Papa Francisco lava pies de 12 presos no católicos
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Ejemplo de humildad y servicio. Luego de celebrar la misa de la Última Cena y para conmemorar una tradición cristiana, el Papa Francisco lavó los pies a doce presos no católicos, de siete países, detenidos en la  prisión romana para varones de Regina Coeli.

El Sumo Pontífice se postró ante reclusos de confesión mulsumana, ortodoxa y budista y cumplió uno de los rituales de la Semana Santa que conmemora los últimos días de Cristo. Luego se entrevistó con ellos en privado.

En su homilía transmitida por la Radio Vaticana, el Papa señaló que «cada uno tiene la oportunidad de cambiar de vida y no tiene que ser juzgado». Agregó que él mismo se considera «un pecador».

Durante sus viajes al exterior, su Santidad visita regularmente las cárceles. En Santiago de Chile tuvo un encuentro con las detenidas del centro penitenciario de mujeres en Santiago, que él mismo calificó como uno de los más emotivos.

La esperanza de los presos

Explicó en una de sus entrevistas que «ir a la cárcel, hace sentir al preso que puede tener esperanza de reinserción, es eso lo que predica la iglesia».