Rusia acusa a Ucrania de tener lista una «bomba sucia»: ¿Qué es y cuáles serían las consecuencias de su uso?

«Eso solo significa una cosa: que Rusia ya ha preparado todo eso», responde presidente ucraniano.

Rusia afirma de que Ucrania se está preparando para usar una «bomba sucia» en su propio territorio y aseguró que llevaría el tema al Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski ha negado las acusaciones, quien, por su parte, reitera que el único capaz de emplear un arma de dicha magnitud es su homólogo ruso Vladimir Putin.

«Si Rusia dice que Ucrania estaría preparando algo, eso solo significa una cosa: que Rusia ya ha preparado todo eso», sentenció Zelenski.

En Occidente, las alarmas se han encendido y Estados Unidos ha asegurado que las afirmaciones rusas no tienen fundamentos.

A pesar de ello, el Kremlin anunció que buscará presentar el asunto frente al Consejo de Seguridad de la ONU este martes. E incluso ha pedido a su secretario general, António Guterres, que evite que «este crimen atroz suceda».

Por su parte, la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) también reaccionó. El organismo pretende enviar inspectores a dos plantas nucleares específicas por pedido de Kiev.

 ¿Qué es una «bomba sucia»?

También conocida como «dispositivo de dispersión radiológica», la «bomba sucia» está compuesta por un explosivo de tipo convencional que es envuelto con un material radioactivo.

Su objetivo es explotar para diseminar dichos materiales en forma de polvo o arena sobre una población o un lugar estratégico.

Lajos Szászdi, analista de relaciones internacionales y estudios estratégicos de fuerzas terrestres, navales, aéreas y espaciales rusas, señaló para France 24 que «esta tiene que hacerse explotar para que tenga máximo efecto destructor, para que haga el mayor daño posible a la vida humana. Mientras más radio de expansión tenga ese polvo radioactivo sobre un blanco, que puede ser una ciudad, será mejor para los atacantes y tendrá peores consecuencias para las víctimas».

A diferencia de una bomba atómica, la «bomba sucia» tiene un material de acceso relativamente fácil y su fabricación es mucho menos compleja.

En ese sentido, lo que busca es contaminar una zona y generar daños tanto en la infraestructura como en las personas que pueden morir, «tanto con radiaciones directas como por la ingestión o inhalación de materiales radioactivos».

¿Qué consecuencias podría tener?

No existe evidencia de que este tipo de bomba se haya utilizada antes. Según Szászdi, hubo planes durante la Segunda Guerra Mundial por parte de las fuerzas nazis en Alemania para atacar a Estados Unidos. Sin embargo, asegura, carecían de la tecnología necesaria para hacerlas atravesar el Atlántico.

Sin embargo, su uso tendría efectos tanto psicológicos como económicos y un importante costo de vidas humanas. «La idea no sería destruir blancos como con una bomba nuclear, sería contaminar el aire o el agua, para que la gente al respirar aspire ese polvo radioactivo y quede contaminada. Si no mueren de inmediato eventualmente podrían hacerlo por cánceres o tumores que se formen y complicaciones de salud», señala Szászdi.

Por su parte, la Comisión de Regulación de Estados Unidos, se refiere a los efectos de carácter psicológico al afirmar que «una bomba sucia no es un ‘arma de destrucción masiva’ sino un ‘arma de perturbación masiva’, que principalmente busca contaminar y dar miedo».

TE PUEDE INTERESAR:


Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.