplazamientos en los últimos dos años debido a las diferencias entre aquellos Estados a favor del cambio y los que demandaban mantener el statu quo.

Los países de la UE, excepto Hungría, junto a otros como Argentina, Canadá, Colombia, Estados Unidos, México, Uruguay y Ecuador han respaldado seguir el criterio científico de la OMS.

Los Estados que votaron en contra del cambio, liderados por Rusia, China, Brasil y Pakistán, consideran que relajar ahora el control del cannabis envía un mensaje erróneo en un momento en el que algunos países, como Canadá o Uruguay, han legalizado el uso recreativo de la marihuana, violando tratados internacionales.

Otros países, como México, Luxemburgo o Israel, tienen iniciativas legales en curso en la misma línea.

Los Estados que votaron opuestos a cualquier cambio, también se encontraban Cuba y Venezuela, quienes consideran que esta decisión banaliza el consumo de cannabis y minimiza los daños para la salud que produce, como un incremento de ciertos trastornos mentales.

Esa división muestra un sistema internacional de control de drogas cada vez más polarizado y en el que es muy complicado encontrar acuerdos de mínimos, aunque sean basados en criterios científicos, sostiene Jelsma.

Fuente: Agencia EFE

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a la versión digital, aquí.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.