Por 12 segundos se excluyó a Perú Nación de la carrera electoral en un veredicto fraudulento, ilegal e inconstitucional, que pasará a la historia de la infamia política, avalado por el voto dirimente del Presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Jorge Salas, y con el voto, en empate, de dos vocales que defendieron la ley.

Sin embargo, en el Registro de Organizaciones Políticas (ROP) del propio JNE si se recibió, fuera de hora, con 32 minutos y 30 segundos de atraso, una tacha fantasma contra el registro de nuestro nuevo símbolo porque la Ley General del Procedimiento Administrativo señala en su artículo 149 que “los actos de naturaleza continua iniciados en hora hábil son concluidos sin afectar su validez después del horario de atención…”. (La supuesta firmante de la tacha ha declarado ante Notario Público que le FALSIFICARON LA FIRMA y la ONG que supuestamente representaba NO EXISTE).

Esta ley está concordada con las leyes de gobierno digital 1497 y 1412 que otorgan a los trámites digitales las mismas garantías que tienen los trámites tradicionales, consagradas en la ley citada en el párrafo anterior.

Todo lo cual por cierto se concatena con el inciso 17 del artículo 2do de la Constitución que consagra el principio general de la más amplia participación política en una democracia.)

Según el “fallo” de Salas, Perú Nación violaba el cronograma electoral al pedir una “prórroga” para realizar la inscripción de sus listas. Falso: estábamos realizando la inscripción desde hacía una semana y en pleno derecho de culminarla con 12 segundos de atraso, conforme a ley (con anterioridad, en las presentaciones físicas, muchos partidos permanecían después de las 12 de la noche hasta la madrugada inscribiendo sus listas, amparados por la antes citada norma legal que desconoce el flamante presidente del JNE). Porque, además, el sistema informático del JNE comenzó a fallar a partir de las 11.30 pm.

Es indispensable y urgente que se revise el estatus del Pleno del JNE para que puedan revisarse sus fallos hoy inapelables ya que está muy claro que puede caer en manos de personas no capacitadas para ejercer ese magisterio con la ética y capacidad jurídica que se requiere. Como ocurre ahora.

Es obvio que este proceso electoral está viciado por la voluntad de fraude, más aún si se impulsa el voto electrónico sin garantía alguna: el dúo Sagasti y Salas debe rendir cuentas por ello ya que la mano negra de un gnomo influyente en el JNE nunca lo hará.

Presidente de Perú Nación-Presidente del Consejo por la Paz (cl)