La demonización y criminalización que intentan sectores ultras respecto a la PNP merece mi más enérgico y amplio rechazo. La policía ha entregado héroes y sangre en resguardo de la patria. Libraron la dura batalla contra el senderismo y hoy libran una encarnizada guerra contra la inseguridad ciudadana, contra el crimen organizado. Los comunistas intentan que se derogue la “ley de protección policial” para dejarlos indefensos frente a las amenazas que puedan surgir y a las que se enfrentan día a día. Hay que estar vigilantes para que no cumplan su objetivo. ¡El Perú en pleno debe respaldar a su PNP!
En ese sentido desde esta tribuna difundo el importante y valiente artículo de opinión escrito en redes por Luis Yntor Crisólogo, que lleva el título de esta columna semanal:
“Es inaceptable que nuestra Policía Peruana, luego de la última revuelta callejera, venga siendo atacada y difamada por parte de la izquierda comunista y por la prensa que recibe millonario financiamiento estatal, a fin de afectar la moral de nuestros uniformados con fines perversos de corte chavista.
Esta sublevación ideológica ha motivado una serie de falsedades, como los 40 desaparecidos en esta última manifestación, al mismo estilo del argumento terrorista-senderista de los 80. Nunca hubo desaparecidos, ha sido desmentido por la Defensoría del Pueblo y por los mismos pseudo desaparecidos, esto fue un psicosocial inventado por los extremistas de la izquierda marxista.
Si bien es cierto no se puede criminalizar la protesta, tampoco podemos poner entre la espada y la pared a la PNP, pues lamentablemente con las actuales herramientas legales, un policía puede estar sentado en un tribunal, sentenciado y aparecer en un penal con delincuentes a los que él combatió.
No podemos olvidar, y muy por el contrario, debemos honrar la inmolación que han hecho nuestros uniformados en su lucha contra el terrorismo maoísta que dejó un saldo de más de 30,000 muertos y que 1,500 eran miembros de la PNP y otros 1,500 efectivos quedaron inválidos. Ni tampoco olvidar que son nuestros policías quienes están en la primera línea en la lucha contra la pandemia y que entre sus filas han sumado más de 400 muertos por Covid-19.
No intentemos debilitar la institucionalidad, ofender a la PNP solo sería olvidar la sangre derramada de quienes en los momentos más difíciles de la patria ofrendaron su vida, dejando entre sus familias, huérfanos y viudas. Mermar su moral es hacer juego a oscuros intereses neomarxistas. Por ello, a mí, me representa la PNP.
¡VIVA LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ!”

Postdata: Mi plena solidaridad con el periodista independiente Beto Ortiz frente al intento de amedrentarlo. La democracia se sostiene en buena medida por prensa auténticamente independiente, que cuestione el poder y no mantenga un discurso monocorde pensando en los salvatajes estatales a través de “Reactiva Perú” y la pauta publicitaria. Mi solidaridad también con Willax Televisión, uno de los reductos de auténtica información imparcial, no sometida al Ejecutivo.