Tensión entre la India y China por disparos al aire en la frontera
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La India y China se acusaron mutuamente este martes de efectuar disparos al aire con intenciones «agresivas» en la frontera, ello pese a que ambas partes se encuentran desde hace meses en negociaciones diplomáticas para reducir la tensión militar en el territorio.

Según el Ejército de Pekín, la agresión ocurrió cuando «las tropas indias entraron ilegalmente a través de la orilla sur del lago Pangong Tso en el área occidental de la frontera entre China e India el 7 de septiembre», dijo el portavoz del teatro operacional de las fuerzas chinas en esa región, el coronel Zhang Shuili.

Tras esta supuesta incursión, los soldados indios «descaradamente amenazaron con disparar a una patrulla fronteriza del PLA (el Ejército Popular de Liberación de China)», pese a los intentos de los chinos por alcanzar un entendimiento, según la versión ofrecida por Zhang.

Como resultado, los guardias fronterizos del PLA «se vieron obligados a tomar contramedidas para controlar y estabilizar la situación», dijo el coronel en su declaración, sin detallar cuál fue la respuesta de sus tropas.

Este «acto flagrante violó gravemente los acuerdos alcanzados», denunció.

La India respondió a las acusaciones con un comunicado en el que aseguró que fue «el PLA el que violó abiertamente los acuerdos llevando a cabo maniobras agresivas, mientras se desarrolla el compromiso en los ámbitos militar, diplomático y político».

«Fueron las tropas del PLA las que intentaron acercarse a una de nuestras posiciones de avanzada a lo largo de la LAC (la frontera de facto) y, cuando nuestras tropas los disuadieron, las tropas del PLA hicieron varios disparos al aire en un intento de intimidar a nuestros soldados», indicó en el comunicado el Ejército indio.

Según esta versión, los chinos intentaron aproximarse a la primera línea de las tropas de la India en su posición fronteriza en el este de la región de Ladakh, por lo que los indios iniciaron maniobras de disuasión, aunque, aseguraron, no se recurrió al uso de «ningún disparo».

«A pesar de la grave provocación, nuestras tropas ejercieron gran mesura y se comportaron de manera madura y responsable», añadió.

La India aseguró que las acusaciones de disparos hechas por China en su contra son un intento de Pekín por «engañar a su audiencia nacional e internacional».

Tanto la India como China aseguraron en sus respectivas declaraciones que, aunque están comprometidas con conseguir una salida diplomática, sus fuerzas están dispuestas a defender su soberanía territorial.

Ambas potencias nucleares mantienen una histórica disputa por varias regiones del Himalaya, al reclamar Pekín el Arunachal Pradesh, controlado por Nueva Delhi, que reivindica a su vez el Aksai Chin, administrado por el país vecino.

Las tensiones por estos territorios se dispararon tras un choque fronterizo el pasado 15 de junio en el valle de Galwan, en el Himalaya occidental, el peor incidente de este tipo en 45 años en el que murieron al menos 20 soldados indios y 76 resultaron heridos. China, por su parte, no informó de bajas.

Las acciones por las que ambas naciones se culparon mutuamente llevaron a Nueva Delhi y Pekín a un proceso de retirada de tropas en la región, tras mantener varias reuniones entre altos cargos militares de ambos ejércitos.

Sin embargo, las potencias se han acusado de manera reiterada de nuevas acciones militares y violaciones sobre el territorio mientras continúa el diálogo. (Con información de EFE)

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