PSOE gana comicios pero sigue la zozobra

El ultraderechista Vox asciende al tercer puesto y obtendría al menos 53 escaños en Congreso español de 350 diputados.


El Partido Socialista (PSOE) ganó el domingo las elecciones generales celebradas en España, las cuartas en cuatro años, con 122 escaños y el 28.34 % de los votos, mientras que el ultraderechista Vox asciende al tercer puesto, con 53 legisladores y el 15.11 % de los votos, cuando se ha escrutado el 83.93 % de los sufragios. La segunda posición fue para el conservador Partido Popular (PP), con 85 escaños y el 20.73 % de los votos escrutados, de un total de 350 diputados que conforman el Congreso español. Estos resultados no otorgan al bloque de derecha ni al de izquierda la mayoría absoluta para formar gobierno.

El bloque de izquierda (PSOE, UP y Más País) lograría 159 diputados frente a los 148 del bloque de derecha (PP, Vox y C’s), frente a los 176 que se requieren para la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados.

La coalición izquierdista Unidas Podemos (UP) lograría 35 diputados (12.78 %) y el liberal Ciudadanos (C’s) se desploma hasta 10 diputados (tenía 57) con el 6.72 % de los votos. Los partidos independentistas catalanes lograrían 23 de los 48 escaños que la región tiene en el Congreso. El resto de legisladores sería para otras formaciones de menor tamaño nacionalistas vascas y gallegas, regionalistas y de izquierda. Los analistas señalan que si el Gobierno era complicado en abril, ahora es un jeroglífico inescrutable.

Pablo Iglesias pidió inmediatamente retomar la coalición de izquierdas “como única manera de frenar a la extrema derecha”, pero esa opción está ahora un poco más lejos de la mayoría y depende al menos de la abstención de ERC. Ciudadanos, pese a su debacle, que forzó que Albert Rivera anunciara la convocatoria de un congreso extraordinario en el que todo indica que dejaría el liderazgo, puede tener la llave.

Si el PP decide abstenerse, es posible que sea necesario el voto afirmativo de los 10 escaños del grupo de Rivera. Hace solo un año, España era el único gran país de Europa sin un partido xenófobo en el Congreso.

En abril, la movilización de la izquierda consiguió limitar su irrupción a los 24 escaños que tenía hasta anoche. La repetición provocada por el fracaso de las negociaciones en la izquierda ha dado a la formación de Santiago Abascal una segunda oportunidad.

DIFICULTADES

España ha tenido grandes dificultades en formar gobiernos estables desde la aparición de nuevas formaciones como consecuencia de la crisis financiera, que puso fin a una hegemonía bipartidista de PP y PSOE que duró décadas.

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